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La minería española y europea se cita en Sevilla la semana próxima (del 20 al 22 de este mes) en el MMH, el salón de la minería, en un ambiente de euforia respaldado por más de 4.000 millones de euros de inversiones en marcha.

El optimismo en el sector ha desbordado las cifras del propio MMH, con más de 330 expositores (un 29% más que en la edición anterior) llegadas de 26 países de los cinco continentes. "Lleno absoluto", dicen los organizadores.

La importancia que la nueva realidad geoestratégica global concede a las materias primas esenciales y el precio de los metales hacen que un sector muchos años denostado en Europa se vea ahora como esencial.

Una consideración de la UE, de los propios países y también de los inversores. Y las miradas se centran en Andalucía.

La comunidad tiene reservas de 22 de las 34 materias primas que la UE considera esenciales para la transición digital y energética. Y sólo se explotan 4: cobre, estroncio, fluorita y bario.

Inversores

Las grandes de la minería andaluza están embarcadas en potentes inversiones: Cobre las Cruces (alrededor de 800 millones), Emerita (300), Atalaya (300), o Minera los Frailes (500).

Y hay además proyectos emergentes como Oropesa, en Fuenteobejuna, (150) o la extracción de tierras raras en Jaén con Orion (300) ya en fase avanzada para empezar la inversión.

En el sector suman también los más de 500 millones invertidos por Atlantic Copper en CirCular, como prueba de que Andalucía apuesta no sólo por la extracción sino también por la transformación (junto a Cobre Las Cruces o Lain Technologies en Riotinto).

Y hay que considerar también decenas de proyectos de investigación en fase inicial que están captando capital de forma intensiva para buscar metales. Sólo en Sevilla y Huelva hay más de 60 permisos concedidos.

Fuera de Andalucía hay también importantes proyectos en Galicia, Castilla-La Mancha, Castilla y León o Extremadura.

Destacan por su carácter estratégico San Rafael en La Coruña (cobre), Puertollano (con un proyecto de wolframio), Aguablanca en Badajoz (níquel y cobre) o Las Navas en Extremadura (litio para baterías).

Así que fuentes del sector comentaban hoy en la presentación del MMH de Sevilla que la cifra de 4.000 M€ de inversiones ‘calientes’ puede ser incluso conservadora.

Sólo para poner en marcha los 45 proyectos declarados estratégicos por la UE la semana pasada (entre ellos la extracción de cobre en Touro en Galicia o el wolframio en Puertollano) será necesaria una inversión de más de 21.000 millones.

“Europa está redoblando sus esfuerzos como nunca antes para recuperar su soberanía sobre las materias primas críticas”, decía hace días desde Bruselas el vicepresidente europeo de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné.

“Andalucía ocupa una posición especialmente relevante en este ámbito, al representar el 90 % del valor de la minería metálica nacional”, ha destacado el presidente de la patronal española minera, Aminer, Enrique Delgado en la presentación del MMH hoy en Sevilla.

“La creciente demanda mundial de materias primas exige avanzar hacia una industria competitiva y sostenible, basada en la innovación”, ha añadido.

El MMH de la próxima semana es el mejor termómetro para medir esa ebullición en el sector. El evento se celebra cada dos años. En el pasado había altas expectativas. "Ahora hay realidades", resumen.

El MMH y el sector

En ese contexto, el MMH anuncia que arrancará el próximo día 20 en Sevilla con "lleno absoluto, ocupando el 100% del espacio expositivo disponible en Fibes, además del auditorio principal y otras tres salas para el desarrollo de su Congreso Científico".

Organizado por la asociación española de la minería metálica Aminer y promovido por la Junta de Andalucía, el MMH 2026 tendrá 332 expositores (un 29% más que la edición anterior) y ocupará 8.548 metros cuadrados en los tres pabellones de Fibes (un 33% más).

Reconocido como feria con internacionalidad completa por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, contará con representación de 26 países de los cinco continentes, además de España.

La presencia andaluza será significativa, con un total de 86 expositores de empresas y entidades de Andalucía, 49 de ellas de la provincia de Sevilla.

Entre tanto optimismo, el salón de la minería se prepara también para abordar los retos a los que se enfrenta el sector. El que más aprieta a las empresas es el de la captación de talento.

Un problema que afecta a toda la cadena de valor, desde posiciones de dirección y diseño de ingeniería a personal a pie de mina con capacidad para sacar todo el partido de todas las tecnologías que se usan actualmente.

La minería española ocupa a más de 3.600 empresas (en su mayoría pequeñas y medianas empresas), según datos de PRIMIGEA (Confederación de la Industria de Materias Primas Minerales).

Hay en funcionamiento 4.460 explotaciones mineras y fábricas (con variaciones según el subsector de rocas, minerales industriales y metálicos). Los datos incluyen minería metálica, industrial, roca ornamental ...

El sector genera un volumen de negocio superior a los 27.600 millones de euros anuales (repartido entre componente extractiva e industrial).

Y da empleo directo e indirecto a cerca de 360.000 personas.

Datos que van a aumentar en los próximos años cuando las inversiones en marcha sean minas en operación y ejerzan un efecto tractor sobre industrias y proveedores locales.

El comisario del MMH, Fernando Araúz de Robles (Atalaya) ha destacado que “Europa, España y las comunidades autónomas avanzan en la dirección adecuada, aunque todavía queda trabajo por hacer para consolidar una industria competitiva, moderna y sostenible”.

El consejero andaluz Jorge Paradela, ha destacado que para la comunidad “el objetivo no puede limitarse a extraer recursos. Queremos avanzar hacia una minería que incorpore también procesos de transformación industrial, de manera que una mayor parte del valor añadido permanezca en el territorio”.

La nueva minería se aleja además de tópicos en cuanto a sostenibilidad y cuidado del medioambiente. "Son los proyectos más exigentes en cuanto a su tramitación administrativa y ambiental", ha resaltado.

El sector trabaja también la licencia social, con buena acogida en comunidades locales con tradición minera, como ocurre en toda la Faja Pirítica entre Huelva y Sevilla, la zona con mayor ebullición inversora en España.