Los centros de datos se han convertido en la columna vertebral de nuestra vida digital. Pero a veces, el ciudadano de a pie no conoce en profundidad que detrás de cada interacción hay una de estas instalaciones funcionando; cada vez que consultamos la cuenta bancaria, trabajamos en remoto o disfrutamos de una película bajo demanda, la información viaja a través de una infraestructura cloud como la que AWS opera en Aragón.
Así lo explica la responsable de Políticas Públicas para Infraestructura de la compañía en España y Portugal, Paula Bueno, a DISRUPTORES – EL ESPAÑOL: “Los data centers son tan esenciales hoy como lo fueron en su día las redes eléctricas o las telecomunicaciones, y creo que este es un mensaje que la gente debe tener claro”.
De hecho, añade, buena parte de esa actividad pasa hoy por Aragón, enclave por el que apostó la multinacional en 2022 para convertirlo en su región española, con tres Zonas de Disponibilidad, repartidas entre las provincias de Zaragoza y Huesca, y por la que ha elevado su inversión hasta los 33.700 millones de euros para 2035.
“Desde nuestras ubicaciones en la región damos servicio a empresas de toda España, Europa y el mundo, con la garantía de que los datos residen en suelo español”, asevera la directiva. Un requisito fundamental ahora que la inteligencia artificial, y su vertiente generativa, no solo está cambiando el tablero geopolítico, sino que está transformando “profundamente” estas infraestructuras.
“Los modelos de IA exigen una capacidad de cómputo exponencialmente mayor que las cargas de trabajo tradicionales, lo que también implica mayor densidad de potencia y sistemas de refrigeración mucho más avanzados”.
Algo que no supone un problema para AWS: “Llevamos más de dos décadas diseñando, construyendo y operando centros de datos”, expresa Bueno.
"Los centros de datos son tan esenciales hoy como lo fueron en su día las redes eléctricas o las telecomunicaciones"
“Esta experiencia es la que nos permite afrontar esta evolución con solvencia: no partimos de cero, sino que aplicamos 20 años de aprendizaje a la nueva generación de infraestructura pensada para IA”.
Sostenibilidad por bandera
Operar un centro de datos no solo conlleva estas vicisitudes técnicas: una de las premisas que ha llevado AWS al mercado local es la sostenibilidad. No solo con el medio ambiente, sino también con su entorno más cercano. “Nuestra filosofía es siempre formar parte de la comunidad local, ser un buen vecino y generar valor real para el entorno”, dice Bueno.
En estas labores, defiende la directiva, la compañía diseña cada componente de hardware pensando en un funcionamiento sostenible y en la minimización del consumo. “Innovamos de forma continua desde nuestros propios chips hasta sistemas de refrigeración avanzados, y aplicamos IA y aprendizaje automático también para la gestión de energía de forma inteligente en nuestras instalaciones”.
De este modo, AWS ha conseguido un PUE (Power Usage Effectiveness) -la métrica estándar que mide la eficiencia energética de los centros de datos- de 1,06, frente a una media del sector cloud de 1,25 y al 1,63 de los data centers tradicionales.
Asimismo, un estudio de la consultora Accenture pone de manifiesto que la compañía es 4,1 veces más eficiente que la media de infraestructuras de TI. Todo ello, con un modelo en el que las fuentes renovables son “absolutamente centrales”.
"Los modelos de IA exigen una capacidad de cómputo exponencialmente mayor que las cargas de trabajo tradicionales"
Por poner algún ejemplo, en el caso concreto de Aragón, sus centros de datos compensan el 100% de la electricidad que utilizan con energía renovable desde que se afincó en la región. Y Amazon se ha conformado como el mayor comprador corporativo de energía renovable en España.
De hecho, es el segundo país con más proyectos de este tipo para la firma, solo por detrás de Estados Unidos. “En todo el territorio nacional contamos con hasta 100 proyectos que, en conjunto, generarán más de 3,8GW de energía limpia, suficiente para abastecer a más de 2,3 millones de hogares al año”.
Además, agrega Bueno, la infraestructura de Aragón no necesita agua para refrigerarse durante más del 90% del año. “Solo en los momentos más intensos de calor se activa de forma puntual nuestro sistema de evaporación directa”, expresa. “Al recurrir puntualmente a este uso de agua, evitamos usar enfriadores mecánicos que consumen entre un 25% y un 35% más de electricidad. Asimismo, construimos nuestras propias balsas para recoger el agua de lluvia, almacenarla, tratarla y utilizarla en la refrigeración evitando así también el uso de agua en momentos de estrés hídrico”.
En conclusión, AWS maneja un WUE (Water Usage Effectiveness) en Aragón de 0,12 litros agua por kilovatios hora, una tasa siete veces más eficiente que la media del sector. “Para ilustrarlo, si todo el agua industrial de la demarcación hídrica del Ebro fuera una botella de dos litros, habríamos usado en 2025 el equivalente a 13 gotas. Esto nos permite, además, respaldar proyectos para el uso de la inteligencia artificial en la gestión de inundaciones, la modernización de canalizaciones, el riego inteligente o la detección de fugas, entre otros”. Se trata de proyectos para los que la empresa ya ha anunciado más de 17 millones de euros de inversión.
“Estas iniciativas benefician a cientos de miles de habitantes y agricultores, y nos están permitiendo ahorrar ya más de 1.000 millones de litros de agua limpia al año”, indica Bueno.
Los centros de datos, motor del tejido económico local y nacional
Por último, la labor de AWS en Aragón también tiene un fuerte impacto en el empleo. La organización estima que cuando todos los centros de datos comiencen a operar en su totalidad, en 2033, se apoyará una media anual de 29.900 empleos directos, indirectos e inducidos en empresas de toda España.
De ellos, alrededor de la mitad se crearán en Aragón. “Estos puestos de trabajo cubrirán todas las fases: desde el diseño y la construcción de las instalaciones hasta su operación diaria, pasando por toda la cadena de suministro y los servicios asociados”.
Asimismo, los centros de datos requieren de una amplia diversidad de perfiles, y no todos son técnicos. “Muchos de nuestros compañeros provienen de sectores y formaciones muy diversas y han encontrado en AWS un empleo cualificado y una carrera con proyección”.
“Apostamos por la formación continua, la promoción interna y la movilidad internacional, con todas las posibilidades que eso implica para las personas: un técnico que entra hoy en Huesca puede estar liderando un equipo mañana en Irlanda, Alemania o Estados Unidos”.
"Muchos de nuestros compañeros provienen de sectores y formaciones muy diversas y han encontrado en AWS un empleo cualificado y una carrera con proyección"
En este sentido, también se abren nuevas oportunidades para las empresas locales, que están aumentando proporcionalmente el número de empleos, como es el caso de Hiberus o Alan Commisioning.
“Por un lado, la construcción y operación de nuestras instalaciones genera una demanda constante de servicios locales: empresas aragonesas ya participan en nuestra cadena de valor”, argumenta Bueno. “Por otra parte, miles de ellas acceden a través de AWS a las mismas herramientas de IA y computación en la nube que utilizan las organizaciones más innovadoras de todo el mundo. La nube democratiza el acceso a la tecnología, y eso es transformador para nuestras pymes”.
