"Queremos más centros de datos, por supuesto, pero queremos los mejores centros de datos: los que son sostenibles, eficientes y soberanos". Así se ha pronunciado el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante su intervención en la primera jornada del Congreso de la Economía Digital que celebra la patronal Ametic en Santander.
Aquí, en la capital cántabra, López ha respondido a las numerosas y casi unánimes críticas de todos los actores de la cadena de valor de estas infraestructuras digitales ante el reciente 'decretazo' por el que se imponen criterios de adicionalidad y correlación horaria. Entre otras medidas, se obliga a estos CPD a cumplir en todo momento con un mínimo del 80% de renovables en su 'mix' y a producir parte de su energía limpia, aunque haya sobrante en la red.
Desde el sector se ha criticado además que la norma se haya llevado a cabo "sin escuchar al sector". Ante ello, el ministro Óscar López asegura ahora que escuchará al sector durante la tramitación del decreto, pero ya avisa de que no va a dar tiempo ni margen de maniobra a estas empresas.
En ese sentido, ha descartado de lleno aprobar una moratoria a estas infraestructuras, porque -ha dicho en Santander- quiere dar "ejemplo" en Europa, ante muchos otros países que considera "no han hecho los deberes ni han llegado a tiempo".
Así que, en su propuesta, "se va a apostar por los centros de datos y por seguir implementando los centros de datos", sin posibilidad de vuelta atrás en torno a este real decreto para regular los requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental, resiliencia y soberanía digital de los centros de datos. Porque, añade Óscar López, la norma no va a ser "un freno", sino "un sello de distinción para la economía digital española".
Fuentes del Ejecutivo no se quedan ahí, y se lanzan al ataque: "Desde el respeto a las voces críticas, todas las voces con intereses en España nos decían que eran 100% renovables y soberanos. No entendemos ahora que tengan problema con esta norma. Ahora mismo no tenemos un problema de país, pero con las previsiones de crecimiento que tenemos podría haberlo".
En este sentido, López ha asegurado que Europa "va a triplicar o cuadruplicar" su capacidad de cómputo en los próximos años, sin reflejar un impacto negativo de la regulación propuesta.
"Hace muchos años apostamos por las energías limpias y acertamos. Hoy España atrae miles de millones de euros de inversión extranjera porque tiene energía limpia y barata y porque tiene la mejor conectividad del mundo. Hoy vamos a dar ese giro hacia los mejores centros de datos y vamos a acertar", ha concluido el ministro.
En riesgo inversiones de calado
Recordemos que no estamos hablando de pequeñas inversiones ni algo desdeñable. De hecho, las peticiones y permisos concedidos ya han superado más de 12GW de derechos de acceso y conexión a la red eléctrica desde 2021.
Y según la patronal SpainDC, ahora mismo contamos con 439MW en capacidad. Más de la mitad corresponden a la Comunidad de Madrid. A cierre de 2025, España contaba con unos 100 data centers comerciales con una capacidad de al menos 50kW. De estos, los centros de colocation representan el 85% de las instalaciones.
Hoy mismo, esta asociación ha pedido formalmente "cambios sustanciales" del 'decretazo' antes de su aprobación definitiva y adelanta que presentará alegaciones al texto.
Considera la entidad que dirige Begoña Villacís que "España se situaría como el país con el marco regulatorio más restrictivo de la Unión Europea" y que el diseño, la intensidad, acumulación y calendario de determinadas exigencias "pueden comprometer inversiones reales, dificultar la viabilidad de proyectos maduros y reducir significativamente la competitividad" de nuestro país.
Presencia en Santander
Óscar López ha remediado con su intervención el plantón histórico que protagonizó el pasado curso en la gran cita de la patronal tecnológica. Un encuentro veraniego de Santander que ha servido, edición tras edición, de toma de contacto con cada mutación del sector, desde el software corporativo de los noventa hasta la actual pugna por la soberanía del dato que nos ocupa hoy.
Empero, este año la cita ha perdido, antes de que comenzara siquiera, a su cabeza de cartel. El presidente Pedro Sánchez canceló la pasada semana su asistencia al encuentro, después de que el Congreso de los Diputados adelantara al tres de septiembre su comparecencia sobre la crisis migratoria de Ceuta. En su lugar, clausurará el evento el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
