Bruselas

Tal y como se esperaba, no ha habido avances reseñables. Las negociaciones siguen bloqueadas. Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han fracasado este viernes en su intento de acercar posturas sobre el fondo de reconstrucción poscoronavirus de 750.000 millones de euros propuesto por Bruselas para salir al rescate de España e Italia.

Al cabo de una videocumbre que ha durado poco más de cuatro horas, se mantienen las diferencias entre el Norte y el Sur sobre puntos clave como el tamaño del fondo, los criterios de reparto entre los países, el equilibrio entre subvenciones a fondo perdido y préstamos a devolver o las condiciones que se exigirán a los beneficiarios de las ayudas

La reunión sólo ha servido para que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, anuncie la convocatoria de una nueva cumbre a mediados de julio, que será la primera presencial en Bruselas desde el estallido del Covid-19, para seguir negociando. El objetivo es intentar cerrar un acuerdo antes de la pausa veraniega.

Ursula von der Leyen y Charles Michel, durante la rueda de prensa de este viernes Olivier Hoslet/Reuters

"Hemos observado que está emergiendo un consenso en algunos puntos, lo que es muy positivo. Pero al mismo tiempo, no subestimamos las dificultades y sobre diferentes cuestiones es necesario seguir discutiendo", ha dicho el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, al término del encuentro. Él será el encargado de presentar nuevas propuestas de compromiso antes de la cumbre de julio, que aún no tiene fecha.

"Las discusiones han evidenciado diferencias de opinión sobre varias cuestiones: por ejemplo, el tamaño total del fondo de reconstrucción, el equilibrio entre subsidios y préstamos, la clave de reparto y los nuevos recursos propios (impuestos) de la UE y los cheques (para compensar a los contribuyentes netos)", ha relatado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen

Pese a ello, Von der Leyen ha pedido a los líderes europeos un acuerdo urgente porque estamos "al principio y no al final de una crisis muy grave". "Lo que queremos con este plan sin precedentes es evitar que se generalice la desigualdad de condiciones y que se amplíen las divergencias entre los Estados miembros, que debilitarían el mercado único", ha insistido.

Los nórdicos se atrincheran

Durante la videocumbre de este viernes, los países del autodenominado club de los frugales -Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia- han exigido que se endurezcan los controles y las condiciones que se exigirán a España e Italia a cambio de las ayudas de la UE. Estos cuatro Estados miembros son los que ahora mismo mantienen una oposición más firme al fondo de reconstrucción. 

"Es necesario analizar en qué se gasta el dinero, cómo se distribuye y a qué condiciones se debe vincular la ayuda", ha escrito en Twitter el canciller austriaco, Sebastian Kurz, al término de la reunión. Los nórdicos insisten además en que "el fondo de reconstrucción no puede ser la antesala de una unión de deuda permanente" y por tanto debe tener "un límite temporal claro".

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado un acuerdo "ambicioso" y urgente. "Europa debe dar una respuesta a la altura de la crisis del Covid-19 y debe hacerlo rápido. La propuesta de la Comisión es un punto de partida, pero debemos alcanzar un acuerdo pronto. Cuanto más tiempo perdamos, más profunda será la recesión", sostiene Sánchez.

"Estaba claro que no íbamos a alcanzar un acuerdo hoy, pero continuaremos las discusiones a mediados de julio", ha señalado la canciller alemana, Angela Merkel. "Todo el mundo ha dicho lo que pensaba que era positivo (del plan de Bruselas) y por supuesto ha planteado puntos de crítica también. Los puentes que todavía tenemos que construir son grandes", ha admitido.

Lo peor está por venir

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha avisado a los jefes de Estado y de Gobierno de un shock en los mercados que agravaría la crisis si no llegan a un acuerdo de reconstrucción antes del verano. 

La canciller alemana, Angela Merkel, admite que las posiciones aún están alejadas John Macdougall/Reuters

Lagarde ha explicado a los líderes europeos que el BCE espera un desplome económico del 13% en la eurozona durante el segundo trimestre del año y una contracción sin precedentes del 8,7% para 2020. Además, les ha dicho que lo peor del impacto de la crisis en el empleo "todavía está por venir" y que golpeará con especial dureza a los jóvenes, según han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes diplomáticas.

También el presidente de la Eurocámara, el socialista italiano David Sassoli, ha urgido a los líderes europeos a cerrar un acuerdo cuanto antes. "No aceptaremos ninguna concesión ni rebaja de la posición inicial. Esta debe ser nuestro punto de partida, el objetivo es mejorarla, para asegurar que las importantes decisiones que tomamos ahora benefician a todos. No podemos dejar a nadie atrás", ha dicho a los líderes.

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