El Ministerio de Trabajo y Economía Social sigue en su empeño de mejorar el control horario, como parte de las negociaciones para la reducción de la jornada. El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, ha propuesto a los agentes sociales digitalizar el registro para que la Inspección de Trabajo pueda acceder a él de manera remota.

Trabajo quiere acabar así con el registro en papel, que está permitido por la ley, y "tender a digitalizar" el fichaje para que "no sea manipulable y no se pueda alterar por el empresario ni por ningún otro sujeto". "España tiene una deuda con la Unión Europea, que nos pide que el registro sea fiable", ha dicho Pérez Rey a los medios tras la reunión de esta tarde. 

El control de la jornada debe ser fiable, inmodificable y no manipulable, algo que con el papel no siempre se cumplía. Además de garantizar el acceso remoto de la Inspección de Trabajo, también podrán consultarlo los representantes legales de los trabajadores.

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Entre los sindicatos, la acogida de esta propuesta, ya más avanzada que en la mesa anterior, ha sido positiva. UGT cree que atiende a la reclamación colectiva que presentó ante el Comité Europeo de Derechos Sociales e insiste en que "se tienen que incrementar los controles sobre el registro de jornada".

"El registro tiene que dotar a la Inspección de Trabajo de la suficiente capacidad para que (los datos) se correspondan a las horas efectivamente trabajadas", ha expuesto el vicesecretario general de Política Sindical de UGT, Fernando Luján. 

En CCOO, también valoran el avance, aunque para ellos aún presenta problemas. "El sistema que plantean es para las empresas de más de 50 trabajadores", ha advertido la secretaria confederal de Acción Sindical de CCOO, Mari Cruz Vicente, al tiempo que ha recordado que España la mayoría de las compañías cuentan con menos empleados. 

Si bien la patronal no ha hecho declaraciones al respecto y queda a la espera de conocer el texto por escrito para pronunciarse, el secretario de Estado cree que los empresarios "considerarán positiva cualquier medida para que se cumpla estrictamente la jornada". "Una de las prácticas de competencia desleal consiste en empresas que incumplen", ha recalcado. 

Sanciones

Los cambios en el registro horario llevarán aparejados cambios en las sanciones. Pérez Rey ha reconocido que en España las sanciones en materia de trabajo "no son disuasorias" y ha esbozado "muchas maneras" de endurecerlas. Entre ellas, ha citado el incremento de estas penalizaciones o la posibilidad de que "no sean por empresa sino por trabajador". 

Sobre cómo se hará la digitalización del control de jornada y se dará acceso remoto a la Inspección de Trabajo, el secretario de Estado ha adelantado que se avanzará en un "registro bien diseñado que garantice la interoperabilidad" y garantice más eficacia en las tareas del organismo. 

No obstante, no ha desvelado si se dotará de más recursos a la Inspección, aunque ha apuntado que se "utilizarán las potentes herramientas tecnológicas que ya usa", como el control algorítmico y muchos mecanismos de inteligencia artificial. 

El registro horario ha sido el tema central de esta mesa de negociación entre el Ministerio de Trabajo, CCOO, UGT, CEOE y Cepyme. La patronal y los sindicatos siguen manteniendo reuniones paralelas en las que su objetivo es hablar del tiempo de trabajo de una manera más amplía, que no se centre sólo en la reducción horaria sino en los permisos, las vacaciones, la jornada parcial o la lactancia. 

El Gobierno mantiene su compromiso de reducir la jornada laboral a 38,5 horas en 2024 y a 37,5 horas en 2025. Ante la premura de los plazos, Pérez Rey ha señalado que se dará "tiempo y flexibilidad suficiente" para que las empresas y los trabajadores tengan margen de adaptación a los cambios. En cualquier caso, la modificación en el Estatuto de los Trabajadores pasará de las 40 horas actuales a las 37,5 horas de 2025.