Luis Miguel Pascual

París, 12 feb (EFECOM).- "¿Por qué tenemos que pagar nosotros su guerra comercial?", se pregunta Anaïs Bareau, gerente de una pequeña bodega francesa, inquieta por el arancel del 25 % al vino europeo anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en represalia por las subvenciones a la aeronáutica europea Airbus.

La inquietud de Bareau es la que más se repite en Vinexpo, la principal feria del sector en Francia, cita que los productores han elegido para poner encima de la mesa su receta: que el fabricante aeronáutico pague parte de las consecuencias que tendrá sobre los "chateaux" esa guerra comercial.

"No tenemos nada que ver con la disputa entre Airbus y Boeing (la aeronáutica estadounidense), somos una víctima colateral y tenemos que tener compensaciones", afirma a Efe el vicepresidente de la Federación Francesa de Exportadores de Vinos y Licores (FEVS), Louis-Fabrice Latour.

UN FONDO DE 300 MILLONES

Dueño de una de las principales bodegas de la Borgoña, que lleva el apellido de su linaje, Latour lanza la idea de crear un fondo de compensación de 300 millones de euros -al que contribuirían el Estado y Airbus- para paliar las consecuencias de lo que no duda en llamar "tasa Trump".

"Eso nos ayudaría a pasar el mal trago y digerir el choque", asegura el bodeguero.

Estados Unidos es el principal mercado de exportación de los vinos franceses, representa unos 1.200 millones de euros anuales y, según sus cálculos, se verá afectado en un 25 %.

Los datos reales comienzan a darles razón. Desde octubre pasado, cuando entró en vigor el nuevo impuesto, las exportaciones se han reducido en casi un quinto.

Un grupo de viticultores se reunirá el próximo viernes con el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury.

AIRBUS PIDE UNIDAD

El constructor aeronáutico, por el momento, prefiere colocarse del lado de las víctimas.

No en vano, sus aviones también han recibido un arancel suplementario del 10 %, dentro de los 7.000 millones de dólares en tasas que la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha autorizado a Trump a imponer a los productos europeos.

"Apoyamos plenamente a todos los productores europeos afectados por esas tarifas que son dañinas para todos los sectores concernidos. Es hora de unirse más que de dividirse", indica a Efe un portavoz de la compañía.

Airbus apuesta por llegar a un acuerdo que solucione las diferencias entre Washington y Bruselas, y reclama negociaciones para encontrarlo.

La postura del fabricante aeronáutico no encuentra mucho apoyo entre los productores reunidos en Vinexpo, incluidos los de los otros países afectados por las tasas al vino, España y Alemania.

UNA IDEA COMPARTIDA

Para la denominación española de La Rioja, el mercado estadounidense representa un cuarto de sus exportaciones, asegura Agustín Ruiz Armendáriz, de Bodegas Sanz Calvo, que considera que ellos no tienen "por qué pagar los platos rotos que ha provocado un sector con subvenciones", en referencia a Airbus.

"Es verdad que es una empresa que da mucho trabajo. Pero ahora nos lo están quitando a nosotros", agrega el bodeguero, que señala que los vinos españoles se verán muy perjudicados por ese nuevo impuesto en su competencia con otros procedentes de Chile o Argentina.

El nuev6o arancel, que afecta a los vinos de menos de 14 grados, salva a buena parte de los tintos españoles, pero deja muy tocados a los blancos.

"Nos está haciendo mucho daño", afirma Carolina Rouco, responsable de exportaciones de la gallega "Paco y Lola", que tiene en Estados Unidos el segundo mercado de ventas internacionales de su "albariño".

Asegura que ve con buenos ojos que Airbus, que también produce en España y en Alemania, pague parte de las consecuencias, "porque ha sido en cierta forma el causante de todo esto".