Marbella (Málaga)
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En Marbella luce el sol para recibir el mes de febrero. Temperatura cálida, cielo despejado, mar agitado y una playa vacía, salvo por un par de hamacas solitarias bajo un grupo de palmeras. En el paseo, gente practicando deporte, corriendo y paseando. Es domingo por la mañana y el lugar invita a ello tras días de lluvia intensa. 

Los paseantes todavía no saben que en los próximos días el cielo volverá a encapotarse y la intensidad de las precipitaciones obligará a cerrar colegios, al tiempo que las autoridades harán llamadas a la precaución para evitar riesgos innecesarios. 

Pero eso ya llegará. De momento, se respira la calma en este rincón de la costa de Málaga que, durante cuatro días (del 30 de enero al 2 de febrero), se ha convertido casi en el refugio de un grupo de mujeres que comparten las experiencias de su faceta profesional. 

Algunas de ellas ya se conocen y repiten experiencia; otras, se estrenan en Women Leaders Retreat. Un encuentro organizado por Female Startup Leaders (FSL), que este año ha celebrado su segunda edición y que invita a conocerse, y no solo a conectar. El lugar elegido vuelve a ser Puente Romano, un complejo hotelero a pie de playa que tiene más similitudes con un pueblo costero que con un gran resort

Construcciones de tres plantas, de un blanco inmaculado, se intercalan entre caminos de piedra, una frondosa vegetación y estanques con cisnes. En uno de sus rincones se concentran varios restaurantes y La Plaza, donde disfrutar de la sobremesa junto a lo que da nombre a este complejo: un puente romano que un cartel data en el siglo I d.C. 

Huir del ruido

Este enclave ya da una pista. Este encuentro, al que acude DISRUPTORES - EL ESPAÑOL, no es como los del resto de eventos profesionales del calendario. Las ponentes no llevan acreditaciones colgadas del cuello, no hay grandes auditorios, ni salas donde mantener reuniones a puerta cerrada. Tampoco una agenda estricta.

En Women Leaders Retreat las conversaciones son relajadas, alrededor de una mesa, compartiendo un rato de ejercicio o momentos de ocio. Nadie mira el reloj y apenas echan miradas de reojo a sus teléfonos móviles. 

Foto de familia de Women Leaders Retreat 2026.

La docena de mujeres que acudieron a este retiro profesional tienen en común que ocupan posiciones desde las que toman decisiones de gran responsabilidad. Pero también comparten una necesidad no siempre reconocida: tiempo para pararse a pensar, alejadas del ruido. 

Entre las asistentes figuran emprendedoras como Claudia Gómez Estefan, CEO y cofundadora de Senniors; Natalia Rodríguez, CEO y fundadora de Saturno Labs; y Andrea Barber, emprendedora y CEO de Rated Power. Junto a ellas, han acudido perfiles con responsabilidades directivas como Koro Castellano, consejera independiente; Nítida Pastor, directiva en Reckitt; e Irene Boj Indurain y Suelen Souza, de Danone. 

Liderazgo sin prisas

En seguida se genera el espacio para hablar sin cortapisas. Sucede al poco tiempo de reunirse por primera vez en un recinto cuyo nombre invita al descanso: Villa La Pereza. Aquí tuvo lugar la primera conversación entre mujeres con trayectorias en diferentes sectores, pero con retos comunes. 

Koro Castellano, Andrea Barber, Sara Vega, especializada en estrategia de marca, y Bisila Bokoko, empresaria y experta en liderazgo internacional, compartieron con el resto de ponentes vivencias como la soledad del liderazgo, las dificultades para conciliar la vida familiar o los momentos que se han planteado si el esfuerzo que estaban haciendo valía la pena.

A partir de ahí, y durante las dos jornadas que tuvieron por delante, las conversaciones empiezan a surgir solas, tanto en las sesiones programadas como en las comidas y cenas compartidas. 

La inteligencia artificial guio el relato de Natalia Rodríguez, desde su experiencia al frente de Saturno Labs. Su intervención se alejó de los grandes discursos para ofrecer una visión pragmática sobre los límites de la tecnología y su impacto. Hizo especial hincapié en la responsabilidad de liderar procesos de adopción tecnológica sin perder de vista las personas ni el contexto.

Algo que enlazó con la contribución de Sara Vega sobre la construcción de marca en mercados saturados y de cómo tomar decisiones estratégicas en escenarios de incertidumbre. Por su parte, Nítida Pastor, Irene Boj Indurain y Suelen Souza continuaron con retos como el envejecimiento de la población, la prevención y la sostenibilidad de los sistemas actuales.

Durante la última jornada, Andrea Barber compartió su vivencia sobre cómo construir, escalar y vender una empresa sin romantizar el proceso; y Bisila Bokoko reflexionó sobre cómo liderar un proyecto con propósito en un contexto global cada vez más complejo. La parte más creativa corrió a cargo de la escultora Sonia Navarro, quien contó cómo crear una identidad y marca personal desde el arte.

Así se cerraba el retiro de Women Leaders Retreat 2026. La lluvia volvió y tocaba regresar al ruido, pero las conversaciones no terminaron ahí. Como ya ocurrió en la edición anterior, las conexiones estaban hechas, en un formato más cercano y relajado de lo habitual, que invita a retomarlas más allá de Marbella.