Madrid
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Las claves

La industria de la ciberseguridad va quemando etapas muy rápidamente para adaptarse al ritmo frenético de la innovación tecnológica que, a su vez, da pie a nuevos modelos de ataque más automatizados y dañinos.

En pocos años, hemos pasado de la era del backup a la de la ciberresiliencia: un concepto que se aleja de las meras copias de datos y de la simple recuperación de los sistemas informáticos para crear un marco de actuación en el que la tecnología es solo una pieza más junto a procesos y personas.

La multinacional norteamericana Commvault ha acompañado todos estos ciclos como evolución natural desde que naciera hace tres décadas. Quizás, por ello, velocidad es precisamente la palabra a la que más recurre su CEO, Sanjay Mirchandani, durante la conversación mantenida con DISRUPTORES – EL ESPAÑOL en un céntrico hotel de Madrid para definir el paradigma en el que nos encontramos.

El máximo mandatario desde 2019 de la empresa cotizada en el NASDAQ cree que el dato, “alma” de la inteligencia artificial -para tantos otros, petróleo de la economía digital-, está creciendo de una manera tan acelerada que no puede dejarnos sin una capacidad de reacción proporcional.

Si las plataformas de IA ‘engullen’ y procesan la información a toda pastilla, ante un eventual problema, dos horas de recuperación, por ejemplo, es demasiado tiempo perdido. “Hace un par de años hubiera sido aceptable, pero ahora… Muchas cosas pueden verse afectadas”, asevera. “En estos momentos, la capacidad de las organizaciones para volver a un estado correcto y de confianza se vuelve muy importante”.

En esta última reflexión es en la que la resiliencia se vuelve importante para Mirchandani porque introduce un elemento de predictibilidad con respecto al backup y la recuperación. Un marchamo de imperativo al que hay que prestar atención con recursos continuos.

Por fortuna, añade el directivo, “la resiliencia ya se ha convertido en una conversación de consejo de administración”.

Proteger el armazón

Ahora que las juntas directivas se han lanzado abiertamente a la productividad que promete la inteligencia artificial y que se busca empoderar a los trabajadores aumentando sus capacidades, el debate sobre la ciberseguridad está más servido que nunca.

La IA es una ola imparable. Está sucediendo en empresas de todo tipo, tamaño y procedencia. La pregunta es, ¿estamos preparados para proteger nuestro armazón?”.

"Dos horas de recuperación es demasiado tiempo... Muchas cosas se pueden ver afectadas"

Por armazón, Mirchandani se refiere a tres aspectos “fundamentales” de toda compañía que opere en la arena digital y que son los que conforman la capa de resiliencia.

En primer lugar, el ya mencionado dato y su seguridad: asegurarnos de que toda la información que se utiliza para trabajar con esta tecnología está protegida tanto dentro como fuera de la empresa.

Por otra parte, garantizar la protección de las identidades. “Con los flujos de trabajo agénticos, se ha producido una proliferación de identidades. Hay estimaciones que ponen de manifiesto que por cada una humana podrían surgir unas 40.000 no humanas. Gestionarlas en tiempo real es fundamental”.

Y el tercer elemento es, “y con esto no estoy hablando solo de ciberseguridad ni de que tenga que ocurrir un ataque”, que si algo necesita ser revertido “tu capacidad para recuperar el último estado correcto tiene que funcionar”.

Excelencia operativa

En este sentido, el directivo cree que la plataforma de Commvault está preparada para este escenario: dar respuesta a todas las formas de la IA, desde el punto de vista del dato, con capacidad de recuperación si algo sale mal, ya sea un incidente de ciberseguridad, un error cometido por un técnico o una ‘alucinación’ del sistema.

Pero, decíamos al principio, esta nueva era no solo lleva aparejada soluciones tecnológicas de seguridad, sino que las personas y los procesos son indispensables. Por ello, la firma acaba de lanzar un nuevo marco operativo de ResOps (operaciones de resiliencia).

"La clave pasa por saber utilizar todos los recursos disponibles para ser más resilientes"

“En una vida anterior fui CIO de una gran compañía y sufrimos una brecha de seguridad”, cuenta Mirchandani. “Una de las cosas que descubrí es que la tecnología es muy importante, pero la excelencia operativa alrededor de ella está al mismo nivel”.

Ahora, con la velocidad -reitera- a la que están surgiendo las cosas “hemos decidido dar un paso más y crear este framework”. Se trata de una metodología continua que cubre el ciclo desde el descubrimiento del incidente hasta la recuperación automatizada y activa. “La diferencia es que los enfoques tradicionales eran secuenciales”, explica.

“En definitiva, todo pasa por saber utilizar los recursos disponibles para ser más resilientes”, resume. “Mañana aparecerán más aplicaciones en la nube, más usuarios… No puedes esperar para descubrir qué es nuevo, qué está sucediendo, y protegerlo”.

Pero, insiste, “todo esto está bien si te levantas de buena gana y el sol brilla. Si tienes un mal día y sufres un ataque o algo sale mal, deberías poder recuperarte y continuar con tu vida como si nada hubiera pasado”.

Pasado, presente y futuro

Mirchandani acaba de cumplir ocho años al frente de Commvault tras una nutrida trayectoria en la industria en empresas como Microsoft, Vmware y EMC. Licenciado en administración de empresas por la Universidad de Drew (Estados Unidos), bajo su liderazgo en la firma de ciberseguridad, esta ha evolucionado su modelo de negocio hacia soluciones como servicio y para entornos multicloud.

Commvault en España

La avalancha legislativa ha cambiado la aproximación de las grandes tecnológicas al mercado europeo. En este sentido, el director general para España de Commvault, Sergio López Chicheri, asume que su plataforma ha de cubrir con los requisitos de soberanía de datos y que ayudar a grandes compañías a cumplir con normas como DORA -enfocada en la resiliencia informática- o NIS2 -para seguridad de redes y sistemas de información- es una de sus grandes palancas de crecimiento.

“Hay un crecimiento brutal en la necesidad de protección”, explica. De hecho, la filial ha triplicado el volumen de empleados en los últimos años. “Hemos invertido de tal forma que España se ha convertido en un hub internacional para el mercado. Desde aquí gestionamos un fuerte segmento para el habla hispana”, añade.

En este tiempo, la empresa ha invertido también hasta 1.000 millones de dólares en I+D, registrado 1.600 patentes y cerrado adquisiciones como Appranix, Clumio y, más recientemente, Satori. Asimismo, ha afianzado estrategias con tecnológicas como Microsoft y CrowdStrike, entre otras.

“Además de las adquisiciones que hemos realizado, todo lo que hemos invertido ha sido para evolucionar nuestra solución”, refiere. Pero su legado no acaba aquí, y como la ciberseguridad, el ejecutivo ha de seguir moviéndose de manera continua para mantener a Commvault como uno de los líderes del mercado global.

Y, ¿el futuro? ¿Cómo va a ser con tanta evolución tecnológica, corporativa y social? “Yo creo que ya no voy a ver una tendencia tan disruptiva como la inteligencia artificial”, responde. “Seguiremos hablando de la resiliencia en la era de la IA”.

Esto implica que la ciberseguridad y la recuperación seguirán construyéndose sobre estos conceptos. “Siempre he sido muy positivo, y pienso que la IA aumenta nuestras capacidades. Pero, siempre hay malos actores que también tienen acceso a ella”.

Por ello, concluye: “Trabajamos para que lo bueno siga siendo así: confiar en los datos, entornos y personas. Y para que lo malo pueda tener vuelta atrás”.