Las claves
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La posible unión de Estée Lauder y Puig no termina de convencer al mercado. La mayoría de casas de análisis ven positivamente la complementariedad de ambos grupos por líneas de negocio, exposición geográfica y canales de distribución, si bien las cuentas financieras resultantes de la fusión -o absorción- no parecen tan claras.
Tanto es así, que Bank of America estima que las sinergias por ahorro de costes tan sólo se moverían entre los 50 y los 100 millones de dólares (de 43 a 86 millones de euros).
Las sinergias, según el banco de inversión americano, llegarían en áreas como los costes de doble cotización, la sede central, la compra de medios y mejores condiciones con los proveedores.
Los analistas de BofA dan como presupuesto alternativo para las hipotéticas sinergias de costes entre un 1% y un 2% de los ingresos de Puig. Dado que la compañía catalana de perfumes, moda y cosmética obtuvo el año pasado 5.839 millones de dólares (5.038 millones de euros) por ingresos, estas sinergias no pasarían de los 58 a 117 millones de dólares (50 a 100 millones de euros).
A todas luces, una cantidad igualmente exigua para dos multinacionales de su calado en el sector del lujo, y donde la absorbente, que es Estée Lauder, tiene la urgencia de ser más rentable y vender más tras tres años de pérdida de cuota.
Obstáculos
Los analistas de Banco Sabadell creen que la operación se realizaría mediante canje en acciones (asumen una prima del 20% respecto de la cotización de Puig antes del anuncio) y efectivo (con unos 1.500 millones de euros), lo que "supondría una prima total de más del 35% y niveles de unos 21 euros por acción", situándose la familia Puig como segundo mayor accionista.
A cierre de la sesión de este jueves, las acciones de Puig cotizaban en el entorno de los 17,51 euros.
Como riesgos, los expertos del Sabadell ven "la posible dificultad de alcanzar un acuerdo entre el management (de alcanzarse éste, la parte económica no debería suponer un problema), los de ejecución y los de competencia".
"Dudamos que el acuerdo llegue a buen término: por cómo se ha comunicado, parece más una filtración de conversaciones preliminares que un acuerdo mínimamente plasmado en cifras o con una sólida estructura financiera. El castigo del mercado a Estée Lauder es una señal suficientemente clara para que el consejo de administración de Estée Lauder entienda que el mercado ve destrucción de valor, no creación", desconfían desde Against the Trend.
