El ecosistema emprendedor español suele dividirse entre quienes consideran que un exit -momento en que los fundadores y los inversores de una startup venden su participación para recuperar el dinero invertido y obtener beneficios- marca el final del camino y quienes entienden que vender una compañía es, en realidad, atesorar un catálogo de aprendizajes que abren la puerta para la siguiente aventura.
Toni Estellé pertenece de manera nítida a este segundo grupo. Tras haber fundado Marmota, la firma que revolucionó la venta online de colchones en España mediante el concepto bed in a box y que fue adquirida íntegramente por Grupo Flex en 2021, el emprendedor catalán vio cómo se abría ante él una encrucijada habitual tras una operación de éxito.
Tras cumplir con el periodo de permanencia obligatorio pactado con el gigante del descanso, las opciones sobre la mesa eran variadas. Sin embargo, y pese a estar tentado a pasarse "al lado oscuro" y convertirse en inversor, finalmente optó por volver a bajar al barro del emprendimiento y comenzar desde el principio. Bueno, no sería desde la casilla número uno del viaje que supone transformar una idea en una empresa rentable; la experiencia cosechada en Marmota era todo un aval.
Para un profesional que ha desarrollado toda su carrera ligado al sector del mueble, la idea de retirarse a la gestión patrimonial implicaba desperdiciar una propuesta de valor validada en el mercado. "Para mí era perder una gran oportunidad tirar a la basura todo el conocimiento, todo el aprendizaje y haber demostrado, aunque sea a mí mismo, que la idea primigenia de Marmota funcionaba y tenía sentido y no podríamos aprovecharla en otro sector", explica el fundador en entrevista con DISRUPTORES - EL ESPAÑOL.
Ese otro sector no estaba lejos. La correlación entre la industria del colchón y la del sofá era directa, pero con un matiz decisivo: el mercado del sofá duplica o triplica en tamaño al del descanso y arrastra las mismas ineficiencias tradicionales. Así nació la idea de transformar el bed in a box en sofa in a box, germen de la startup Bummba.
"Para mí era perder una gran oportunidad tirar a la basura todo el conocimiento, todo el aprendizaje y haber demostrado, aunque sea a mí mismo, que la idea primigenia de Marmota funcionaba"
Toni Estellé, impulsor de Bummba y presidente del consejo de administración
De esta forma, lanzada al mercado en abril de 2025, Bummba no partió de cero. Se construyó aplicando minuciosamente toda la doctrina, los procesos logísticos y los aprendizajes acumulados durante la etapa de Marmota.
La correlación es tan estrecha que el propio diseño técnico del producto guarda parentesco con el mundo del descanso: los módulos principales incorporan en su base estructuras equivalentes a dos colchones sobre los que se disponen los cojines, logrando una adaptabilidad técnica y un confort superiores a la oferta convencional.
Nacimiento de Bummba
Para asegurar la continuidad de ese ADN digital, Estellé volvió a rodearse de talento clave de su anterior etapa, fichando como responsable de comunicación y contenidos a Ana Andrés, "quien ya había pilotado la estrategia de marca en los inicios de Marmota", puntualiza Estellé en la conversación.
Para ejecutar esta visión disruptiva, Estellé buscó un socio con rodaje operativo que pudiera liderar el día a día de la compañía. A través de un amigo común, su camino se cruzó con el de Josep Sánchez. Por aquel entonces, Sánchez acumulaba ocho años al frente de su propio proyecto emprendedor, una iniciativa de menor escala que no había alcanzado el volumen de Marmota.
Josep Sánchez se suma al proyecto
"Yo ya llevaba ocho años emprendiendo con un proyecto personal de menor escala y no había tenido el éxito que había tenido Toni con Marmota", nos relata Josep Sánchez, cofundador y coCEO de Bummba.
"Cuando me empezó a explicar el proyecto y vimos que el sector del sofá era dos o tres veces más grande que el del colchón, y que en Estados Unidos o Reino Unido ya empezaban a despuntar modelos parecidos, lo tuve clarísimo", añade el directivo.
Bumbba reinventa el sofá modular con una prorpuesta versátil donde la tecnología y la digitalización son claves para la satisfacción del cliente.
La convicción fue tal que Sánchez automatizó al máximo su empresa anterior para volcarse por completo en la cofundación de Bummba junto a Estellé y a Ferrán Vila, de forma que conformaron el equipo directivo donde Sánchez y Vila ejercen como coCEOs y Estellé ocupa la presidencia del consejo de administración.
Bummba ha redefinido el concepto de sofá mediante un sistema modular, transformable y versátil. "Vamos mucho más allá del concepto de sofá", puntualiza Sánchez en nuestra conversación.
La propuesta supera la rigidez del mueble tradicional -voluminoso, pesado y diseñado para permanecer inamovible- permitiendo al usuario configurar una cheslong, un sofá cama, un espacio de cine o un tatami infantil mediante módulos ligeros provistos de asas.
A ello se suma la experiencia digital nativa (Direct-to-Consumer): el producto viaja comprimido en cajas estandarizadas a través de mensajería convencional, lo que elimina las complicaciones de la logística pesada y las esperas prolongadas.
Seis millones de facturación en 2026
El modelo ecommerce de Bummba ha demostrado un encaje de mercado inmediato. Según los datos económicos facilitados por la compañía correspondientes a septiembre de 2026, la marca prevé alcanzar cerca de 6 millones de euros de facturación al cierre de 2026, con unas ventas acumuladas entre enero y agosto que rozan los tres millones de euros.
En sus primeros 17 meses de actividad (desde abril de 2025), la startup supera los 3,6 millones de euros de facturación acumulada, lo que le ha permitido lograr un hito poco frecuente en el ecosistema emprendedor de crecimiento acelerado: mantener el EBITDA positivo desde el primer día de operaciones.
Bumbba se adapta a las necesidades de la vivienda en cada momento del día y según el usuario.
El ritmo de escala de la compañía refleja un crecimiento del 594% respecto a 2025. El salto cuantitativo queda patente al comparar periodos homólogos: en julio de 2026, la facturación mensual superó los 650.000 euros, multiplicando por 13 los aproximadamente 50.000 euros registrados en julio del ejercicio anterior.
Durante la entrevista, Josep Sánchez enfatiza la importancia de esta disciplina financiera en la evolución positiva del proyecto: "Ahora, como todo buen ecommerce, estamos centrados en el cuarto trimestre (Q4), que siempre es el más importante a nivel de ventas con el Black Friday y la campaña de Navidad", explica el coCEO.
"El objetivo y lo que hemos previsto es alcanzar estos 6 millones de facturación, algo que vemos realmente factible por la trayectoria que llevamos", recalca Sánchez.
Vocación internacional desde el inicio
La vocación de Bummba fue internacional desde su génesis. Tras validar el modelo en el ámbito nacional, la startup desplegó sus operaciones a mediados de año en los principales mercados comunitarios. En la actualidad, España concentra el 32% de las ventas, mientras que el 68% restante proviene del mercado internacional, habiendo superado los 5.000 clientes en más de 15 países europeos.
Entre los mercados internacionales más destacados figuran Francia (16% del total de facturación), Italia (11%), Reino Unido (7%) y Suiza (7%), junto a una presencia consolidada en Alemania, Portugal, Bélgica, Dinamarca e Irlanda.
El siguiente hito estratégico es el salto transatlántico. La startup ultima los preparativos logísticos y comerciales para desembarcar en Estados Unidos a finales de 2026 o principios de 2027. "Vemos que si en Europa ha funcionado, en Estados Unidos, con el tamaño de mercado y la penetración que tiene el ecommerce en comparación con Europa, tiene todo el sentido del mundo lanzar a modo startup", sostiene Sánchez a este periódico.
De forma paralela a la expansión geográfica, la compañía diversifica su catálogo de producto. Además de ampliar gamas de color y fundas intercambiables para sus sofás de interior, Bummba ha lanzado la marca Sunbba, una línea de mobiliario modular diseñada específicamente para exteriores, jardines y terrazas que traslada el mismo concepto de flexibilidad y personalización al aire libre.
Con la experiencia de Marmota como aval de origen y unas métricas que combinan hipercrecimiento con rentabilidad, Bummba se afianza como uno de los nombres a seguir en el ecosistema startup español y europeo. Sin duda, una historia de éxito donde la tecnología copa una parte fundamental del proyecto que tan sólo ha escrito su primer capítulo.
