Las claves
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La negociación para subir el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2026 da sus últimos coletazos. El Gobierno quiere atraer a la CEOE a un acuerdo. Y para ello se quiere poner sobre la mesa deducciones fiscales para las empresas expuestas al SMI y que queden afectadas por su aumento. Sin embargo, esta opción no es del agrado de los sindicatos.
"No nos gusta cómo suena la música", ha indicado Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras (CCOO). El líder sindical ha recordado que, en un principio, lo que propuso el Ministerio de Trabajo era "el tema de la desindexación". Es decir, que las subidas del SMI impactaran en los contratos públicos.
Sin embargo, esta posibilidad ha quedado descartada por el ministerio competente, Hacienda, que ha puesto el asunto de las deducciones (o medidas fiscales) sobre la mesa. "No termino de entender esta nueva situación de querer atraer a la CEOE con deducciones", ha admitido Sordo, en un encuentro con periodistas.
"Hasta que no veamos un papel escrito, hay que tener prudencia". Sobre usar el impuesto sobre Sociedades para estas bonificaciones, frunce el ceño. "Tiene ya una multitud de fórmulas de exoneración y amortización para las empresas. Introducir más bonificaciones a cambio de que la CEOE apoye el SMI... No lo veo".
Pese a ello, ha admitido que "al país le vendría bien un acuerdo entre Gobierno, sindicatos y CEOE para el SMI".
Cabe recordar que, ahora mismo, lo que está sobre la mesa es una subida del SMI del 3,1% y que los sueldos más bajos, tras el aumento, sigan sin estar sometidos a IRPF. Es decir, que se va a ampliar la deducción de 2025.
La próxima reunión del Diálogo Social se celebra este jueves, a las 17:00 horas.
Por otro lado, Sordo ha reclamado que las medidas sociales suspendidas tras el rechazo del real decreto-ley ómnibus rechazado por el Congreso se reactiven cuanto antes. "Espero que esto se pueda reconducir. Si no, estaríamos en otra situación. Si no hay voluntad porque el Gobierno no articule otro decreto o no hay mayoría parlamentaria, estaríamos hablando de otra cosa, pero espero que se reconduzca".
Sobre el decreto de regularización de migrantes, Sordo considera que es "una buena noticia pero un mal síntoma. Los métodos regulares de regularización no están funcionando. Solemos tener saturadas las políticas de acogimientos de las personas migrantes. Todo esto requiere de más políticas públicas".
