Publicada
Actualizada
Las claves

España suspende en gasto público en Educación. O, al menos, necesita mejorar. Nuestro país encadena tres años seguidos de reducción presupuestaria en políticas educativas. Y, de hecho, se coloca como uno de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) que menos fondos dedica.

Así lo indican las estimaciones más recientes de Eurostat (que datan de 2023), que acaba de lanzar un análisis del gasto en políticas educativas de los países de la UE.

El órgano estadístico de la Comisión Europea reseña el gasto público en todas las fases de la formación: desde que un niño entra a un colegio por primera vez hasta que termina sus estudios superiores. E incluye las becas que los estudiantes y sus hogares reciben para facilitar su formación.

En estos términos, las Administraciones Públicas españolas dedicaron en el citado 2023 un 4,34% del PIB a políticas educativas. Se trata de la cifra más baja desde 2019.

Lo cierto es que llueve sobre mojado. La inversión española en Educación tocó techo en 2020, con 4,72% del PIB. Sin embargo, desde entonces, esta cifra no ha hecho sino descender todos los años.

Esto ha llevado a que la inversión pública en Educación de España caiga por debajo de la media europea, que está en 4,65%.

De hecho, España es el octavo país que menos fondos en términos de PIB destina a la Educación. Está por debajo de países como Bulgaria o Chipre, que destinan más PIB que España a estas políticas. Concretamente un 4,4% y un 4,8%, respectivamente.

Sólo invierten menos que nuestro país Rumanía (2,97%), Grecia (3,33%), Malta (3,44%), Hungría (3,62%), Luxemburgo (3,93%), Italia (4%) y República Checa (4,27%).

El reproche es para el Gobierno de Pedro Sánchez (que tiene capacidad de decisión en materia de becas educativas) pero también para las comunidades autónomas. Las competencias de Educación son, generalmente, suyas y suponen el 28,1% del gasto público regional.

Estos datos de la Comisión Europea ponen cifras a la situación económica de la Educación en España, que antes del verano fue objeto de numerosas protestas.

Los sindicatos del sector de la enseñanza tomaron las calles de numerosas capitales autonómicas en protesta por la situación de la Educación pública. Miles de profesores se movilizaron paralizando colegios e institutos de toda España.

Unas protestas que amenazan con volver en septiembre. Todo ello sin descartar la convocatoria de una huelga nacional, según CSIF.

¿Qué demandan? Rebajar la temporalidad de los profesores (que está en el 30%), mejorar las condiciones laborales de los docentes y elevar la inversión real en el sector de la enseñanza.