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Las claves

“Si entra en Deoleo, alguien que no luche contra el fraude en el aceite, el olivar español está perdido”. La piedra la ha lanzado el presidente de Dcoop, Antonio Luque, hoy en Sevilla. En pleno proceso de venta de Deoleo, y con su compañía como una de las aspirantes, pero no en posición ganadora por ahora.

Luque no ha señalado quién comete fraude, pero ha insistido en que “esa posibilidad existe” (la de que Deoleo sea adquirida por una empresa que cometa fraude). Primero lo ha lanzado en un acto público, y luego ha insistido ante los periodistas.

“Más que sea una empresa italiana o española, lo que realmente nos importa es que no use aceites refinados más baratos que los aceites lampantes, ni aceites desodorizados vendiéndolos como virgen extra. Eso es dinamitar al sector de cara al futuro”, ha señalado.

“Esa posibilidad existe, y ahí sí que tiene que estar la administración. El Gobierno tiene que estar en el tema, y desde luego no permitir que eso suceda”, ha insistido.

Sobre el interés de Dcoop por Deoleo, Luque ha recordado que hizo una oferta en agosto, que el plazo de validez de la oferta ha vencido y que a día de hoy no tienen ningún tipo de negociación con los fondos CVC y Alchemy, que venden su 50% y 40% de Deoleo.

“Si pudiéramos comprarlo nosotros, pues estupendo, magnífico. Pero hoy por hoy no hay negociaciones”, ha explicado.

Tampoco tiene constancia de quién está negociando ni en qué momento se encuentra el proceso de venta. "No sabemos más que lo que leemos en prensa", ha asegurado.

Luque ha hecho estas afirmaciones en la feria agroalimentaria Auténtica, en una mesa redonda. Sentado a su lado estaba Gonzalo Guillén, CEO de Acesur. Otra de las empresas interesadas en Deoleo.

“No hay dos ni tres empresas en el proceso. Hay diez compañías interesadas”, decía Guillén en los pasillos de la feria, sin querer entrar en detalles sobre la posición de Acesur.

Los dos han coincidido en una mesa redonda sobre 'Competir con calidad en el nuevo escenario geopolítico" junto a Antonio Gallego (Migasa y Jorge de Melo (Sovena) en la feria de alimentación Auténtica.

Entre las cuatro empresas suman más de 5.500 millones de euros de facturación en productos agroalimentarios españoles, fundamentalmente aceite de oliva. Son las grandes del sector.

Guillén ha reconocido en esta mesa que puede haber fraudes, pero también ha defendido que España es, junto con Italia, el país con más controles. "Si pasa ahí, que no estará pasando en Túnez, Marruecos o Turquía, por ejemplo".

Pero en el debate, Luque ha insistido :"¿Cómo es posible que aceites refinados se vendan más barato que los lampantes?. ¿Qué hay de los desodorizados?".

El aceite refinado se obtiene procesando industrialmente el lampante. Por eso no tiene lógica que el procesado sea más barato que la materia prima.

El desodorizado es un proceso industrial para eliminar olores y sabores imperfectos en el aceite, que puede servir para camuflar aceites de baja calidad y hacerlos pasar por virgen extra.

Ni Gallego de Jorge de Melo han entrado en el tema del fraude. Han puesto el acento en la inseguridad jurídica y mercantil que generan los paneles de cata, método para certificar la calidad de los aceites con un componente subjetivo.