La presidenta Ursula von der Leyen, durante el discurso sobre el estado de la Unión.

La presidenta Ursula von der Leyen, durante el discurso sobre el estado de la Unión. Reuters.

Macroeconomía

Von der Leyen se alinea con los 'frugales' y descarta otro fondo anticrisis

La presidenta sostiene que la prioridad debe ser gastar las ayudas Next Generation: solo se han desembolsado 100.000 millones de 800.000.

15 septiembre, 2022 03:41
Bruselas

Ursula von der Leyen se alinea con las tesis de los países 'frugales' en su negativa a prorrogar o ampliar las subvenciones Next Generation, que se diseñaron durante la pandemia para salir al rescate de Italia Y España. En su discurso sobre el estado de la Unión, la presidenta ha descartado crear un nuevo fondo anticrisis para hacer frente a la emergencia energética o para gastar más en defensa, tal y como han reclamado Emmanuel Macron, Pedro Sánchez o Mario Draghi, entre otros.

Por lo que se refiere a la reforma del Pacto de Estabilidad, Von der Leyen ofrece una de cal y otra de arena. Por un lado, la presidenta admite que las nuevas reglas presupuestarias de la UE deberán ser flexibles con el fin de atender al fuerte aumento de la deuda de todos los Estados miembros debido a la crisis de la Covid-19. Al mismo tiempo, apuesta por sanciones más duras y automáticas contra los países incumplidores.

La reforma del Pacto de Estabilidad -que fija un límite del 3% para el déficit público y del 60% para la deuda- es uno de los asuntos más candentes y divisivos del nuevo curso político en Bruselas. Las reglas están suspendidas desde el estallido de la pandemia en marzo de 2020 con el fin de permitir a los Estados miembros disparar el gasto público en respuesta a la crisis. Pero la barra libre se acaba definitivamente en 2023. El Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar en octubre sus propuestas de cómo volver a la disciplina fiscal, ha anunciado Von der Leyen.

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Los posibles cambios han provocado de nuevo un enfrentamiento entre los países del norte y los del sur. España, Italia, Francia o Grecia reclaman relajar la senda de reducción de la deuda y defienden una 'regla de oro' que excluya del cálculo del déficit las inversiones para la transición digital y energética y para defensa. También apuestan por crear un fondo permanente anticrisis (o prorrogar Next Generation), financiado con la emisión de deuda conjunta europea.

En el extremo contrario, el club de los 'frugales' nórdicos insiste en que hay que volver cuanto antes a la disciplina fiscal, especialmente en los países más endeudados, que son precisamente España, Italia o Grecia. Estos países sostienen además que el fondo Next Generation fue una iniciativa puntual y extraordinaria en respuesta a la Covid-19, que en ningún caso puede prorrogarse. Esta es la posición que defendió la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, en un discurso en la Eurocámara este martes.

La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, durante su discurso este martes en la Eurocámara

La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, durante su discurso este martes en la Eurocámara Parlamento Europeo

"No podemos reforzar la capacidad de actuación de la UE aumentando el presupuesto o flexibilizando nuestras reglas comunes para la economía. El instrumento de recuperación (Next Generation) era una solución puntual necesaria, no un modelo para futuras crisis, como hemos acordado juntos", afirmó Marin. "Necesitamos una política económica responsable y basada en reglas, porque solo una Europa económicamente fuerte y sostenible puede actuar de forma independiente y ayudar a otros, como en el caso de Ucrania", sostiene la primera ministra finlandesa.

El argumento que utiliza Von der Leyen es distinto, aunque su conclusión es la misma: la UE no necesita un nuevo fondo anticrisis porque todavía no ha gastado las ayudas Next Generation. "Hasta la fecha, se han desembolsado 100.000 millones de euros a los Estados miembros. Eso significa que hay 700.000 millones de euros que aún no han aterrizado en nuestra economía", ha dicho en la Eurocámara.

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"A fin de mantener el empleo y el crecimiento, Next Generation garantizará un flujo de inversión constante. Significará un alivio para nuestro economía pero, sobre todo, significará una renovación. Next Generation está financiando nuevas turbinas eólicas y parques solares, trenes de alta velocidad y renovaciones que ahorrarán energía. Diseñamos Next Generation hace casi dos años y, sin embargo, a fecha de hoy, sigue siendo exactamente lo que Europa necesita. Por lo tanto, ciñámonos al plan", alega la presidenta.

La postura de Von der Leyen es más cerrada incluso que la de Olaf Scholz, que normalmente está en el mismo bando que los frugales. En el discurso que dio en Praga a finales de agosto sobre el futuro de Europa, el canciller alemán abrió la puerta a un nuevo fondo anticrisis europeo. Eso sí, siempre que se base en préstamos blandos a devolver (como el instrumento Sure con el que se financiaron los ERTE durante la pandemia) y no en subvenciones (como Next Generation). La presidenta de la Comisión ni siquiera contempla la primera posibilidad.

Olaf Scholz, durante su discurso en agosto en Praga

Olaf Scholz, durante su discurso en agosto en Praga Reuters

En cuanto al Pacto de Estabilidad, Von der Leyen ha afirmado que "necesitamos unas normas presupuestarias que permitan la inversión estratégica y que salvaguarden, al mismo tiempo, la sostenibilidad presupuestaria". "Los Estados miembros deben tener más flexibilidad en sus sendas de reducción de la deuda. Sin embargo, debe existir una mayor responsabilidad en cuanto al cumpimiento de lo que se haya acordado", alega.

Es decir, la relajación de las reglas de déficit y deuda debe ir acompañada de un endurecimiento de las sanciones para los países que, pese a todo, no las respeten. Al mismo tiempo, la presidenta reclama una simplificación del Pacto de Estabilidad para hacerlo más comprensible. En este sentido, su número dos, Valdis Dombrovskis, ha propuesto que "la vigilancia se centre en un único indicador observable, como una regla de gasto"

La vicepresidenta Nadia Calviño, durante el Ecofin informal celebrado el pasado sábado en Praga

La vicepresidenta Nadia Calviño, durante el Ecofin informal celebrado el pasado sábado en Praga UE

La reforma del Pacto de Estabilidad se discutió por última vez en el Ecofin informal celebrado el pasado sábado en Praga, pero las posturas siguen muy alejadas. España y Holanda, enemigos tradicionales en política económica, han enterrado el hacha de guerra y han pactado una posición común, que no obstante elude los temas más polémicos como la prórroga de Next Generation. Las propuestas que Bruselas presente en octubre acelerarán el debate, pero la solución definitiva (una cuadratura del círculo) todavía parece muy lejana.