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Corría el año 1986 cuando, en Calatayud (Zaragoza), echaba a andar una pequeña empresa dedicada a la formación en nuevas tecnologías bajo el nombre de Izquierdo Informática. España acababa de incorporarse a la Comunidad Económica Europea, la informática personal comenzaba a abrirse paso en las empresas y hablar de transformación digital habría resultado poco menos que una entelequia. Cuatro décadas después, aquella iniciativa aragonesa se ha convertido en Integra Tecnología, una consultora con más de 1.000 profesionales, una cartera de 3.000 clientes y proyectos desarrollados en 25 países. Una trayectoria que la compañía ha celebrado este martes en Madrid, arropada por más de 300 asistentes y algunos de los principales gerifaltes de la industria tecnológica mundial.

El aniversario ha servido para repasar los vericuetos de una historia empresarial que discurre en paralelo a la propia evolución de la informática corporativa en España, desde aquellos primeros sistemas de almacenamiento y las incipientes necesidades de capacitación tecnológica hasta la actual plétora de soluciones vinculadas a la inteligencia artificial, la computación en la nube o la ciberseguridad. Una transformación que también ha obligado a Integra a reinventar su actividad, ampliar sus especialidades y construir una red de alianzas internacionales, manteniendo el arraigo familiar que acompaña al proyecto desde su fundación.

"Tengo una consigna que seguramente deriva del lugar donde nací: un espíritu de superación determinante, impulsado por la ambición, la generosidad y el trabajo elevado a la enésima potencia", ha reivindicado Carlos Pascual, fundador y presidente del Grupo Integra, durante una celebración en la que la procedencia aragonesa de la compañía ha ocupado un lugar destacado. La referencia al trabajo y a la ambición empresarial ha articulado buena parte del relato de sus primeros 40 años, caracterizados por una diversificación progresiva que ha llevado a la firma a operar en áreas de consultoría, tecnología y formación.

Un crecimiento que, según su consejero delegado, Félix Gil, responde a una estrategia de ampliación de capacidades y especialización, con diferentes líneas de negocio que comparten una misma cultura corporativa. "A lo largo de estos años hemos sido capaces de hacer cada vez más extensa nuestra cadena de valor, diversificándonos con líneas centradas en conocimientos específicos, todas ellas permeadas por la misma cultura y valores donde las personas son el centro", ha explicado el directivo. Una propuesta que abarca actualmente desde la consultoría estratégica y la gestión del cambio hasta el marketing digital, las soluciones empresariales, la inteligencia artificial y la ciberseguridad.

Cuatro décadas de alianzas tecnológicas

Buena parte de la evolución de Integra está ligada a su capacidad para establecer relaciones con los grandes fabricantes tecnológicos internacionales, una estrategia habitual entre las consultoras de servicios empresariales que buscan ampliar su catálogo y acceder a conocimientos especializados sin desarrollar todas las soluciones desde cero. Microsoft, Amazon Web Services, Salesforce, Lenovo, Sage o Fortinet forman parte del ecosistema de socios de la compañía, aunque uno de los vínculos más longevos y significativos es el que mantiene con IBM desde sus propios orígenes.

La multinacional estadounidense ha tenido una presencia destacada en el encuentro madrileño a través de Horacio Morell, director general de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel, quien ha repasado la evolución conjunta de ambas organizaciones a lo largo de estas cuatro décadas. Una colaboración que ha atravesado sucesivas generaciones tecnológicas, desde los primeros servidores y sistemas de almacenamiento hasta los actuales modelos de computación en la nube, en un sector donde las transformaciones de producto, arquitectura y modelo comercial han sido constantes.

"La confianza y la honestidad han sido la base de esta relación. Hemos ido evolucionando juntos, especializándonos cada vez más, desde los primeros servidores de almacenamiento hasta el cloud, y seguimos trabajando de la mano para liderar la transformación 40 años más", ha señalado Morell. La longevidad de esta alianza ofrece, además, una perspectiva sobre el papel que desempeñan las empresas integradoras en el negocio tecnológico, encargadas de trasladar las innovaciones de los fabricantes a las necesidades concretas de organizaciones que, con frecuencia, deben convivir con sistemas heredados y tecnologías de distintas generaciones.

Félix Gil, CEO de Grupo Integra, en la celebración del 40 aniversario de la compañía. DISRUPTORES

Esa posición entre los grandes proveedores internacionales y el tejido empresarial español ha condicionado la evolución de Integra, que ha ido incorporando nuevas capacidades conforme cambiaban las demandas de sus clientes. El resultado, de acuerdo con los datos facilitados por la propia compañía, es una estructura que supera el millar de profesionales y que ha logrado extender su actividad allende las fronteras españolas, con proyectos en 25 países. Una dimensión que contrasta con sus modestos orígenes bilbilitanos, aunque la empresa no ha desglosado durante esta comunicación los resultados económicos que permitirían calibrar con mayor precisión el alcance de su crecimiento.

La inteligencia artificial y el cambio tecnológico

La celebración también ha reservado espacio para abordar las tecnologías que están redefiniendo la actividad empresarial, con especial atención a las oportunidades y responsabilidades que acompañan a su adopción. Una mesa redonda ha reunido a Valeria Camacho, de Microsoft; Ramón Fernández-Alonso, de Lenovo; Julián de Dios, de AWS; y Marta González, de Salesforce, bajo la moderación de María Cristina Martínez-Tercero, directora legal de Integra.

La conversación, según la información facilitada sobre el encuentro, ha girado alrededor del potencial de la tecnología, sus implicaciones éticas y legales y las transformaciones organizativas que exige su utilización. Cuestiones particularmente relevantes en un momento en que la inteligencia artificial está espoleando nuevas inversiones y obligando a las empresas a revisar tanto sus procesos internos como sus mecanismos de gobierno tecnológico. La regulación, la responsabilidad sobre los sistemas desplegados y la capacitación de las plantillas forman parte de una discusión que trasciende la mera incorporación de herramientas informáticas.

Para una consultora como Integra, este escenario abre nuevas oportunidades de negocio, aunque también plantea la necesidad de mantener actualizadas sus propias competencias y adaptar su oferta a un mercado en permanente evolución. La compañía ha querido mostrar esa aproximación mediante la presentación de distintos proyectos empresariales y de su marco de trabajo Integra Future-Ready, una metodología con la que pretende ayudar a sus clientes a prepararse para diferentes escenarios tecnológicos y organizativos.

José Luis Latorre, director de Operaciones de Integra, y Gonzalo Bernal, director general de Negocio, han sido los encargados de exponer esta propuesta y algunos casos de aplicación desarrollados para grandes compañías. El planteamiento parte de una realidad conocida por cualquier organización inmersa en procesos de digitalización: la adquisición de nuevas tecnologías exige decisiones sobre personas, procedimientos, inversiones y capacidades internas, mientras los ciclos de innovación se acortan y obligan a revisar continuamente las prioridades empresariales.

El arraigo familiar y el relevo generacional

Más allá de los avances tecnológicos y las alianzas comerciales, la condición de empresa familiar ha ocupado el último tramo de la celebración. Carlos Pascual ha compartido una conversación con Jorge Esteban, director general de la Asociación de Empresa Familiar de Aragón (AEFA), dedicada al papel de estas organizaciones en la economía, su vinculación con el territorio y la importancia de mantener una planificación empresarial a largo plazo.

La cuestión tiene particular significado para una organización nacida fuera de los grandes polos tecnológicos del país y que ha construido buena parte de su trayectoria desde Aragón. La permanencia de la propiedad familiar durante cuatro décadas y la incorporación de una nueva generación a sus órganos de dirección constituyen dos de los elementos que Integra ha querido reivindicar, junto con la capacidad de ampliar su negocio sin renunciar a los vínculos con su lugar de origen.

Carlos Pascual, fundador y presidente de Inetgra, durante una conversación con Jorge Esteban, DISRUPTORES

El diálogo también ha permitido introducir uno de los asuntos recurrentes en las empresas familiares que alcanzan cierta dimensión: la continuidad del proyecto más allá de sus fundadores, con las exigencias de profesionalización, gobierno corporativo y adaptación estratégica que acompañan a ese proceso. En el caso de Integra, esta transición tiene ya una representación concreta en Adrián Pascual, consejero del Grupo Integra y miembro de la segunda generación familiar, quien ha asumido la última intervención del aniversario.

Su participación ha puesto fin a una jornada que ha reunido a clientes, socios tecnológicos y representantes institucionales en Madrid, después de 40 años de actividad que arrancaron con un pequeño centro de formación informática en Calatayud y que han desembocado en una consultora con presencia internacional. La compañía afronta esta nueva etapa con una oferta de servicios diversificada, una extensa red de socios tecnológicos y la segunda generación de la familia fundadora incorporada a su estructura de gobierno.