J. de la Rosa
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Las claves

La tasa de inflación de Estados Unidos en junio se moderó hasta el 3,5% según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. La cifra supone un descenso de siete décimas respecto al registro del pasado mes de mayo, que supuso el nivel de IPC más alto para el país gobernado por Donald Trump en tres años.

El descenso del IPC se debe principalmente a la caída de los precios de la energía, que venían de estar tensionados por el encarecimiento de los precios del combustible derivados de la guerra de Irán.

De hecho, el índice que mide la evolución de los precios energéticos subió, en términos interanuales, un 15,7%, frente al 23,5% de mayo y tras acumular tres meses consecutivos de subidas.

Por su parte, la inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de los precios de la energía y los alimentos, descendió en junio tres décimas, hasta el 2,6%.

Sin embargo, los índices de los precios de la vivienda y los alimentos sí que aumentaron en el sexto mes del año. El indicador del coste de los alimentos se encareció un 3%, una décima menos que el mes anterior.