Publicada
Actualizada
Las claves

La renuncia de Soledad Fernández al puesto de directora de la Agencia Tributaria (AEAT) no ha gustado entre los inspectores de Hacienda. Se muestran preocupados por su marcha y critican cómo está manejando el Gobierno la situación. De hecho, no se creen las explicaciones del Ministerio de Hacienda.

Así lo indica un comunicado emitido por la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE). En él, este colectivo profesional (fundamental en la AEAT) manifiesta su "preocupación por la extraña situación de impasse generada" por la renuncia de Fernández.

"Resulta llamativo que se produzca un cambio de esta relevancia sin que se haya comunicado la identidad de la persona que asumirá" el puesto, que supone liderar uno de los órganos con más peso del Estado. "La ausencia de información oficial contribuye a una incertidumbre institucional que no debería producirse en un organismo de esta naturaleza", añaden desde la IHE.

Además, "no parecen verosímiles las explicaciones ofrecidas sobre la falta de sucesor designado, especialmente considerando la reciente reunión con la Generalitat de Cataluña y el perentorio plazo que tendría un futuro director en el tramo final de la legislatura".

Con todo, los inspectores aseguran que Soledad Fernández "ha mantenido una conducta ejemplar al esperar a la finalización de la campaña de renta para facilitar su relevo".

Cabe recordar que el Ministerio de Hacienda confirmó este miércoles que Fernández dejaba la AEAT, en un relevo que según departamento llevaba pactado desde hace semanas.

Sin embargo, el movimiento se produce en un momento polémico para la Agencia, con varios problemas internos, incluido su retraso en personarse en el posible delito fiscal por el que se investiga al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Una personación que se ha gestado en la mañana de este mismo jueves, por cierto.

Los inspectores confían en que la persona que resulte nombrada "destaque por su profesionalidad y objetividad en la defensa de los intereses generales y, en particular, de la integridad y autonomía organizativa de la AEAT, sin injerencias externas de ningún tipo".

Además, insisten en que es "imprescindible que se garantice que no se fraccionará la Agencia Tributaria" por la cesión de la gestión del IRPF a Cataluña. Y que no se alterarán los procesos de selección en las oposiciones a los cuerpos de funcionarios de la Administración Tributaria.

Los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) se han vuelto a sumar este jueves a las críticas este jueves. De hecho, consideran que la AEAT ha adelantado los resultados del control tributario para "tapar su crisis interna".

Los técnicos también se han mostrado sorprendidos por un anuncio que genera "incertidumbre" ya que los cambios en la dirección de la AEAT "pueden provocar retrasos a la hora de abordar reformas pendientes".

Por ello, han reclamado "transparencia para esclarecer las causas reales de la desbandada" en la Agencia, pues "dudan abiertamente de la versión oficial".