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La inteligencia artificial ha reducido las barreras tecnológicas para crear nuevas compañías, facilitando el acceso al conocimiento, acelerando el desarrollo de productos y disminuyendo la necesidad de determinados recursos técnicos. Sin embargo, esta democratización también está multiplicando las dificultades para construir negocios sostenibles y competitivos.

Así lo considera Andy Chen, CEO de Oceanvs Group, quien ha analizado durante Valencia Digital Summit las contradicciones de una revolución tecnológica que está transformando el emprendimiento. "Creo que hay una diferencia entre crear una empresa y construir un negocio. Construir un negocio nunca ha sido tan difícil", advierte el empresario, que desarrolla también labores de asesoramiento a compañías tecnológicas de los países nórdicos y Reino Unido. A su juicio, la facilidad para poner en marcha proyectos empresariales contrasta con las crecientes exigencias para conseguir que estas iniciativas se consoliden en el mercado.

Las dificultades para adoptar inteligencia artificial también varían considerablemente según el tamaño de las organizaciones, especialmente cuando deben identificar las primeras aplicaciones capaces de aportar resultados tangibles. Chen considera que las pequeñas empresas pueden experimentar con mayor rapidez, mientras que las grandes corporaciones necesitan desarrollar procesos de evaluación y planificación más complejos.

"El primer paso parece ser el más difícil porque, en un mundo donde casi puedes hacer cualquier cosa con inteligencia artificial, ¿por dónde empiezas?", reflexiona el directivo, quien señala que numerosas organizaciones están recurriendo a consultores especializados para identificar oportunidades de aplicación. Entre los sectores con mayor potencial destaca especialmente la sanidad, por la complejidad de sus procesos y las posibilidades de mejorar la atención médica mediante nuevas herramientas inteligentes.

El desarrollo del talento constituye otra de las preocupaciones del empresario, que también ejerce como profesor asociado en la Universidad de Oslo y tiene previsto impartir docencia en la Universidad Tecnológica de Tallin. Chen considera que la formación de los profesionales debe prestar mayor atención a las capacidades analíticas y al conocimiento humanístico, especialmente ante la rápida evolución de los modelos de inteligencia artificial.

"La capacidad de pensar de forma analítica y crítica es más valiosa que enseñar a las personas a utilizar un determinado modelo de IA", sostiene, antes de reivindicar disciplinas como la filosofía, la ética o el conocimiento de las religiones como fundamentos para orientar el desarrollo tecnológico. Según explica, los sistemas inteligentes aprenden de la información y el conocimiento producidos por la humanidad, por lo que la calidad de su evolución también dependerá de los criterios y valores que las personas incorporen a su utilización.

La conversación se ha producido en el media-corner de VDS y DISRUPTORES en la novena edición del evento tecnológico internacional organizado por Startup Valencia en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

Este 2026 se prevé la asistencia de más de 12.000 profesionales de más de 120 países, tras generar 26 millones de euros de impacto económico en Valencia el año pasado. Además, más de 800 inversores que gestionan conjuntamente más de 300.000 millones de euros en activos pasarán por VDS.

La agenda de VDS 2026 se desarrollará entre este 21 de octubre y mañana 22 de octubre y aborda inteligencia artificial y deeptech, defensa y aeroespacial, energía, salud, movilidad o futuro del trabajo.