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Las claves

Tubos Reunidos ha presentado a última hora de este lunes el concurso voluntario de acreedores ante una "situación de insolvencia inminente", según ha comunicado al mercado.

La compañía ha agotado las opciones para reestructurar su deuda y conseguir apoyos para su viabilidad -ni la SEPI, ni el Gobierno vasco ni Moncloa movieron ficha- y ahora, de no mediar un milagro de última hora, deberá realizar una venta ordenada de sus activos para pagar a sus acreedores.

Minutos después de su anuncio la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha suspendido la cotización de la compañía. En lo que va del año, los títulos de la compañía vasca se han desplomado un 56% hasta los 0,14 euros, al calor de sus rumores de insolvencia.

En la comunicación al mercado, la compañía justifica la decisión y esta insolvencia debido a las tensiones de tesorería que viene sufriendo Tubos Reunidos en los últimos meses, agudizadas por la paralización indeseada de la actividad en su planta de Amurrio.

Este concurso de acreedores aleja la posibilidad de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) cobre los 130 millones del fondo de solvencia (Fasee) que debía haber pagado la vasca en 2028.

La crisis de Tubos Reunidos está impulsada en gran parte por los aranceles al acero impuestos por Estados Unidos hace un año. Hace justo un mes que la compañía vasca presentó resultados: 118,1 millones de pérdidas en 2025 y 263 millones de deuda que vence en tres años.

Pero no presentó un plan de rescate liderado por un socio industrial o sus propios accionistas, ni la SEPI (principal acreedor), ni los bancos ni el Gobierno Vasco van a mover ficha, según informó este diario hace una semana.

Tampoco funcionaron las presiones del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y el gobierno de Imanol Pradales que movieron ficha para exigir al Ejecutivo español una "solución concreta" para superar la crisis de la empresa vasca Tubos Reunidos, al borde del concurso de acreedores.

Con todo, en su comunicado de este lunes, Tubos Reunidos indicó que "sin perjuicio de que el Consejo de Administración viene trabajando en los últimos meses en un plan de viabilidad que promueva la continuidad de la Sociedad y de sus filiales, no se han podido garantizar" las premisas necesarias para la viabilidad de la compañía.

Concurso voluntario

Es así como -indican- Tubos Reunidos se ha visto obligado a solicitar la declaración de concurso voluntario de acreedores, petición presentada en el juzgado competente de Álava.

La decisión de presentar la citada declaración de concurso voluntario de acreedores – que también ha sido adoptada por el órgano de administración de las filiales de la Sociedad- se ha adoptado tras recabar los oportunos asesoramientos externos y con la finalidad de proteger los intereses de los acreedores, trabajadores, proveedores y accionistas de la Sociedad y sus filiales, concluye la compañía.