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Las claves

En la era de la tecnología, la inteligencia artificial, la computación cuántica y la robótica reconforta encontrar proyectos y perfiles de emprendedores que ponen el factor humano en el centro del relato y dan sentido a este círculo virtuoso que avanza a una velocidad nunca conocida.

Es cierto que cuando hablamos de biomédica o biotecnología, el impacto sobre las personas aflora de forma directa. Siempre defendemos en DISRUPTORES que la tecnología per se no tiene ningún valor. Es cuando se aplica sobre la ciudadanía y se mejora su vida cuando alcanza todo su sentido y justifica su razón de ser.

Jaume Amat ejemplifica esta máxima y es un digno exponente del vasto talento que atesora este sector en España. Emprendedor en serie en un campo muy puntero científica y tecnológicamente, mente inquieta donde las haya, acaba de recibir el galardón honorífico de los Premios Catalonia.health 2026, por una prolija trayectoria dedicada al avance de la innovación en salud.

Con más de 25 años en el sector biomédico y en transferencia tecnológica, ha desarrollado una carrera centrada en la valorización tecnológica, el emprendimiento, la creación de empresas, el desarrollo de equipos y la captación de fondos, con una visión transversal que integra dimensiones científica, tecnológica, clínica, regulatoria y de negocio.

Amat es fundador de Bioemprèn, desde donde ha participado en la creación de más de diez empresas biotecnológicas y de health-tech.

Jaume Amat durante su discurso tras recoger el premio honorífico 'La Nit 2026 Catalonia.health'.

Pero, sin duda, el proyecto que lo ha situado en la primera línea del sector y por el que es reconocido dentro y fuera de nuestras fronteras es Rob Surgical, startup que cofundó en 2012 y de la que asumió la Dirección General.

Se trata de una spin-off de la Universitat Politècnica de Catalunya y del Institut de Bioenginyeria de Catalunya, cuyo objetivo es universalizar la cirugía de precisión.

"Es bueno que tu criatura avance sola; es parte del éxito de un emprendedor reconocer cuándo el proyecto debe seguir sin su dirección ejecutiva para poder crecer"

Jaume Amat, cofundador de Rob Surgical

DISRUPTORES - EL ESPAÑOL conversa con Jaume Amat en un momento dulce para Rob Surgical que abre nuevos retos y aventuras para este emprendedor en serie. A finales del año pasado dejó la dirección general de la compañía para dar paso a nuevos liderazgos encargados de llevar el proyecto al siguiente nivel.

No es una decisión fácil para un emprendedor, pero Amat es consciente de que había llegado la hora: "Es sano para un proyecto dar paso a otro liderazgo", afirma en la entrevista que nos concede. Y establece un símil con ese padre que ve crecer a un hijo. "Es bueno que tu criatura avance sola", en lo que es una férrea defensa de que "es parte del éxito de un emprendedor reconocer cuándo el proyecto debe seguir sin su dirección ejecutiva para poder crecer".

Justo en este punto se encuentra Rob Surgical. Amat sale de la primera línea de la empresa a las puertas de la obtención del marcado CE, con una planta industrial preparada para iniciar la fabricación, 45 cirugías realizadas en cinco hospitales y un equipo de 50 personas preparadas para afrontar los retos futuros, así como la comercialización, industrialización y crecimiento de la plataforma Bitrack. Ahí es nada...

Desarrollar el primer robot quirúrgico catalán, Bitrack, y poner en marcha la nueva fábrica en El Prat de Llobregat (Barcelona) es algo no al alcance de muchos. Como bien define en nuestra conversación, "somos como una hormiga frente a elefantes" en comparación con los gigantes de la robótica quirúrgica mundial en su nicho de mercado. Pero en ocasiones, David vence a Goliat o, al menos, es capaz de adivinar cómo ir 'haciéndose mayor' sin entrar en conflicto con aquellos cuyo tamaño no pueden alcanzar. Por ahora.

Amat ha salido de la primera línea de la empresa a las puertas de la obtención del marcado CE, con una planta industrial lista para la fabricación, 45 cirugías en cinco hospitales y un equipo de 50 personas

"Siempre pensamos que queríamos democratizar la cirugía robótica de precisión y hacerlo en aquellos hospitales que no se lo hubieran planteado nunca, por pensar que no tenían el talento o los medios para aplicarla fue una decisión estratégica correcta. No hace falta siempre entrar en confrontación con los gigantes de esta industria. Todo llegará", indica.

Y en ese tiempo que está por venir, al emprendedor e investigador catalán no le duelen prendas dar alas a su "criatura" para que vuele. "Me gusta explicar al hablar de mi salida de la dirección, que era necesario dar paso a otro tipo de perfil directivo para esta nueva etapa de crecimiento. Tenemos una empresa estabilizada, hemos demostrado que estamos en esta liga, pero ahora hay que seguir andando y los perfiles van cambiando en función de cada momento".

Nadie sabe lo que está por venir, pero Jaume Amat seguirá en la primera línea del sector biomédico y biotecnológico. De hecho, ahí está ya inmerso. Ahora, con su 'otra criatura'. "Junto a Rob Surgical también creé casi en paralelo otro proyecto, han sido como hermanos gemelos, en el que sigo trabajando con mucha ilusión", puntualiza en la entrevista.

Se trata de SPECIPIG (hoy VERSA BIOMEDICAL), puesta en marcha en 2013, una CRO preclínica especializada en el modelo porcino que se ha consolidado como referente internacional, con un 85% de su facturación procedente del exterior y una línea genética propia de cerdos enanos para investigación.

El escollo de la financiación en las startups

Su vasta experiencia le permite identificar rápidamente qué es lo más difícil del emprendimiento en su campo. Su primera reflexión le lleva a hablar de la financiación, uno de los escollos más pesados para las startups, más todavía del campo biomédico o biotecnológico donde los resultados son a muy largo plazo y requieren importantes inyecciones económicas para llegar a buen puerto.

"Financiar un proyecto de este tipo durante tanto tiempo es complejo. En Rob Surgical llevamos más de 30 millones de euros". Y matiza: "A veces el camino que tienes que seguir no es el camino ideal como el que puede seguir una multinacional de este sector, pero es el que tú puedes hacer. Poco a poco te vas ganando la confianza de los inversores y de los socios y va llegando ese capital. Nosotros, la verdad, no nos podemos quejar".

Algo similar sucede con el talento. Amat explica con una mezcla de añoranza y satisfacción cómo en los primeros compases de Rob Surgical tenía que convencer a los miembros que iban a conformar el equipo con transparencia y sinceridad. "Han de saber que el compromiso con el proyecto, saber que estás creando algo nuevo, que va a impactar en la vida de la gente, es lo prioritario en ese primer momento. No puedes prometer sueldos como las grandes. Y luego todo evoluciona".

"A partir de un momento, pues hay gente que tiene experiencia en otras etapas que no podría estar en las primeras, pero en cambio sí en las segundas para coger el testigo", recalca.

VERSA: el presente ilusionante de Amat

Llegados a este punto, ¿cuál es el presente de Jaume Amat en VERSA? Sus ojos se iluminan con esa ilusión que los emprendedores nunca pierden.

Por una parte, la compañía está impulsando la apertura de un nuevo centro de formación (training) para dispositivos médicos. Para ello, se está adquiriendo nuevas instalaciones con el fin de mejorar el servicio de acompañamiento a otras compañías en sus lanzamientos comerciales.

VERSA destaca en innovación en modelos preclínicos, cuenta con una plantilla de 35 personas, y ha creado una puntera genética propia de cerdo enano para la investigación. Actualmente, Amat está enfocado en el desarrollo de un modelo de cerdo oncológico que permite testar y poner a punto nuevas terapias antitumorales. Difícilmente no entusiasmarse con lo que está todavía por venir.

El 85% de la facturación proviene de fuera de España (principalmente de Europa y Estados Unidos). A diferencia de Rob Surgical, VERSA es una empresa de servicios (CRO preclínica) que “ya genera una cuenta de resultados positiva", razón por la cual el emprendedor defiende que es el momento de darle un "empujón más" aprovechando el "momento dulce" que atraviesa la entidad. Sin duda, el techo de este investigador está todavía muy lejos.