Las claves
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El nuevo salario mínimo interprofesional (SMI) promete desatar una importante disputa en el Diálogo Social. El Gobierno no quiere abordar sólo un incremento de la remuneración. También busca aplicar importantes limitaciones en las posibilidades que tienen las empresas para absorber y compensar los aumentos del SMI. Si ocurre, los empresarios prometen una batalla legal y judicial.
A día de hoy, el Ministerio de Trabajo tiene la intención de abordar en un único real decreto la subida del SMI y la transposición de la directiva europea de salarios mínimos. Y en él también se quiere incluir una fórmula legal que permita limitar las reglas de absorción y compensación de las subidas salariales a través de complementos salariales. Reglas recogidas en el Estatuto de los Trabajadores.
Se trata de una reclamación de los sindicatos que también comparte el departamento. Consideran que sólo si se aplica esta medida será posible que los trabajadores con los sueldos más bajos perciban de manera plena la mejora de poder adquisitivo que supone cada subida del SMI.
En un principio, la idea que se manejó fue la de suprimir dichas reglas de absorción. Sin embargo, para ello sería necesario una norma con rango de ley, puesto que supondría modificar el Estatuto de los Trabajadores. Por ello, esta posibilidad se descartó.
De ahí que ahora el departamento de Yolanda Díaz y los sindicatos exploren cómo limitar estos complementos de absorción en el caso de aumentos del SMI, a través de un real decreto. Que no tenga que pasar por el Congreso, claro.
Sin embargo, fuentes del Diálogo Social ponen en duda esta posibilidad. Afirman que un cambio de este calado requerirá una modificación legislativa, también del Estatuto de los Trabajadores. Es decir, un real decreto-ley o un proyecto de ley.
Por ello, voces de la patronal avanzan que la CEOE dará la batalla legal y judicial si el Gobierno saca un real decreto que limite los complementos de absorción de las subidas del SMI.
Se trata de algo que ya avanzaron a este periódico voces de la cúpula de la CEOE hace unas semanas e insisten en ello.
En cualquier caso, el proyecto de real decreto en el que trabaja el Ministerio de Trabajo aún tiene que pasar por los correspondientes consejos consultivos, como el Consejo de Estado, que deben dar su plácet.
De hecho, ante las dificultades que puede conllevar un real decreto que contenga la subida del SMI y la citada modificación reglamentaria, en los mentideros del Diálogo Social ya se aventura que, pese a los planes iniciales, estas medidas irán por separado.
Horquilla
Por otro lado, y a la espera de que la Comisión de Expertos del SMI plantee su horquilla de subida para 2026, sindicatos y patronal ya han puesto sus propuestas sobre la mesa. Y ambas tienen en cuenta que los sueldos más bajos estarían sometidos a IRPF.
Los sindicatos CCOO y UGT exigen un aumento del 7,5%. Esto supone elevar los sueldos más bajos, en términos brutos, 89 euros al mes, hasta los 1.273 euros. Que son 17.822 euros al año.
Por su parte, la CEOE demanda que el incremento del SMI se quede en el 1,5% en 2026. Eso supone alcanzar los 1.202 euros brutos al mes en 14 mensualidades, unos 18 euros más por paga.
