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Las claves

El Gobierno lo ha asignado 6.192,4 millones de euros de las ayudas prometidas hace casi 18 meses para combatir el impacto de la guerra arancelaria lanzada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Estamos hablando de un 43% de los 14.100 millones prometidos por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en abril de 2025 en el marco del plan de respuesta y relanzamiento comercial a cargo del Ministerio de Economía. El bloque de ayudas creció posteriormente hasta los 14.500 millones.

Es además un avance muy discreto respecto del balance realizado hace seis meses cuando se habían ejecutado 5.477 millones, el 37%. Esto supone que en medio año el despliegue ha sido de apenas 715 millones.

En el sector empresarial se cree que estamos ante unos programas que difícilmente seguirán creciendo en los próximos meses y que es muy probable que no se llegue a utilizar todo el dinero prometido por el Gobierno.

El problema es similar a lo que viene pasando en los últimos años con las ayudas del Ejecutivo, donde los avales, los créditos y los préstamos superan de largo las subvenciones reales. Y nadie quiere endeudarse más.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, hizo balance del plan de respuesta y relanzamiento comercial este miércoles ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso.

Cuerpo indicó que este conjunto de herramientas han creado una "red de seguridad financiera a disposición de las empresas" que está cumpliendo sus objetivos.

El programa se anunció en abril, pero se materializó en mayo para movilizar 7.400 millones de nueva financiación y otros 6.700 millones de euros de instrumentos existentes.

El plan se diseñó para "ayudar y proteger a las empresas y los empleos y en reorientar y relanzar la capacidad productiva española" tras el anuncio de aranceles del 20% para Europa, una cifra que luego subió al 25% para automóviles y componentes y al 50% para el acero.

Todo pasaba por "mitigar los impactos negativos de la guerra comercial iniciada por la Administración Trump y tejer un escudo que proteja a nuestra economía", según dijo el propio Sánchez en abril del año pasado.

En este sentido, el Ministerio de Economía reconoce que, pese a que se han reducido los aranceles hasta un 10% en la mayoría de los productos europeos, todavía "persisten los riesgos".

En todo caso, el balance real no es tan positivo como el que se hace en el Gobierno. El principal problema se ha producido en la gestión de los 5.000 millones de avales a cargo del Instituto de Crédito Oficial (ICO), de los que sólo se han utilizado apenas el 0,02%, unos 137 millones.

La explicación a que las ayudas no terminen de llegar al tejido productivo un año y medio después de su lanzamiento tiene que ver con que las empresas mayoritariamente no quieren más créditos.

Esto implica más apalancamiento para sus cuentas, suficientemente lastradas por años de incertidumbres económicas y vaivenes comerciales. Un crédito ICO significa endeudarse nuevamente con la banca, algo que pocas empresas pueden asumir.

Por otro lado, la medida que ha tenido más aceptación ha sido la línea ICO canal internacional, dotada originalmente con 1.000 millones para financiar las necesidades de circulante o de inversión de las empresas. Se han aprobado 1.985 millones.

También se han repartido 400 millones de euros del Plan MOVES III, dotado con 600 millones de euros. La cifra no ha variado desde el pasado mes de abril.

En relación a la ampliación de la cobertura de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) y la movilización de 2.000 millones destinados a proyectos internacionales afectados por los nuevos aranceles, se han repartido 1.635 millones, casi 100 millones más que en abril.

Finalmente, Economía ha unificado los refuerzos del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), del Fondo para Inversiones en el Exterior (FIEX) y del Fondo para Operaciones de Inversión en el Exterior de la Pequeña y Mediana Empresa (FONPYME) con un reparto total de 1.070 millones.

El plan de respuesta y relanzamiento comercial también incluía la reutilización de hasta 5.000 millones de euros de fondos del Plan de Recuperación y Transformación "para acompañar al tejido productivo en su proceso de transformación".

Sin embargo, apenas se han recanalizado una quinta parte (965 millones) y no parece que esta cifra vaya a subir si consideramos que el 31 de agosto expiró el plazo para repartir estos fondos europeos Next Generation.