A la Comunidad de Madrid le salen las cuentas con la liberalización de los horarios comerciales, según se desprende de un estudio que ha llevado a cabo Analistas Financieros Internacionales (AFI). La consultora afirma que la ley para la Dinamización de la Actividad Comercial, que en 2012 liberalizó los horarios para todo el comercio de la región los 365 días del año durante las 24 horas del día, ha creado 15.500 empleos  y ha ahorrado a cada habitante unos 700 euros.

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El informe Los efectos socioeconómicos de la liberalización de horarios en la Comunidad de Madrid, presentado este miércoles por José Antonio Herce, director asociado de AFI, concluye que la libertad de horarios “ha mejorado el bienestar del consumidor”. Además, aporta “mayor capacidad de elección de los compradores y su gestión del tiempo”. “La competitividad ha favorecido una reducción de precios en el sector comercial del 0,05% entre 2012 y 2016”, asegura Herce.

Esta reducción del 0,05% en el precio ha supuesto un ahorro de 460 euros por habitante. Además, la consultora ha estimado que el valor del tiempo ahorrado por los consumidores por poder hacer sus compras en domingo en lugar de trasladarlo a otros días de la semana ha sido de 240 euros. La suma de ambos elementos supondría un ahorro de 700 euros por habitante para el consumidor.

Al margen del beneficio para los consumidores, el estudio de AFI también destaca que la libertad de horarios en la comunidad madrileña ha supuesto un aporte adicional de 2.680 millones de euros al PIB madrileño. Además, según los cálculos de la consultora, la evolución positiva de la actividad económica debida a la apertura del comercio durante cualquier día del año, ha aportado hasta 1.107 millones de euros a las arcas públicas durante la etapa 2012-2016.

Según el informe de AFI, el empleo en el sector minorista ha sufrido una mejor evolución en Madrid que en el resto de España debido a la liberalización de horarios. En la región madrileña, la creación del empleo de este tipo ha aumentado en 6,1 puntos desde el año 2012 –lo que se traduce en 15.500 nuevos puestos de trabajo– mientras que en el resto de comunidades, el ascenso solo ha sido de 1,9 puntos.

Sin embargo, en términos de facturación, las ventas han sufrido un efecto contrario. Si hace 4 años la actividad en el comercio minorista mostraba una mejor evolución en Madrid que en el resto de España, a partir del año 2014, esta comunidad va ligeramente por detrás del conjunto de comunidades.

Tendencia europea

En el resto de Europa la tendencia hacia la liberalización de horarios comerciales se ha ido generalizando, si bien aún existen grandes diferencias según la zona de la que se esté hablando. Mientras en los países de Europa del este, los comercios gozan de una alta libertad de horarios, la zona central aún presenta un cierto escepticismo.

Alemania y Noruega, ambos países con un alto Pib per cápita, son las economías del viejo continente con una menor libertad de horarios. Al mismo tiempo, junto con España, los otros países que tienen un cierto grado de libertad de apertura en sus comercios son Francia, Bélgica, Suiza y Austria.

El resto de países como Italia, Portugal, Reino Unido o Irlanda se suman a los países del este en una mayor elasticidad de horarios, todos ellos con unos niveles de riqueza dispares, por lo que resulta difícil otorgar algún tipo de correlación entre la riqueza y la liberalización horaria.

Madrid, a la cabeza

Dentro de nuestras fronteras, existe una heterogeneidad entre comunidades. En las regiones del norte, la libertad de horarios es mucho más limitada que en la zona sur. Mientras que en el País Vasco todos los domingos y festivos del año los comercios tienen que echar el cierre, en Murcia es posible abrir un total de 15 días durante esas mismas fechas. Navarra se encuentra en segundo lugar en restricciones de horarios –6 días–, por detrás del País Vasco.

Tras la Ley 2/2012 de Dinamización de la Actividad Comercial, aprobada bajo el mandato de Esperanza Aguirre, Madrid sigue siendo el territorio con una mayor libertad de horarios, eliminando todo tipo de restricciones para el comercio.

Presión sindical

Los sindicatos, como UGT y CCOO, quieren revisar dicha ley y en concreto el artículo 6 que es el que ofrece plena libertad a los comercios para su apertura durante todos los días festivos del año. Según los opositores a la ley, se trata de una normativa que “ni aumenta las ventas ni crea empleos”.

En julio del año pasado, hasta 68 entidades, incluyendo asociaciones de consumidores, de comerciantes y sindicatos, presentaron en la Asamblea de Madrid una petición para poner fin a esta total liberalización horaria puesto que, según ellos, esta ley “perjudica al pequeño y mediano comercio y empeora las condiciones laborales del sector en la región madrileña”.