Publicada

Las claves

La proliferación de centros de datos a hiperescala está consolidando a España como un mercado clave en el sur de Europa. Una demanda que viene empujada por el incesante goteo de apertura de campus, sobre todo en Madrid y Aragón, por parte de los principales gigantes tecnológicos: Microsoft, Amazon Web Services, Google y Meta.

Además, la industria en su conjunto crecerá un 20% anual de aquí a 2030, según estimaciones del consorcio SpainDC, y tendrá una inversión aproximada de unos 58.000 millones de euros hasta 2028, de acuerdo con otros indicadores del sector.

Números que hacen del país un territorio más que atractivo para el desembarco de jugadores de nicho. Es el caso de DBA Group, compañía italiana que ha firmado su presencia en el país a través de la compra del 60% de la ingeniería local Proyectos IFG por valor de unos cinco millones de euros.

Precisamente, uno de los principales objetivos es aprovechar la unión de las dos empresas para ganar este tipo de proyectos más complejos y de gran envergadura en cuanto diseño, arquitectura y dirección de obra.

Eso sí, la oportunidad no está exenta de retos como la sostenibilidad y la necesidad de más potencia para que la industria pueda repuntar y alcanzar a los enclaves más punteros del Viejo Continente: Frankfurt, París, Londres y Ámsterdam (FLAP).

“Somos conscientes de las polémicas que están generando estos ámbitos y trabajamos en esa dirección”, aseguraba Alberto Fernández Guerra, cofundador y consejero delegado de IFG durante la puesta de largo de la nueva fuerza corporativa en España. “Pero el crecimiento de la digitalización, a lomos de la inteligencia artificial, va a ser exponencial en los próximos años. La industria debe seguir aumentando”.

En concreto, la capacidad instalada en el país no supera los 400MW. Sin embargo, para sostener el repunte se necesitará llegar a cotas cercanas a los 2.000MW en los próximos ejercicios.

La simbiosis de un nuevo jugador en la industria

Con más de 30 años de recorrido y unos 1.100 empleados, DBA Group tiene presencia en nueve países. A pesar de estar en plena expansión en el norte de África, su núcleo estratégico se sitúa en la zona del arco mediterráneo.

Es más, indicaba su CEO, Raffaele de Bettin, la premisa pasa por consolidarse aquí, donde “hay mucho trabajo que hacer” y no poner la mira en lugares “muy duros” en términos de mercado como Alemania y Francia, con mayor potencia instalada.

En este sentido, el ejecutivo ve en España una situación similar a la de Italia, con estas rémoras frente a otros gigantes europeos, lo que significa que “tenemos una brecha mayor que cubrir y esto implica mayor volumen de trabajo”.

Por su parte, Proyectos IFG, que opera el 65% de todos los proyectos de infraestructura de firmas como Telefónica, cuenta con una plantilla de 40 empleados, unos 60 proyectos anuales y espera, con la firma del acuerdo, aumentar un 30% su volumen de actividad durante este año.