Las claves
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Tras varios aplazamientos, el Parlamento Europeo ha ratificado este jueves uno de los pilares clave del acuerdo comercial firmado por Ursula von der Leyen y Donald Trump en julio del año pasado: la eliminación total de los aranceles a los productos industriales estadounidenses y a determinados bienes agroalimentarios, como la langosta.
En el pacto de Turnberry (Escocia), la UE no sólo se resignó a aceptar un arancel general del 15% contra los productos comunitarios sin responder con represalias contra Trump, sino que se comprometió a recortar las tasas aplicables a EEUU. Unas concesiones que fueron tachadas de "humillación" por un gran número de dirigentes europeos.
Aún así, el presidente de EEUU ha seguido amenazando a Bruselas con nuevos recargos, por ejemplo a raíz de la crisis de Groenlandia, o contra España por no ceder sus bases para la guerra de Irán.
Además, cuando el Tribunal Supremo anuló en febrero la mayoría de sus aranceles por considerar que la competencia le corresponde al Congreso, Trump aprobó con una base legal distinta una nueva ráfaga de tasas, que en algunos casos superan el tope del 15% pactado con la UE.
Pese a los vaivenes del inquilino de la Casa Blanca, la comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara ha ratificado el acuerdo de julio por una amplia mayoría de 29 votos a favor, 9 en contra y una abstención.
No obstante, la legislación contiene varias salvaguardas para protegerse contra los vaivenes del inquilino de la Casa Blanca: una cláusula de entrada en vigor, que establece que el arancel cero solo se aplicará cuando EEUU cumpla sus compromisos; y una cláusula de suspensión en caso de que Trump imponga nuevas tasas.
Además, el Parlamento Europeo exige que EEUU reduzca del actual 50% al 15% sus recargos contra el acero y el aluminio europeos antes de que el reglamento entre en vigor.
La votación de este lunes no es todavía el final del procedimiento. La legislación todavía debe votarse en el pleno de la Eurocámara el próximo 26 de marzo. Después, el Parlamento y los Gobiernos de la UE deberán alcanzar un acuerdo sobre el texto definitivo.
"Estábamos preparados para votar en enero, pero las amenazas de EEUU contra Groenlandia y la incertidumbre generada por la respuesta de la administración norteamericana al fallo del Tribunal Supremo han obligado a posponer nuestra votación en dos ocasiones", ha dicho el presidente de la comisión de Comercio Internacional, Bernd Lange.
"Espero que con esta votación lancemos una dinámica positiva de cooperación comercial, en la que converjan intereses mutuos, desaparezcan las amenazas arancelarias y empresas y consumidores puedan planificar con seguridad para aumentar nuestra prosperidad y bienestar económico compartido", ha dicho Lange.
La UE todavía espera que Trump mantenga en todos sus términos el acuerdo arancelario de julio, aunque sostenido en una base legal distinta. De ahí que el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, haya pedido a la Eurocámara seguir adelante con la ratificación pese a la actual incertidumbre.
