Bruselas

En los 13 paquetes de sanciones aprobados contra el Kremlin desde el estallido de la guerra de Ucrania, la Unión Europea había evitado cuidadosamente incluir a los productos agrícolas y fertilizantes rusos. El argumento de Bruselas es que se trata de evitar cualquier medida que pueda afectar a la seguridad alimentaria o encarecer los precios para los países extracomunitarios más pobres. Los 27 llegaron al extremo de relajar las sanciones a oligarcas rusos para facilitar el tránsito de fertilizantes.

La oleada de protestas de los agricultores en toda la Unión Europea (en particular en países fronterizos como Polonia) por el hundimiento de los precios lo ha cambiado todo. La UE acaba de aprobar nuevas salvaguardas para frenar las importaciones de productos agrícolas ucranianos cuando superen determinados umbrales. El último paso es introducir sanciones por primera vez a los cereales rusos.

La Comisión de Ursula von der Leyen ha presentado este viernes una propuesta legislativa para imponer un recargo arancelario del 50% a cereales, semillas oleaginosas y productos derivados procedentes de Rusia. El arancel se aplicará también a las importaciones de Bielorrusia para evitar que el Kremlin use este país como plataforma de elusión.

[La UE relaja las sanciones a oligarcas rusos para facilitar el tránsito de fertilizantes]

Bruselas sostiene que la medida no tendrá impacto negativo en la seguridad alimentaria, porque no afecta al comercio con otros países ni al tránsito por territorio comunitario. Al contrario, el recargo reducirá los flujos hacia la UE y aumentará la disponibilidad de cereales para países extracomunitarios. No es estrictamente una sanción, sino una medida arancelaria que sólo requiere una mayoría cualificada de Estados miembros para aprobarse.

"Hay varias buenas razones para hacer esta propuesta. Evitará que el grano ruso desestabilice el mercado de estos productos en la UE. Impedirá que Rusia utilice los ingresos de la exportación de estos bienes a la Unión Europea. Y garantizará que las exportaciones rusas ilegales de grano ucraniano robado no entren en el mercado de la UE", ha dicho Von der Leyen para justificar su propuesta. 

"Los aranceles prohibitivos que hemos propuesto harán que las importaciones de estos productos sean comercialmente inviables, evitando así posibles aumentos repentinos futuros que podrían desestabilizar el mercado alimentario de la UE", sostiene el vicepresidente económico de la Comisión, Valdis Dombrovskis.

En su intervención este jueves ante el Consejo Europeo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reclamó medidas contra los cereales rusos. "Mientras los cereales ucranianos se arrojan a las carreteras o a las vías del tren, los productos rusos se siguen transportando a Europa, así como las mercancías de la Bielorrusia controlada por Putin. Eso no es justo", se quejó Zelenski a los líderes europeos.

En 2023, Rusia exportó a la Unión Europea un total de 4,2 millones de toneladas de cereales, semillas oleaginosas y productos derivados, por un valor de 1.300 millones de euros. En el caso de Bielorrusia, las exportaciones ascienden a 610.000 toneladas, con un valor de 246 millones.

Aunque estas cantidades apenas representan el 1% del mercado europeo de cereales, Bruselas alega que Moscú tiene la capacidad de desestabilizar a los productores comunitarios: la producción rusa de cereales ha aumentado enormemente de 35 millones a 50 millones en la actualidad.