El mapa europeo de los centros de datos ya no se dibuja sólo en el conocido mercado FLAP (Frankfurt, Ámsterdam, Londres y París). El sur del continente gana peso en la nueva geografía digital y Barcelona se consolida como uno de los nodos que concentra buena parte de esta actividad, impulsada por la demanda de nube, inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
El último actor que ha irrumpido en este mercado es Mediterra DataCenters. La empresa italiana de colocation acaba de anunciar su desembarco en España con un nuevo centro de datos en la ciudad condal, un proyecto que prevé entrar en operación en el segundo semestre de 2027 y que refuerza la posición de Cataluña en el mapa europeo de infraestructuras digitales.
La compañía, especializada en infraestructura digital prémium en el sur de Europa, desarrollará una instalación alimentada al 100% con energía verde y con una conexión eléctrica asegurada de 12 MW. De ellos, 8 MW se destinarán a capacidad IT instalada en una superficie aproximada de 9.700 metros cuadrados.
Emmanuel Becker, CEO de Mediterra DataCenters, enmarca esta operación dentro de una estrategia más amplia en la región del Mediterráneo y señala que Barcelona representa un paso natural en su crecimiento.
“La economía digital española está en plena expansión, y con esta nueva instalación, trasladamos el diseño modular y de alta eficiencia a un mercado que exige velocidad, fiabilidad y sostenibilidad", ha manifestado a través de un comunicado de prensa.
Preparado para la IA
El nuevo centro de datos de Barcelona incorporará tecnologías orientadas a alta eficiencia y estará diseñado para responder a las exigencias de aplicaciones de alta densidad, un requisito cada vez más habitual en entornos vinculados a la inteligencia artificial y el HPC.
Esta infraestructura de servicios de colocation incluirá sistemas de refrigeración líquida y un sistema de enfriamiento de circuito cerrado que evita la evaporación masiva de agua: el refrigerante no se expulsa ni se repone, reduciendo el impacto hídrico frente a modelos tradicionales.
Los generadores de respaldo, por su parte, funcionarán con HVO100, un combustible libre de fósiles con el que la compañía busca minimizar la huella de carbono en situaciones de contingencia.
La instalación seguirá un modelo de construcción modular, lo que permitirá añadir módulos adicionales conforme crezca la demanda. Un diseño con el que la empresa pretende optimizar el consumo energético y acelerar la escalabilidad, una variable crítica en un entorno marcado por el crecimiento de las cargas de trabajo asociadas a la IA.
Además, el proyecto contempla la posibilidad de recuperar e intercambiar calor residual con servicios públicos locales, integrando la infraestructura en estrategias de sostenibilidad territorial y economía circular.
Con este movimiento, Mediterra se suma a la carrera por consolidar el sur de Europa como alternativa real a los hubs tradicionales del norte del continente. Algo que responde a las previsiones de informes como Spain DC 2025,de la Asociación Española de Data Centers, que estima que en los próximos cinco años el sur de Europa multiplicará por diez su capacidad de cables submarinos, proporcionando más conectividad, más latencia reducida y más atractivo para cargas de trabajo intensivas.
