Las empresas controladas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) acumulan pérdidas de 1.600 millones de euros desde que Belén Gualda fue designada presidenta en marzo de 2021.
Una cifra a la que se suma una deuda endémica que al cerrar 2024 -últimas cifras públicas- llegó a los 3.510 millones de euros, sólo con entidades financieras.
Entre las sociedades controladas por la Sepi encontramos Correos, Navantia, Tragsa, la Agencia EFE, RTVE, Enusa y Mercasa. Todas ellas mencionadas en los autos judiciales de la trama Leire.
La sociedad pública incluye en su resultado final -como ingreso financiero- la puesta en equivalencia de sus cotizadas participadas minoritariamente como Airbus, Indra, Redeia o Telefónica.
No obstante, el dato real es el de sus participadas mayoritarias (con más del 51% del capital), empresas de las que tienen el control total de su gestión y en las que designan a su presidente y a su equipo directivo.
Es, por tanto, el grupo de empresas en las que Belén Gualda y su equipo tienen directa influencia y en las que repercute su trabajo. Cualquier movimiento corporativo en ellas debe pasar por el holding.
Compañías, muchas de ellas, históricamente en pérdidas, lastradas por elevadas plantillas, baja productividad y escasa competitividad. Un patrón que se ha acentuado con la gestión de la actual presidenta.
Sin embargo, el Gobierno puso en valor la gestión de Gualda el día siguiente de que fuese imputada por su presunta colaboración con la trama Leire para sacar adelante el rescate en la pandemia de Tubos Reunidos por 112,8 millones.
A primera hora de este martes, la Sepi hizo pública una nota con sus principales magnitudes financieras con un beneficio de 130 millones y una cifra de negocio récord con 7.384 millones, un 16,2% más respecto de 2024.
Minutos después, el ministro de Hacienda, Arcadi España, defendió su gestión en su comparecencia en el Senado y recordó estos datos de beneficios, ingresos y unas inversiones de 529 millones de euros, un 63% superior a 2024.
"No pasa nada por, de vez en cuando, hablar de que algo va bien. No pasa nada. Ya sé que a algunos les preocupa eso, pero no pasa nada quererse un poco como país. No lo hemos hecho todo mal. Al contrario, creo que lo hemos hecho casi todo muy bien", dijo.
Incluso indicó que las cifras a lo largo de los últimos años demuestran "la profesionalidad absoluta" de Gualda al frente de la sociedad estatal.
El problema es que el dato de resultados que la Sepi hace público difiere mucho de la realidad financiera de sus empresas participadas.
Sus cuentas finales incluyen los resultados de sus sociedades consolidadas por integración global (con más de un 51% del capital) sumados a los de sus sociedades consolidadas por puesta en equivalencia, con participación minoritaria.
Las primeras -controladas por la Sepi- suelen registrar abultadas pérdidas, pero la compañía pública las compensa con sus participaciones industriales que suelen ser muy favorables.
Solo de esta manera se explican los abultados beneficios de este 2025. La Sepi reportó ganancias de 130 millones, pero esto resulta de unos beneficios antes de impuestos de 29,2 millones de las sociedades controladas y un resultado de 120 millones de las participadas.
La diferencia se hace más patente en ejercicios anteriores. En 2024 las sociedades controladas por la Sepi perdieron 785 millones tras contabilizar una provisión extraordinaria de más de 420 millones para su plan de rejuvenecimiento de plantilla de Correos.
Pero se sumaron los resultados equivalentes de sus participadas con 283,7 millones (contabilizado como resultado financiero) con lo que redujo las pérdidas a 501 millones.
En 2023, y sin el impacto extraordinario del plan de ajustes de Correos, la Sepi reportó ganancias de 10 millones, aunque con pérdidas de 340 millones en sus participadas y 350,9 millones en sus cotizadas.
Por su parte, en 2022 la Sepi presentó unos beneficios de 43 millones, con pérdidas de sus sociedades controladas de 312,9 millones y beneficios de 356,1 millones de sus cotizadas.
Y en 2021 ganó 158,6 millones, pero con pérdidas de 198,5 millones para sus participadas y 357 millones de beneficios para empresas como Indra, Airbus o Redeia.
El holding empresarial público controla 14 empresas (con más del 51% del capital) con una facturación conjunta de 7.384 millones y una participación minoritaria en otras 11 cotizadas por valor de 5.900 millones.
En los últimos cinco años no ha logrado levantar cabeza, lastrado principalmente por sus dos gigantes, Correos y Navantia, que registraron abultados desequilibrios de 1.000 y 500 millones, respectivamente.
El caso de Correos
El caso de Correos es el más complejo, aunque en los últimos dos cursos comienza a ver la luz. La joya de la corona de la SEPI es responsable del 28% de su facturación y de casi el 60% de su plantilla.
Durante los años de Juanma Serrano como presidente de la compañía (desde junio de 2018 a diciembre de 2023) las pérdidas fueron de casi 1.000 millones.
No obstante, con la llegada de Pedro Saura el Gobierno aprobó en 2024 un plan de rescate por valor de 2.000 millones en cuatro años y una provisión extraordinaria de 420 millones para resucitar a la pública.
Y en 2025 llegaron a beneficios de 14,4 millones y se espera que la mejora se consolide cuando se cumpla el impacto del plan de rescate.
El caso de Navantia
El caso de Navantia es aún más sangrante. A falta de conocer los datos oficiales de 2025, los astilleros públicos mantienen una racha histórica de 17 ejercicios consecutivos en números rojos.
Desde 2018 pierden 955 millones, un periodo en el que ha logrado mantenerse a flote tras sucesivas inyecciones financieras de la Sepi y el propio Estado.
La esperanza es que este 2025 sea el último año en pérdidas y que en 2026 remonte el vuelo gracias a la serie de contratos de defensa que se le han adjudicado en los últimos meses.
Del mismo modo, la Agencia EFE arrastra unas pérdidas acumuladas cercanas a los 65 millones de euros desde el año 2021.
RTVE y otras empresas
Y en relación con RTVE, el Gobierno aprobó un Real Decreto-ley hace unas semanas que perdonaba a la cadena pública una deuda fiscal de 940 millones de euros por el conflicto del IVA.
Los últimos datos consolidados de 2024 indican además que este curso registraron pérdidas la Agencia EFE (-20,1 millones), Cofivacasa (-391.000 euros), Hunosa (-86,7 millones), Izar (-8,3 millones) y Mayasa (-2,7 millones).
