El salario mínimo interprofesional (SMI) de 2024, cuando se apruebe, no lo hará con acuerdo con todo el Diálogo Social. Finalmente, la CEOE se ha negado a dar el visto bueno al incremento del 4% propuesto por el Gobierno pese a la advertencia de Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, de que la subida será mayor si la patronal no se suma al pacto. Un aviso que el propio Antonio Garamendi ha calificado como "chantaje"

La CEOE ha decidido descartar sumarse a un acuerdo social. Según fuentes de la patronal, los empresarios se han negado a participar en la subida, sobre todo tras las palabras del secretario de Estado de este lunes. 

"El secretario de Estado ayer dice que seamos pragmáticos. ¿Qué es pragmático? Es una amenaza, es un chantaje. Es decir, es que o es esto o es más. ¿Pero cuál es el criterio del Gobierno? El criterio del Gobierno debería ser uno. No es que si no estás tú, todavía voy a meter más", denunció el propio Garamendi en declaraciones a RNE.

Barreras

Cabe recordar, además, que había barreras insalvables para que el acuerdo saliera adelante en el caso de la CEOE. Para la patronal es condición sine qua non que las subidas del SMI se indexen en los contratos públicos en vigor. Algo a lo que se ha negado el Ministerio de Hacienda. 

De esta manera, ahora el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz sólo le queda un acuerdo con la otra parte de la negociación, los sindicatos CCOO y UGT. Los trabajadores reclaman que la subida del SMI sea, al menos, del 5%.

Sin embargo, y tal y como adelantó EL ESPAÑOL-Invertia, el Gobierno descarta llegar a estas cifras, aunque abre la puerta a que el incremento esté encima del 4%.

La propuesta de Trabajo, a día de hoy, supone pasar de los 1.080 euros brutos mensuales en 14 pagas actuales a 1.123 euros, un 4% más. Lo que ambicionan los sindicatos con el 5% es elevar los salarios más bajos hasta los 1.134 euros al mes