Dcoop se mantiene aún en la lucha para hacerse con Deoleo en el proceso abierto por los fondos CVC y Alchemy para vender su participación en el gigante aceitero (con un 50 y un 40% respectivamente).
La cooperativa andaluza es consciente de que en estos momentos Coricelli lleva la delantera, y también de que no comprará Deoleo “a cualquier precio”.
Se espera también que los pronunciamientos de apoyo a mantener la españolidad de Deoleo por parte del Gobierno de España se traduzcan en alguna acción concreta, más allá de las declaraciones.
Lo que la compañía que preside Antonio Luque quiere evitar a toda costa es entrar en un juego de ofertas y contraofertas con Coricelli que siga elevando el precio.
Porque en Dcoop consideran que su última oferta, superior a las cifras publicadas, ya está por encima del valor de mercado de Deoleo, aunque de momento Coricelli tiene una posición preferente para cerrar la operación.
Pero de hecho no hay constancia oficial hasta ahora de que CVC y Alchemy negocien en exclusividad con Coricelli. Lo que se interpreta como que siguen escuchando ofertas siempre que haya más dinero sobre la mesa.
La cooperativa sigue trabajando en la compra. Se barajan todas las alternativas posibles para salvar obstáculos legales de competencia en el mercado de Estados Unidos si finalmente consigue comprar Deoleo.
Esas opciones que están sobre la mesa pasan incluso por vender el 50% que posee de la marca Pompeian, con la que ha conseguido más de un 20% en cuota de mercado en virgen extra.
Así evitaría sumar sus ventas americanas con Pompeian a las de Bertolli (un 14% del mercado americano), Caparelli o Carbonell.
Y tampoco necesitaría traspasar a terceros esas marcas con las que Deoleo opera en el mercado americano.
Apoyos
El olivar español ha mostrado su apoyo unánime a las aspiraciones de Dcoop en un comunicado conjunto de Cooperativas Agroalimentarias, Asaja, Coag y Upa.
Anteriormente ya se pronunciaron en el mismo sentido más o menos explícitamente, además del Gobierno de España, la Junta de Andalucía, sindicatos como CCOO y autoridades locales.
“El objetivo es que Andalucía no sea únicamente el lugar en el que se cultivan los olivos y se obtiene un aceite reconocido mundialmente por su calidad, sino también el territorio desde el que se diseñen las estrategias empresariales, se desarrollen las marcas y se tomen las decisiones comerciales”, argumentan.
“Tenemos la producción, tenemos la calidad y tenemos el conocimiento. El siguiente paso es conseguir que Andalucía lidere también la comercialización y que una parte cada vez mayor del valor generado por el aceite de oliva revierta sobre nuestros agricultores”, añaden.
"Andalucía cuenta con más de 1,6 millones de hectáreas de olivar, alrededor del 60% de la superficie nacional. El peso andaluz sobre la producción nacional de aceite y aceituna de mesa se eleva al 80%", añaden sobre el peso del sector en la comunidad andaluza.
