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Las claves

La batalla por los onerosos contratos de basuras se abre en el nuevo año. Mientras los vecinos ajustan su bolsillo tras un enero marcado por un encarecimiento interanual del 26% en la recogida de basuras, los ayuntamientos reactivan la maquinaria de las grandes licitaciones del sector.

Los contratos de limpieza vuelven a ser terreno de pugna para los grandes grupos de infraestructuras y gestión ambiental, con más de 1.700 millones de euros en juego en concursos lanzados en los últimos meses.

Entre los procesos recién abiertos destaca el concurso de la remodelación y gestión de la planta de residuos de Nostián (A Coruña). Se trata de uno de los mayores contratos ambientales del país, con 25 años de duración y un valor estimado de 584 millones de euros.

También se acaba de abrir el plazo para presentar ofertas en la licitación por el servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos de Las Rozas (Madrid), valorado en 61 millones de euros.

Mientras tanto, otros ayuntamientos avanzan en sus propias licitaciones. En Vitoria-Gasteiz (País Vasco), el proceso para adjudicar el contrato de limpieza y recogida de basuras, valorado en 387 millones y con una duración de 10 años, continúa con la única oferta presentada por Acciona.

En Ourense, la batalla parece casi decidida. La UTE (Unión Temporal de Empresas) Copasa-Setec ha presentado la mejor oferta para un contrato de 147 millones, cuya adjudicación podría cerrarse antes de abril.

En las Islas Canarias, el municipio La Oliva (Fuerteventura) mantiene en curso otro contrato relevante, centrado en la recogida de residuos urbanos y limpieza de playas, con 64 millones en juego.

Más al sur, Utrera (Sevilla) vive un episodio habitual en la “guerra de las basuras”. Su contrato de 81 millones, de 10 años de duración y aún en fase de licitación, está paralizado cautelarmente, a la espera de resolver recursos.

En el eje turístico del Mediterráneo, el Ayuntamiento de Benidorm ha lanzado un contrato mixto de obra y servicio de residuos por 226 millones, mientras que Galapagar (Madrid) prepara su adjudicación a 12 años y 67 millones de valoración.

En el País Vasco, Barakaldo busca un operador que asuma su servicio de limpieza urbana y transporte de basuras por más de 105 millones.

El nuevo año llega tras un 2025 especialmente turbulento, en el que los grandes concursos de basuras dejaron tras de sí tensiones, recursos y suspensiones.

El ejemplo más sonado fue el macrocontrato de limpieza de Noroeste de Madrid, adjudicado inicialmente a Urbaser y luego anulado tras una batalla legal que obligará al Ayuntamiento a relanzar la licitación en los próximos meses.