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Las claves

Más de uno de cada diez cigarrillos que se consumen en la Unión Europea proceden del mercado ilícito del tabaco. Es la principal conclusión del estudio Consumo ilícito de cigarrillos y tabaco calentado, y cuota de nicotina oral en Europa realizado por KMPG para Philip Morris Internacional.

Lejos de frenar su crecimiento, el mercado ilícito de tabaco se expande y alcanza cifras que no se veían desde hace más de una década. En concreto, en 2025, el consumo ilícito en la UE representó el 10,3% del consumo total de tabaco, el equivalente a 41.800 millones de cigarrillos. No superaba el 10% desde el año 2014.

El estudio señala que este volumen de consumo ilícito supuso una pérdida estimada de 16.700 millones de euros en ingresos fiscales para el conjunto de la Unión Europea. Sin embargo, el informe no se queda aquí y abarca un total de 38 países europeos.

En el conjunto de todos ellos, el consumo ilícito de tabaco alcanzó los 55.300 millones de cigarrillos, lo que corresponde a una pérdida estimada de 22.400 millones de euros.

No es la única conclusión que se extrae del informe. El estudio de KPMG evidencia un cambio estructural dentro del mercado negro: las falsificaciones dominan en el mercado ilegal y adelantan a tendencias tradicionales como el contrabando. De hecho, el volumen de falsificaciones aumentó más de un 20% en 2025 respecto al año anterior.

Así, el consumo de cigarrillos falsificados supuso en 2025 el 44% del total del consumo ilícito de tabaco. Los datos evidencian que las falsificaciones se han convertido en la mayor fuente de consumo de cigarrillos ilícitos en la UE al alcanzar los 18.300 millones de cigarrillos el año pasado.

El estudio avisa de que estas cadenas de producción y suministro son cada vez más rápidas y difíciles de rastrear. Además, advierte de que el crimen organizado tiene capacidad suficiente para adaptar rápidamente los modelos de producción y distribución y evitar riesgos de detención.

Asimismo, el informe señala que esta tendencia se concentra en puntos geográficos concretos dentro del mapa del Viejo Continente. Francia, Bélgica o Países Bajos son los estados de Europa occidental que se están convirtiendo en centros neurálgicos de producción de productos ilícitos de tabaco y nicotina según el estudio encargado a la consultora.

Estos mismos países son tres de los seis dentro de la UE en los que el consumo ilícito de tabaco ya supera el 20% del consumo total. En concreto, en Francia alcanza el 41,4%; en Bélgica el 25% y en Países Bajos el 22,1%. La lista la completan Irlanda, donde el consumo ilícito es del 35%; Chipre, con el 24% y Lituania, con el 21%.

Si se amplían las barreras de la Unión Europea al conjunto del continente, Reino Unido se posiciona, por detrás de Francia, como el segundo estado con mayor consumo de tabaco ilícito. En concreto, se consumen más de 7.000 millones de cigarrillos ilícitos -de ellos, 3.500 millones falsificados-, lo que supone un 32,3% del consumo total de cigarrillos del país británico.

En este sentido, el estudio concluye que una excesiva carga fiscal al mercado de tabaco puede no ser beneficiosa en este aspecto, en referencia a las cifras de consumo ilícito de países como Francia o Bélgica, donde los impuestos a la nicotina son bastante elevados. Además, sostiene que esta política puede empujar a los consumidores al mercado negro.

En contrapunto, el informe señala casos como Grecia o Ucrania. Ambos países representan una excepcionalidad a la tendencia europea y, según los datos del 2025, consiguieron reducir el consumo ilícito de cigarrillos.

En el caso griego, el consumo ilícito de tabaco descendió algo más de tres puntos porcentuales, hasta situarse en el 14,1%, el equivalente a 1.900 millones de cigarrillos. Ucrania, por su parte, logró rebajar el consumo ilícito en hasta en 1.000 millones de cigarrillos. Con la caída, el consumo ilícito de tabaco en el país se asienta en el 15,9%.

Desde Philip Morris destacan que estos ejemplos demuestran que es posible combatir eficazmente el comercio ilícito y lograr descensos sostenidos mediante una combinación equilibrada de políticas: enfoques fiscales previsibles, regulación proporcional al riesgo y una aplicación coherente de la normativa. "Ninguna palanca por si sola resuelve al problema", señala Massimo Andolina, presidente de la región de Europa de la compañía.

Además, el director Legal de Philip Morris International señala que el comercio ilícito se está volviendo más sofisticado, localizado e industrializado. "No solo erosiona la actividad empresarial legítima, sino que también alimenta redes criminales que operan con rapidez, a gran escala y con impunidad, lo que desalienta la inversión, la innovación y la capacidad de los gobiernos para cumplir con los objetivos fiscales y de salud pública".

Ámbito nacional

España no escapa de la tendencia europea. Según el informe, el consumo de tabaco ilícito en el territorio nacional subió en 2025 un 10% respecto al año anterior. En concreto, alcanza el 3,6% del consumo total de tabaco, unos 1.400 millones de cigarrillos.

En 2025, las pérdidas de ingresos fiscales por el consumo ilícito de tabaco en nuestro país alcanzaron los 284 millones de euros, un 8% más respecto al 2024.

Tabaco calentado

Por segunda edición consecutiva, el informe aborda el consumo ilícito de productos de tabaco calentado en determinados mercados. Para este tipo de tabaco, el estudio constata que el contrabando representa el 1,2% del consumo total. Además, señala a Alemania, Austria y los Países Bajos como algunos de los países más afectados.

Sin embargo, también esclarece que en este tipo de tabaco no se han identificado flujos de tabaco calentado falsificado y que, aunque los dispositivos electrónicos que calientan el tabaco no entran dentro del alcance del estudio, no existe una presencia significativa de contrabando o de actividades de falsificación en esta categoría.

Nicotina oral

Por primera vez, el estudio evaluó los productos de nicotina para uso oral en determinados países. El trabajo constata que en los mercados en los que las bolsas de nicotina están prohibidas o muy restringidas existe una disponibilidad significativa de las mismas. Además, a menudo suelen tratarse de productos falsificados, no conformes o no nacionales.

En conclusión respecto a este tipo de productos, existe un acceso generalizado a los mismos a pesar de las restricciones legales para su consumo y distribución. En relación a los países con mayores proporciones de productos no aptos para la venta, el estudio señala Países Bajos, Alemania y Bélgica. Además, advierte del potencial que existe para llegar a un considerable número de consumidores.