La economía española mantiene su pujanza en términos de producto interior bruto (PIB). Sin embargo, también es la gran economía de la Unión Europea con la inflación y el paro más elevados.
Así lo recogen las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que apuntan que en 2026 España sufrirá el mayor incremento de los precios entre las locomotoras económicas de la UE, así como detentará la cifra de desempleo más alta.
Según la última revisión de previsiones económicas del ente, la inflación media de este año subirá al 3,7%, prácticamente un tercio más que en 2025.
Unos precios que suben por el impacto de la guerra de Irán sobre los mercados energéticos, que están pasando factura a todos los países europeos. Pero un poco más cara para España.
Mientras, el paro caerá al 9,8%, bajando de la barrera psicológica del 10%.
Sin embargo, este dato seguirá siendo el más elevado de la UE, sólo superado por Finlandia, que atraviesa una profunda crisis.
Las previsiones de precios y paro del FMI para España son muy superiores a las de las grandes economías del euro homólogas.
En Alemania, la inflación se quedará este 2026 en el 2,7%, mientras que en Francia se irá al 2,4% y en Italia, al 3,3%. Y en Países Bajos se moderará incluso una décima, al 2,9%.
En el caso de los datos de empleo, estos países juegan en dimensiones diferentes a las de España. El FMI prevé que el paro en Alemania cierre en el 4%, menos de la mitad que el español.
El Fondo estima que el desempleo se quede en el 5,6% en Italia. Y en Países Bajos también en el 4%.
Sólo se acerca al paro español el desempleo de Francia.
El país presidido por Emmanuel Macron atraviesa por una desaceleración económica que llevará a que el paro se catapulte al 8,4% en 2026.
España supera también las medias de los países del euro de inflación (3,1%) y de paro (6,3%), según el ente dirigido por Kristalina Georgieva. También los promedios de los países europeos avanzados (con un 2,9% y un 6%, respectivamente).
Esta superioridad de España tanto en inflación como en desempleo suponen una importante losa para la economía española.
Una inflación superior a la media europea implica que la producción en España pierde competitividad respecto a nuestros vecinos del Viejo Continente. Sobre todo a la hora de exportar productos.
Además, también implica una importante pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores españoles.
Y ello pone en riesgo uno de los principales combustibles del PIB español: el consumo de los hogares.
De hecho, el propio FMI apunta a un importante frenazo de la economía española el próximo año.
Después de crecer un 2,5% este 2026, el Fondo prevé que el PIB desacelere al 1,8% en 2027.
Pese a ello, los pronósticos del FMI recogen que, de nuevo, la economía española destacará en la UE, debido a que la desaceleración será generalizada entre las grandes economías del euro.
Veremos qué es lo que ocurre finalmente. Al fin y al cabo, las previsiones económicas siempre se pueden revisar, como se está constatando desde la irrupción de la Covid.
