El proceso lleva repitiéndose desde hace tiempo. Llega BlackRock -el gigante de la gestión riesgo estadounidense- y mueve su capital en la distribuidora española Dia, y acto seguido, como si del ‘flautista de Hamelin’ se tratara, activa la operativa de los fondos dedicados en cuerpo y alma a los movimientos bursátiles especulativos.

La semana pasada se repetía la historia. Llevaba la macrogestora presidida por Larry Fink seis meses sin mover ficha en el grupo de distribución presidido por Ana María Llopis y dirigido por Ricardo Currás, y en marzo lo ha vuelto a hacer de manera recurrente, para proseguir con el continuo trasiego entre los derechos de voto -las acciones que realmente ostenta- y los instrumentos financieros, esas opciones de compra que, en función de su intereses, optará en un futuro en convertir en acciones.

Subibaja continuo

En octubre de 2016 había dejado BlackRock su posición accionarial en Dia en el 2,64% -uno de los porcentajes más bajos desde que, en enero de 2013, acreditara por primera vez su capital en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)- y el porcentaje de los instrumentos financieros alcanzaba el 1,45%, para un total agregado ligeramente superior al 4%.

Ahora, con los movimientos de marzo, en ese subibaja continuo, la gestora aumentaba un 15% el capital en Dia, hasta superar el 4,7%, porcentaje que no alcanzaba desde hace un año. Con los 5,4 euros a los que cotiza Dia, la participación de BlackRock capitaliza, de manera potencial, en 158 millones de euros, caso de que se convirtieran en acciones los 10 millones de derechos depositados en operaciones a futuro.

Referente para los fondos especulativos 

Para los cerca de 20 fondos que están ganando dinero a manos llenas desde hace dos años -tras la salida de Bernard Arnault, el millonario francés presidente de Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH), y de su socio el estadounidense Richard B. Saltzman- lo que haga BlackRock en Dia suele ser tenido muy en cuenta. Y, en esta ocasión, tampoco ha pasado desapercibido por los fondos, que han decidido dar un nuevo arreón.

Tanto que, en el último mes y medio, el capital especulativo en Dia ya se aproxima al 17%, equivalente a unos 570 millones. La presión bajista sobre Dia es tan alta que no dejan de entrar nuevos fondos en este operativa. El último, Highbridge Capital Management, que acaba de acreditar ante la CNMV un 0,52%, que se une a un ya largo listado, en el que figuran AKO, AQR, Capital Fund, GLG Partners, Marshall Wace y hasta el propio Blackrock a través de uno de sus vehículos británicos, en una posición ahora muy debilitada en el 0,24%.

Sobrevaloración 

Mientras, en el seno de la empresa tratan de echar balones fuera sobre este asunto. ”Evidentemente no es algo positivo, pero tampoco tiene porqué ser negativo”, afirmaba hace unos días Armando Sánchez, el director ejecutivo corporativo del grupo español de distribución, quien reconocía que, tras la reuniones que suelen mantener al respecto con estos hedge funds, siguen pensando que Dia estás sobrevalorada en esos 5 euros -arriba o abajo- en los que se mueve desde hace dos años.

En ese núcleo duro directivo de Dia tampoco ha pasado desapercibida la filtración, no desementida, sobre una eventual salida del consejero delegado Ricardo Currás al finalizar el ejercicio 2018, Además de los 600.000 euros de retribución fija anual, Currás firmaba en 2016 un plan de retribución a largo plazo, complementario del variable, que le permitiría embolsarse 6 millones de euros en 2019.

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