El Gobierno ha aprobado un nuevo paquete de medidas para paliar el impacto económico de la guerra en Irán que incluye unas bonificaciones a los combustibles que durarán hasta finales de septiembre.
La crisis en el Golfo Pérsico ha provocado que los precios de gasolina y gasóleo se hayan disparado. Pero, pese a este contexto, la Comisión Europea insiste en que España tiene que elevar la fiscalidad del diésel, según ha podido saber este periódico.
Si no lo hace antes de septiembre, España perderá 475 millones de euros en ayudas Next Generation.
Cabe recordar que elevar la fiscalidad del diésel, e igualarla a la de la gasolina, es una de las condiciones que el Gobierno pactó con la Comisión como parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
De hecho, España lleva incumpliendo este hito desde el año pasado, dado que era una de las condiciones que había que cumplir para recibir el quinto pago de Fondos Next Gen completos.
Por ello, se trata de 475 millones que están pendientes de recibir. Y el Ejecutivo se arriesga a perderlos si no aplica la medida que exige la Comisión Europea antes de septiembre.
Sin embargo, la situación es compleja para el Gobierno. Siempre que ha llevado la subida fiscal del diésel al Congreso (supone un cambio legislativo, por tanto debe pasar por las Cortes), los grupos parlamentarios la han tumbado.
Y no parece que en los meses de verano esta circunstancia vaya a cambiar. Sobre todo porque los precios del diésel, y pese a las bonificaciones fiscales públicas (rebajando el IVA), han subido en torno a un 8% respecto a principios de año.
Todo ello en un contexto de paz muy frágil en el Golfo Pérsico, que no garantiza la circulación de barcos por el estrecho de Ormuz.
Precisamente, en este escenario, el Ejecutivo ha decidido renovar los descuentos fiscales al combustible para los meses de julio, agosto y septiembre.
Concretamente, el nuevo sistema incluye una bonificación lineal en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) de 15 céntimos por litro de carburante en julio, diez céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre. En septiembre, ya no habrá ayudas.
Cláusula
El Ejecutivo ha indicado que, no obstante, hay una cláusula por la que se volvería automáticamente a una bonificación de 20 céntimos por litro si el precio de los carburantes se disparase por el empeoramiento de la guerra.
De esta manera, la paradoja es evidente. El Gobierno está obligado a elevar la tributación al diésel para no perder 475 millones de euros europeos al tiempo que aplica bonificaciones al impuesto de este combustible por el impacto del conflicto en Irán.
Pese a este aumento de precios, Bruselas insiste en que España cumpla lo firmado, según ha podido saber este periódico.
Mientras, el Gobierno y Bruselas negocian la evolución del sexto pago de fondos Next Generation, unos 6.200 millones de euros.
"La evaluación de los hitos y objetivos del sexto pago continúa", indican desde el Ministerio de Economía, "Esperamos que en breve la Comisión traslade sus conclusiones y que se pueda, así, proceder al desembolso en próximas semanas".
