El sector fintech español continúa siendo especialmente interesante para las emprendedoras, aunque nuevos desafíos se cruzan en su camino en aras de lograr la ansiada igualdad. Así lo revelan las conclusiones de la IX edición de FinTech Women Network, el informe elaborado por la Asociación Española de FinTech e InsurTech (AEFI).
El documento, presentado este 8 de octubre en Madrid, revela que el sector fintech e insurtech continúan avanzando en la incorporación de mujeres y consolidándose como un espacio profesional con mayores oportunidades que otros segmentos tradicionales de la industria financiera.
Sin embargo, la creciente concentración empresarial, impulsada por operaciones de adquisición e integración de compañías, plantea un nuevo reto: parte del emprendimiento femenino puede quedar diluido al integrarse en grupos de mayor tamaño.
El FinTech Women Network dibuja un sector en proceso de maduración, como ya se advirtió en la edición del informe publicada el año pasado. El fintech e insurtech cuentan actualmente con alrededor de 5.000 profesionales cualificados, de los que el 37% son mujeres.
Aunque siete de cada diez compañías son pequeñas, el empleo se concentra progresivamente en empresas de mayor dimensión: las grandes compañías ya concentran cerca de la mitad de los puestos de trabajo identificados en el ecosistema.
Perfil de la mujer en el 'fintech'
Esta evolución está modificando también el perfil de las profesionales. La mujer que trabaja en fintech tiene una edad media de 42 años, más del 65% cuenta con estudios de posgrado y una parte significativa procede de la industria financiera o aseguradora. Se trata, por tanto, de un sector que ha dejado atrás buena parte de su etapa inicial como ecosistema de startups para avanzar hacia estructuras empresariales y profesionales más consolidadas.
El 68% de las profesionales del ecosistema considera que el sector fintech ofrece mejores oportunidades para las mujeres que otros sectores tradicionales, un dato que sitúa al ecosistema de innovación financiera como un espacio especialmente relevante para avanzar en la incorporación femenina a posiciones de responsabilidad.
Más del 60% de los comités de dirección de las empresas analizadas cuentan con presencia femenina.
No obstante, la representación sigue concentrándose en posiciones intermedias: el 69% de las mujeres en puestos de responsabilidad ocupa cargos intermedios, frente al 19% que alcanza posiciones de CEO o alta dirección, ligeramente superior al 15% de la edición anterior. Apenas un 1% figura como fundadora de sus compañías.
Casi la mitad ha sufrido discriminación
El acceso y la progresión profesional siguen estando condicionados, además, por experiencias de desigualdad. Casi la mitad de las mujeres del sector afirma haber sufrido algún episodio de discriminación a lo largo de su vida laboral, mientras que cerca de tres de cada cuatro aseguran haber experimentado una brecha salarial de forma directa y otro 20% la habría sufrido de manera indirecta.
A ello se suma la percepción de que el esfuerzo exigido para alcanzar determinados puestos continúa siendo superior para las mujeres. El 58% considera que se exige más a las mujeres y una mayoría reconoce haber tenido que realizar un esfuerzo adicional para demostrar sus capacidades y hacer visible su trabajo.
"La consolidación y las operaciones corporativas son una señal de fortaleza empresarial, pero debemos asegurarnos de que este proceso no haga desaparecerlas oportunidades laborales para las mujeres bien preparadas y formadas"
Leyre Celdrán, directora general de AEFI.
"El sector fintech está demostrando que es posible construir una industria financiera más abierta, flexible y diversa, pero no debemos confundir los avances con la meta. Que el 68% de las mujeres perciba mejores oportunidades en nuestro ecosistema es una señal muy positiva; al mismo tiempo, la brecha salarial, la discriminación y las dificultades para conciliar nos recuerdan que todavía existen barreras estructurales que debemos abordar", señala Leyre Celdrán, directora general de AEFI, quien también pone el foco en el nuevo periodo que afronta el sector.
"La consolidación y las operaciones corporativas son una señal de fortaleza empresarial, pero debemos asegurarnos de que este proceso no haga desaparecer las oportunidades laborales para las mujeres bien preparadas y formadas y que se queden fuera", añade Celdrán.
Conciliación, la gran asignatura pendiente
La conciliación aparece como uno de los principales retos para consolidar estos avances, según la novena edición del FinTech Women Network. Especialmente entre las profesionales con hijos, el cuidado de otras personas continúa teniendo un impacto desproporcionado sobre las mujeres y condiciona su desarrollo profesional.
El 58% de las compañías cuenta ya con políticas específicas de igualdad, diez puntos más que el año anterior, mientras que otro 4% está en proceso de implantarlas. El dato pone de manifiesto que la igualdad no se produce de forma automática con la llegada de nuevas generaciones o modelos empresariales, sino que requiere políticas concretas y una implicación activa de las organizaciones.
Paula De Biase, socia de Regulación Financiera de Baker McKenzie, en otro momento de su intervención durante la presentación del informe de este 8 de octubre.
El debate sobre las medidas de igualdad no es, sin embargo, uniforme. El 43% de las encuestadas no está de acuerdo con las leyes de cuotas y considera que los puestos deben asignarse atendiendo a la cualificación y las capacidades, independientemente del género.
Una de cada tres comparte la prioridad de la cualificación, aunque considera compatibles determinadas medidas de representación, mientras que un 14% defiende el mantenimiento de cuotas en todos los niveles.
Regulación y financiación, principales barreras
El emprendimiento femenino continúa encontrando obstáculos específicos. Entre las principales barreras identificadas aparecen la legislación y la regulación, así como el acceso a capital e inversión.
El FinTech es uno de los sectores más condicionados por la regulación europea, cuya aplicación requiere conocimiento especializado, capacidad de adaptación y recursos. Para algunas emprendedoras, esta complejidad puede traducirse en una mayor percepción de riesgo a la hora de desarrollar proyectos innovadores o disruptivos.
"La evolución del marco regulatorio está contribuyendo a profesionalizar y consolidar el ecosistema FinTech. La regulación ya no debe verse únicamente como un requisito de cumplimiento, sino como una herramienta para generar confianza, atraer inversión y acelerar el crecimiento de las compañías fintech. La próxima etapa del sector FinTech vendrá determinada por la capacidad de combinar innovación, confianza y escala", señala Paula De Biase, socia de Regulación Financiera de Baker McKenzie, encargada de pronunciar la ponencia de apertura en la IX edición de FinTech Women Network.
El acceso a financiación constituye otro de los principales retos. Las mujeres que han buscado inversión consideran que el proceso continúa siendo más complicado que para los hombres. Aunque en los últimos años han surgido fondos y programas específicos para proyectos liderados por mujeres, el volumen de inversión canalizado a estas iniciativas continúa siendo limitado.
FinTech Women Network nació en 2019, impulsado por AEFI, con el objetivo de dar visibilidad al talento femenino y favorecer su desarrollo dentro del ecosistema fintech e insurtech. El objetivo de FinTech Women Network es que el acceso de las mujeres a posiciones de responsabilidad, dirección y emprendimiento forme parte de la normalidad del sector, en función del talento, la aptitud, la actitud y la ambición de cada profesional.
