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Las claves

Llamado a la calma por parte del ministro de Agricultura, Luis Planas, tras detectarse los dos primeros casos de peste porcina fuera de la 'zona cero' alrededor de la cual trata de cercarse el virus.

Las medidas coordinadas con la Generalitat para ponerle coto al virus, que a finales del año pasado reapareció en nuestro país por primera vez en 30 años, han surtido hasta ahora efecto en su principal misión, que no salte a granjas, y el ministro cree que eso no cambiará.

Planas se ha referido a la cuestión en Sevilla, donde ha visitado diferentes cultivos arrasados por el tren de borrascas que afecta a la comunidad desde mediados de enero.

Allí se ha mostrado confiado en que los dos nuevos casos son jabalíes localizados en Molins de Rei y El Papiol (Barcelona) no se traducirán en mayores daños.

"Las medidas en coordinación con la Generalidad nos han permitido hasta el momento presente, y estoy convencido de que lo continuarán siendo, que ninguna granja se vea afectada", ha sostenido.

Se mantiene en el área una zona de seguridad de unos 20 kilómetros para evitar que el virus se expanda y pueda llegar a afectar a un sector, el porcino, que vale unos 9.000 millones de euros en exportaciones. 

Dos terceras partes se venden a países de la UE, que acepta la regionalización, esto es, no compra carne de cerdo de la zona en la que se ha detectado el virus, pero sí del resto de España.

Con respecto al tercio restante, se han salvado el 82% de los certificados de exportación a países terceros. "O sea, el 80% del valor de exportación a terceros se mantiene vivo", ha apuntado Planas.

El ministerio sigue negociando para lograr que los restantes países no europeos que han puesto un veto total cambien de parecer. 

Se habla especialmente con Japón, Malasia, Filipinas y México por el mayor valor de sus compras.

Daños en Andalucía

Al margen de esta cuestión, Planas ha abordado la situación en Andalucía tras el paso de las borrascas, que ha definido como "extraordinaria" por su gravedad.

Aún resulta imposible determinar el balance definitivo de daños en Andalucía, donde muchas parcelas son aún inaccesibles y vive en esta jornada el paso de otra tormenta, pero el Gobierno está ya dispuesto a estudiar medidas extremas ante una situación que tachan de "extraordinaria".

Desde ayudas directas procedentes de la UE, a la flexibilización de la Política Agraria Común (PAC).

E incluso está sobre la mesa la posibilidad de analizar modificaciones en los módulos del IRPF de los agricultores afectados.

Así lo ha expuesto Planas, que ha alcanzado en Sevilla el ecuador de una mini gira por la comunidad autónoma para comprobar el desastre que deja el tren de ocho borrasca que ha asolado al campo.

Sin cifras oficiales definitivas, COAG estima que se ha perdido el 20% de los cultivos de la región.

Ello equivaldría a pérdidas de unos 3.000 millones, si se toma como referencia el valor de ese 20% en otros años; pero son por ahora previsiones que todo el mundo da por hecho que pueden hasta quedarse cortas, porque el temporal aún no ha terminado.

La primera tarea es por ello recopilar toda la información, algo que corresponde a la Junta, para remitirla a Madrid y que el Gobierno avise a su vez a la UE para activar el fondo de crisis; ésta es la primera medida de envergadura.

Pero no la única. En Sevilla, Planas se ha reunido con representantes de las principales organizaciones agrarias, Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias, además de la Junta, con lo que ha abordado una batería de iniciativas.

"Por parte del Gobierno de España trabajamos para que en el plazo más breve posible tengamos presente todo lo que podemos hacer en relación a ese tema", ha enfatizado.