La empresa energética holandesa Frank Energy ha elegido la Comunidad Valenciana como mercado de referencia en Europa, para aprovechar el potencial que tiene en energía solar y gestionar el consumo de sus clientes (hogares) a una cuota fija de 9,90 euros al mes, mediante el uso de baterías domésticas.
Según sus cálculos, un hogar de consumo medio en la región en el mercado libre puede ahorrar hasta 2.000 euros anuales con una batería de 20 kWh gestionada de forma inteligente, un 60% por encima de la media europea (1.250 euros). El 31% de su cartera de clientes en España ya se concentra en esta comunidad. La compañía ha extendido recientemente su operación a las Islas Baleares.
La Comunitat Valenciana acumula más de 3.400 horas de sol anuales en su provincia más meridional y registra una de las mayores volatilidades horarias de precio eléctrico del mercado español. Es esa combinación la que ha llevado a Frank Energy a concentrar en esta región su estrategia de crecimiento en Europa.
La compañía neerlandesa, que llegó a España en 2025, comercializa energía a precio de mercado mayorista con una cuota fija mensual, sin margen sobre el kilovatio hora consumido. Su propuesta diferencial no es la tarifa, sino la gestión: una plataforma que optimiza la carga y descarga de baterías domésticas en función de los precios horarios del pool eléctrico.
En el caso valenciano, el diferencial del 60% de ahorro con la media europea se explica por la mayor cantidad de horas de generación solar disponibles para cargar la batería a coste mínimo y por los picos de precio que registra el mercado español en las horas de mayor demanda.
"En los Países Bajos aprendimos a gestionar la energía en un sistema saturado de renovables. En España, y especialmente en la Comunitat Valenciana, las condiciones son incluso más favorables: hay más sol, más horas de precio bajo y un mercado que todavía no ha incorporado herramientas de gestión activa en el consumo residencial. Eso es una oportunidad enorme", señala Jordi Jené, country manager de Frank Energy en España.
La expansión a las Islas Baleares responde a una lógica similar. El archipiélago presenta niveles de insolación equiparables a los de Alicante y unos precios eléctricos estructuralmente superiores a los de la península, condicionados por el coste de la generación insular.
A ello se suma un parque residencial con una proporción elevada de segundas residencias y consumo estacional, un perfil que, según la compañía, encaja con el modelo de batería gestionada.
Frank Energy opera en los Países Bajos en un mercado donde el 60% de los hogares cuenta con instalación fotovoltaica. Su llegada al sur de Europa no replica ese modelo, sino que lo adapta a un contexto con mayor recurso solar, menor penetración del autoconsumo y una estructura de precios más volátil.
El objetivo de la compañía es alcanzar los 100.000 clientes en España en un plazo de tres años.
