Más allá de las tensiones propias del momento y de una cierta sensación de inestabilidad jurídica, el análisis del aplazamiento del cumplimiento de Verifactu hasta 2027 refleja distintos “claroscuros”. Así lo cree José Luis Martín Zabala, director general de Sage para Iberia.
La compañía, reconoce, ha trabajado a contrarreloj en los últimos meses para aprovisionar de software y capacitar a las pymes españolas en este nuevo sistema de facturación digital a tiempo real, enmarcado en la Ley Antifraude, que debía estar en vigor desde el pasado 1 de enero.
Sin embargo, poco antes de terminar el año, el Gobierno decidía dar 12 meses más de margen a empresas, autónomos y administraciones para adaptarse a un “complejo” cambio no solo operativo, sino tecnológico.
Una decisión que concuerda con los datos que maneja Sage: sólo el 10% del tejido productivo nacional está totalmente preparado en la actualidad; y de este ratio, apenas el 7% está tramitando su facturación conforme al documento.
Desde este punto de vista, señala Martín Zabala, la demora es positiva porque se había comprobado que el país “no llegaba a tiempo”. De hecho, asume que “en 2025 el mercado colapsó”. Los clientes apuraron hasta el último trimestre del año, lo que provocó un “subidón” de demanda que abrumó tanto a Sage como a sus competidores en el terreno de las soluciones de gestión empresarial (ERP). En otras palabras: “En nuestros 40 años de historia jamás habíamos tenido un pico de actividad tan fuerte”.
Otra de las consecuencias, que ya venía denunciando la tecnológica tiempo atrás, es que esta avalancha de burocracia, a la que el directivo se refiere como “Frankenstein del ‘ómnibus digital”, ha llegado a 'canibalizar' el mercado ibérico del ERP con la entrada de nuevos jugadores y fondos de inversión ‘tirando’ los precios y con una aproximación “muy agresiva”.
Un fenómeno que se va a mantener durante este 2026 debido a la moratoria. Pero con la diferencia de que “los pequeños competidores ahora son grandes porque se están fagocitando mediante distintas adquisiciones”. Y eso que, tal y como afirma, nos encontramos en una etapa ‘valle’ en la que las compañías han paralizado momentáneamente su actividad de adecuación a Verifactu. A pesar de ello, Martín Zabala no prevé que el tejido económico vuelva a mostrarse impuntual y espera que para el verano se retome la actividad al respecto.
Castigo a los avezados
En el aspecto más negativo, el aplazamiento de Verifactu supone un castigo para las compañías que sí habían cumplido a tiempo con los plazos iniciales. Según el director general, “mucha gente pospuso inversiones necesarias para su negocio por la necesidad de llegar a una ley con la que no van a rentabilizar nada en el corto plazo”.
Para estas pocas firmas, Sage ha establecido un plan de continuidad basado en la formación para seguir afianzando conceptos una vez arribe la definitiva entrada en vigor.
Algo similar ha sucedido con los fabricantes de tecnología: “Nos hemos certificado y hemos realizado un fuerte gasto que no hemos capitalizado”. Esto ha degenerado en una “tensión” fiscal y financiera de las que Martín Zabala dice que puede tener consecuencias en posibles inversiones extranjeras.
Foco en Iberia
Visto el panorama, Sage, que el año pasado ingresó un 10% más interanual y repuntó un 40% en su segmento cloud -27 puntos más que el grupo a nivel global-, encara otro ejercicio fiscal con mucho movimiento. Sobre todo en la región que dirige Martín Zabala.
Con la vista puesta en la tecnología de moda, la inteligencia artificial, la compañía inaugurará en Barcelona su primer hub europeo en las próximas semanas. Además, y gracias a un acuerdo de colaboración con la startup portuguesa Augusta Labs, por el que integrará sus modelos de IA en su departamento de ingeniería, pretende posicionar al país luso como sede del nuevo centro de excelencia en esta tecnología de la organización.
En definitiva, Sage busca seguir apuntalando su crecimiento a golpe de inversión, no sólo en I+D, ya que “en los últimos tiempos hemos realizado varias adquisiciones y vamos a seguir por esta vía”.
