Arantxa Iñiguez

Fráncfort (Alemania) 29 may (EFECOM).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, advirtió este miércoles de que los riesgos para la estabilidad financiera aumentarán si el crecimiento se debilita y consideró que el principal problema de Italia es su bajo crecimiento.

"Si los riesgos a las baja para el crecimiento se materializan, los riesgos para la estabilidad financiera pueden aumentar", dijo De Guindos al presentar en conferencia de prensa el último informe de estabilidad financiera del BCE.

"Las perspectivas de crecimiento son primordiales a todos los riesgos para la estabilidad financiera", según De Guindos.

La incertidumbre sobre el crecimiento económico global ha contribuido a episodios de elevada volatilidad en los mercados financieros, añadió.

El crecimiento económico de la zona del euro se ha ralentizado, pero no se ha descarrilado según los datos disponibles, dijo el vicepresidente del BCE.

Los principales riesgos son una posible escalada de las tensiones comerciales y un "brexit" desordenado, que podría impulsar más la caída de los precios de los activos, advierte el BCE en su informe de estabilidad financiera.

Además, De Guindos hizo hincapié en que las tensiones entre los gobiernos europeos y la Comisión Europea (CE) incrementan los diferenciales de la deuda soberana y que el principal problema de Italia es su elevado endeudamiento.

Italia mantuvo el año pasado un pulso con la CE por los presupuestos de 2019, que disparó los diferenciales de la deuda soberana italiana con el resto de países del área euro.

Unos diferenciales más elevados tienen un impacto en el presupuesto de un país y en los valores de renta fija.

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) consideró que el principal problema de Italia, donde la ultraderechista Liga ha triunfado en las elecciones europeas con el 34 % de los votos, "es el bajo crecimiento".

Las acciones de los bancos han caído en bolsa esta semana porque la CE podría advertir por carta a Italia sobre la elevada deuda pública, que superó el 132 % del producto interior bruto (PIB) de 2018, y posteriormente sancionarla.

En caso de que el crecimiento económico se debilite, los costes de financiación de la deuda soberana de países vulnerables podrían aumentar y desenterrar preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda.

Algunos países con elevado endeudamiento y amplios déficit fiscales podrían tener problemas si algunos inversores vuelven a valorar los riesgos de la deuda soberana.

La deuda pública agregada en todos los países de la zona del euro han caído algo desde el máximo alcanzado en 2014 y se situó en el 87 % del PIB en 2018.

Pero la deuda ha seguido aumentando en algunos países muy endeudados.

Sin citar ningún país concreto, De Guindos dijo que junto a los elevados niveles de deuda y déficit presupuestarios, algunos países podrían tener riesgos de reinversión de su deuda si el mercado reconsidera el riesgo soberano.

De Guindos hizo hincapié en que la política monetaria de la zona del euro debe garantizar la estabilidad de precios en todos los países que la integran, que deben cumplir las normas presupuestarias.

Salvini dijo recientemente que Italia podría superar el techo del 3 % del déficit respecto al PIB si lo estimara necesario y disparó la prima de riesgo italiana hasta casi 300 puntos básicos.

El BCE dejó de comprar deuda soberana en enero de este año, aunque sigue en el mercado porque reinvierte el principal de los bonos adquiridos que vencen.

De momento, las tensiones en los mercados de deuda soberana de la zona del euro han estado limitados a algunos países específicos, según De Guindos.

Los diferenciales de la deuda soberana en relación con las tasas de interés sin riesgo se han mantenido estables desde noviembre de 2018.

La política monetaria del BCE, que es muy expansiva, compensa la presión sobre los diferenciales de la deuda soberana por el debilitamiento económico.

De momento, los mercados financieros no ven "preocupaciones inminentes sobre la sostenibilidad de la deuda de toda la zona del euro".

"Sin embargo, la dispersión entre países sigue siendo elevada", advierte el último informe de estabilidad financiera del BCE.

aia/jj