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Las claves

El PSOE pasa por un momento crítico. A los escándalos de corrupción que afrontan varios miembros (o exmiembros) del partido y las denuncias de acoso sexual se suman los declives electorales de Extremadura y Aragón. En este contexto, Pedro Sánchez ha decidido pasar al ataque... contra la CEOE.

Es cierto que no es la primera vez que el presidente del Gobierno carga directamente contra las empresas. Lo que sí es más raro es que ataque y critique, directamente, a la patronal como hizo durante la firma del acuerdo para subir el salario mínimo interprofesional (SMI) del Ejecutivo con los sindicatos. Y en la CEOE temen que esta ofensiva sea habitual ante la crisis política que atraviesan los socialistas.

Durante su intervención, Sánchez cargó contra la patronal por "borrarse de este acuerdo". "La pregunta puede ser dónde está también la patronal cuando el Ibex alcanza máximos históricos".

"No es admisible que en un contexto de bonanza económica se mire con lupa el salario de quien cobra el mínimo, cuando se mira al otro lado cuando se registran beneficios multimillonarios", añadía.

Fuentes de la cúpula de la CEOE admiten su inquietud ante esta ofensiva verbal del presidente del Gobierno. Temen que, dada su actual debilidad política, "vayamos a una tendencia de ataques permanentes" a la patronal.

"Busca salvarse a costa nuestra", indican estas voces. Opinan que el presidente del Gobierno intenta desviar la atención con estos ataques que ahora reciben las crisis internas del Gobierno y del PSOE.

"Pero va a ser difícil que lo logre con los escándalos que tiene en su partido y el caos ferroviario, por poner dos ejemplos", añaden.

Oficialmente, la CEOE aún no está haciendo análisis interno de las palabras de Sánchez. Sin embargo, su comité ejecutivo se reúne este miércoles. Y a buen seguro será uno de los temas a tratar.

El alejamiento de Sánchez respecto a la empresa española no es nuevo. Sin embargo, esto no siempre ha sido así.

En los inicios de su estancia en Moncloa, sobre todo con la irrupción de la Covid, el presidente del Gobierno buscó acercarse a los grandes empresarios del país. Frecuentes eran los actos en los que buscaba el saludo o la mirada cómplice de Ignacio Galán o de Florentino Pérez.

Esas afinidades en público acabaron y pasaron a discretos encuentros en La Moncloa. Aunque esto, también, poco a poco se ha ido cayendo y las citas han pasado a ser totalmente excepcionales.

Pese a ello, el presidente del Gobierno considera ser capaz, con fondos públicos, de mover los intereses del sector privado.

Es el objetivo del fondo España Crece, gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Con 60.000 millones de capacidad propia de inversión, aspira a movilizar unos 120.000 millones, en total. Un 100% más que provendrá del sector privado.