El valor de las operaciones de fusiones, adquisiciones (M&A) y compra de activos en España cayó un 77% en agosto, según los registros actualizados del Iberian Market, informe elaborado por la consultora TTR Data.
En total se registraron movimientos por un valor de 1.475 millones, muy por debajo de los 6.434 millones invertidos en el mismo mes del año pasado. Es la cifra más baja de los últimos doce meses.
Lo preocupante es que en agosto solo se produjeron 75 operaciones, frente a las 151 de hace un año. Es de lejos la cifra más baja en doce meses, donde la media de acuerdos ha estado siempre por encima de los 240.
Estas cifras incluyen tanto la compra de empresas o activos dentro de España como adquisiciones de compañías españolas en el extranjero y, además de M&A, considera operaciones de private equity, venture capital y compra de activos.
Fuentes del sector advierten que el dato es preocupante porque es un indicador que puede anticipar el retroceso de la inversión extranjera en España y un segundo semestre con cifras por debajo de 2025.
Avisan que el parón es mucho mayor en compras de empresas dentro de España que en la adquisición en el extranjero, donde se mantiene un dinamismo importante.
De este volumen, 22.908 millones corresponden a inbound acquisitions, transacciones que ocurren cuando una empresa extranjera compra o se fusiona con una empresa nacional. Una métrica equivalente a la entrada de inversión extranjera.
Este dato se podría comparar con los 20.207 millones de euros de inversión extranjera bruta que llegaron a España en los nueve primeros meses del año 2025, según las cifras de la Secretaría de Estado de Comercio.
Es verdad que se aprecia un crecimiento en 2026, pero hay que advertir que está marcado por dos grandes operaciones excepcionales que se han producido en el mercado español en lo que va de año.
La primera es la compra del fondo estadounidense Apollo Sports Capital del 55% de las acciones del Atlético de Madrid por un valor de 1.425 millones de euros. La operación se cerró en marzo.
Y la segunda es la compra por parte de Orange Francia del 50% que no controlaba de MasOrange por un valor de 4.250 millones de euros. La adquisición se cerró formalmente en junio.
Son dos operaciones puntuales con cifras que probablemente, dicen los expertos consultados, no se repitan en lo que va de año. De hecho, si no hay algún mega-deal de aquí a diciembre, todo parece indicar que 2026 podría cerrar nuevamente con cifras negativas.
La inversión extranjera directa (IED) cerró en España en los 30.764 millones de euros durante 2025, según las cifras del Ministerio de Economía. Una caída del 21,8% frente a los 39.351 millones del año anterior.
Si se analiza la serie histórica, vemos que 2025 registró el peor dato en cuatro años y sólo superior al de 2021, saliendo de la crisis generada por la pandemia de covid cuando se llegó a los 29.216 millones.
Por su parte, en el primer trimestre -último dato oficial disponible- la inversión bruta llegó a los 6.567 millones, una mejora del 22,6% respecto de los 5.357 millones registrados entre enero y marzo de 2025.
A favor de este dato jugó la baja base comparativa de 2025 -con el peor dato para el trimestre en cinco años- y la mencionada compra de Apollo del 55% del Atlético de Madrid.
Sin embargo, la inversión extranjera neta cayó un 16% en el primer trimestre hasta los 2.728 millones de euros, la cifra más baja en cinco años.
Esto supone que en este periodo se produjeron desinversiones por un valor de 3.839 millones, confirmando una tendencia peligrosa: las salidas de capital o ventas de activos superan las compras de empresas por parte de corporaciones extranjeras en España.
En el caso del segundo trimestre, lo más probable es que vuelvan a arrojar cifras positivas en términos brutos principalmente por el impacto de los 4.250 millones de Orange que se computaron en junio.
Inversión durante 2026
En el caso de la segunda parte del año, estará fuertemente condicionada hacia la baja por la elevada base comparativa del año 2025. Las cifras oficiales reflejan que 21.000 de los 30.000 millones que entraron en España el año pasado lo hicieron entre julio y diciembre.
En el tercer trimestre, la inversión extranjera bruta en España fue de 10.000 millones y el cuarto trimestre de otros 11.000 millones. En todo caso, en el sector advierten que lo más relevante es la confianza y no los números puntuales.
Pese a los esfuerzos del Gobierno por intentar transmitir tranquilidad al inversor extranjero y al discurso triunfalista de algunos miembros del Ejecutivo lo cierto es que las sensaciones en las empresas foráneas no son buenas.
Crece la preocupación por el marco regulatorio, la inestabilidad política, el frenazo legislativo y el excesivo intervencionismo público en grandes empresas y proyectos corporativos.
