"Bartolomé Lora lo controlaba todo. Todas las gestiones y decisiones pasaban por él en los primeros meses del fondo de rescate". La frase es de un empleado de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que certifica el elevado nivel de protagonismo del entonces presidente en funciones.
EL ESPAÑOL-Invertia ha confirmado con varias fuentes de la sociedad pública, del mundo empresarial y de empresas rescatadas, que el actual vicepresidente de la SEPI es el gran responsable político, técnico y de la supervisión de -al menos- los primeros rescates que concedió el holding público en pandemia.
Un control que le daban sus 36 años de experiencia en la sociedad estatal. Hace 36 años, Lora ya era jefe de Equipo de Planificación y Seguimiento del Instituto Nacional de Industria (INI) en 1990, la entidad que dio origen a la SEPI en 1995.
Es probablemente uno de los directivos que más tiempo lleva en una sola empresa de la administración pública. Y además con galones ya que es vicepresidente desde 2017.
Era el verdadero "zar de los rescates", dice quien tuvo que compartir con él reuniones vinculadas a estas ayudas. "Lo sabía todo de las operaciones", aseguran a este diario.
Precisamente, Lora ha vuelto a estar en el punto de mira después de que el Juzgado de Instrucción número 49 de Madrid le haya citado a declarar este lunes en el marco del rescate de 475 millones de euros concedido a Air Europa en la pandemia.
El magistrado José María Escribano ha admitido a trámite querellas interpuestas por el Partido Popular (PP) y Vox por un presunto delito de prevaricación administrativa del directivo que durante el rescate era el presidente en funciones del holding público.
Solo la justicia puede determinar responsabilidades legales, pero trabajadores de la SEPI dicen a este diario que no hay dudas de que Lora fue el principal gestor administrativo y político no solo del rescate de Air Europa, sino que de buena parte de los primeros expedientes.
Estas fuentes indican que su protagonismo fue más acusado en las empresas rescatadas durante el primer semestre de 2021, en especial las que han generado más polémica como Air Europa, Plus Ultra, Duro Felguera o Tubos Reunidos.
El conocimiento, control y influencia que tenía Lora en la SEPI era total y fue a más desde la abrupta dimisión del anterior presidente, Vicente Fernández, en octubre de 2019 por el Caso Aznalcóllar.
Durante octubre de 2019 y marzo de 2021, gestionó personalmente el lanzamiento del Fondo de Ayuda a la Solvencia de las Empresas Estratégicas (FASEE), así como la articulación administrativa de los rescates posteriormente concedidos.
Incluso hay quienes dicen que siguió controlando estas operaciones tras la llegada de Belén Gualda, mientras comenzaban a trabajarse los expedientes adjudicados a empresas externas y mientras la nueva presidenta se hacía con los mandos de la sociedad pública.
Esto implica que tuviese mando en plaza en los rescates de Air Europa (noviembre de 2020), Duro Felguera y Plus Ultra (marzo de 2021) como vicepresidente en funciones; y en Tubos Reunidos y Ávoris (abril de 2021) y Rugui (mayo de 2021) ya como vicepresidente.
Rescates polémicos
Seis rescates que concedieron la friolera de 1.105 de los 2.681 millones que llegó a conceder el Fasee en pandemia. Además tres de ellos -Air Europa, Plus Ultra y Tubos Reunidos- en punto de mira por la forma en que se concedieron y por presunto tráfico de influencias y pagos a intermediarios.
Las fuentes consultadas indican que la función de Lora, en al menos estas tres operaciones, se ejercía por cuatro vías: como presidente en funciones de la SEPI; como presidente del Consejo Gestor; como miembro vigilante de las comisiones de seguimiento del rescate; y como interlocutor del Gobierno y Moncloa.
El propio Lora echó balones fuera en la Comisión de investigación de las deficiencias y presuntas irregularidades en la gestión de la SEPI, indicando que su influencia real en los rescates era secundaria, tanto en la concesión como en la supervisión de las operaciones.
No obstante, este diario ha podido confirmar que como presidente en funciones vigilaba el procedimiento y la puesta en marcha del Fasee y como presidente del Consejo Gestor lideraba todas las reuniones interministeriales (con representantes de los ministerios de Hacienda, Transición Ecológica, Industria y Economía) para vigilar la evolución de los expedientes.
Comisión de seguimiento
Además participaba con voz y voto de todas las reuniones en las que se decidieron los rescates al menos hasta finales de marzo de 2021.
Pero es que también formó parte activa de las comisiones de seguimiento creadas a posteriori para vigilar el plan de viabilidad presentado por las rescatadas y, por ende, el destino del dinero del rescate.
Incluso hay fuentes que apuntan a que era uno de los tres miembros de la SEPI en estas comisiones, por lo que su responsabilidad era directa en el órgano que debía controlar todos los movimientos económicos, financieros, legales y laborales de las rescatadas.
Pero durante este periodo tenía una cuarta responsabilidad. Era uno de los enlaces con el Gobierno, con Moncloa, pero además con las distintas sensibilidades políticas.
PP y PSOE
Las fuentes consultadas indican que era quien debía invitar formalmente al director de la Oficina Económica, Manuel de la Rocha, a participar en las reuniones del consejo gestor de Plus Ultra, Air Europa y Duro Felguera.
También manejaba los tiempos y las presiones de los partidos, las autonomías y los diferentes ministerios respecto a la concesión de estas ayudas.
Quien conoce realmente cómo funciona la SEPI sabe que Bartolomé Lora no era el zar de los rescates por casualidad. Fue el hombre de mayor confianza de Pilar Platero, Vicente Fernández y de Belén Gualda gracias a su capacidad camaleónica de sobrevivir a las administraciones del PP y el PSOE.
Después de un breve paso de seis años por la empresa privada como adjunto jefe de Servicios Financieros en Enfersa; analista financiero en Bankinter y responsable de Tesorería en Ferrovial, llegó en 1990 al INI con Felipe González en la Moncloa.
Bartolomé Lora y Belén Gualda
Posteriormente, fue designado subdirector de Defensa y Construcción Naval pocos meses después del desembarco de José María Aznar; fue director de Participadas durante la época de José Luis Rodríguez Zapatero; se situó en la División de Defensa ya con Mariano Rajoy y le nombraron vicepresidente antes de la caída del Ejecutivo del PP.
Ya con Sánchez se ha mantenido como vicepresidente, con tres presidentes distintos y con un periodo de 18 meses como presidente en funciones, el periodo más crítico de los rescates de la SEPI en pandemia.
Conoce como pocos toda la trastienda de la SEPI y de sus diferentes participadas: consejero de Navantia, Alestis, ITP, Tragsa y Enagás, domina las grandes y pequeñas compañías que componen el holding estatal.
Además se ha mostrado fiel a todas las administraciones y ha sabido tejer alianzas dentro de los gobiernos para sobrevivir a todos. Incluso ahora, tras una década como vicepresidente, quienes conocen la SEPI indican que sigue teniendo máxima influencia en la sociedad pública y que es una de las principales voces que escucha Belén Gualda.
