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Que el sector emprendedor español ha entrado en una nueva etapa de madurez ya nadie lo discute. Sin embargo, esa plenitud, ese consolidamiento del sistema todavía tiene asignaturas pendientes, entre ellas, que el conjunto de los actores que intervienen en lo que supone llevar una idea disruptora al mercado entienda que el fallo, la posibilidad de que todo se malogre por múltiples factores, es algo inherente al propio sector.

Claudia Múgica, emprendedora, empresaria, en definitiva, una mente inquieta siempre preparada para ver qué es lo siguiente, lo que está por venir, lo tiene claro: "El riesgo es la variable número uno de la ecuación al hablar de startups, de emprendimiento innovador. El número de estas empresas que terminan logrando los objetivos que se habían propuesto es bajísimo, y lo es porque estás construyendo algo que no existe, algo que requiere un nivel de sofisticación, tecnología e investigación por detrás que conlleva mucho tiempo".

Habla para DISRUPTORES - EL ESPAÑOL tras la reciente celebración de la segunda edición de los Premios Entalpía, pequeña gran contribución al ecosistema startup nacional, unos galardones que han logrado abrirse un hueco en el panorama nacional y que reconocen el talento y la innovación de las personas que ponen voz y nombre a este prometedor sector.

Y es que las personas individuales que sostienen el emprendimiento y que van tejiendo esa necesaria red y creando comunidad para que todo fluya son, a su juicio, los verdaderos protagonistas.

"A diferencia de otros galardones, los premios Entalpía se otorgan a personas con nombres y apellidos en lugar de a corporaciones o instituciones. "Dentro de cada organismo hay gente superlativa, extraordinaria, que tira del carro y que ha encontrado lo que ha venido a hacer a este mundo. Celebrar esto es importante y por eso hemos creado Entalpía", indica en nuestra entrevista.

"En España hay un capital riesgo 'sin riesgo' y eso me parece dramático. Si estás por la labor de apostar económicamente por un sector en el que la variable del riesgo es la base de la pirámide que estás construyendo, tienes que entenderlo desde el minuto cero"

Sin embargo, ese talento todavía tiene grandes asignaturas pendientes, una de las mayores, el desconocimiento y falta de cultura empresarial con foco en el universo startup.

"En España hay un capital riesgo 'sin riesgo' y eso me parece dramático. Si estás por la labor de apostar económicamente por un sector en el que la variable del riesgo es la base de la pirámide que estás construyendo, tienes que entenderlo desde el minuto cero. De otra forma, estás en el sector inadecuado. Esto no es para ti".

"En términos porcentuales, la cantidad de estas empresas que terminan logrando los objetivos que se habían propuesto dentro de las startups es bajísimo. y lo es porque estás construyendo algo que no existe, algo que requiere un nivel de sofisticación, tecnología y de investigación por detrás que conlleva mucho tiempo y depende del sector en el que estés", añade la emprendedora.

Para Múgica, estas circunstancias suponen una barrera a la innovación por la "aversión al fracaso", algo que provoca que sea difícil levantar capital para ideas disruptivas, “ya que muchos inversores no asumen que el riesgo es la base fundamental del sector”.

Al mismo tiempo, se les aplica exigencias contradictorias, donde se favorece "un círculo vicioso donde el inversor pide métricas para evitar el riesgo, pero el emprendedor no puede obtener esas métricas sin la inversión inicial para probar su idea".

La foto fija del emprendimiento innovador en España también pasa, según Claudia Múgica, por una estructura cultural que valora más la estabilidad que la aventura de crear una empresa.

“Hay una preferencia por el funcionariado, se entiende y valora más socialmente que alguien trabaje para una Administración pública a que sea emprendedor, asociando lo primero a la "buena vida" y lo segundo a “complicaciones innecesarias”.

"No asumir el error a tiempo genera ciclos de frustración que se extienden y no permiten al talento nacional reorientarse hacia nuevas oportunidades más viables"

En esta cultura tiene mucho que ver los estigmas y tabúes que persisten alrededor de la idea del error y el fracaso. A diferencia de otras culturas empresariales, como la anglosajona -valores de Silicon Valley-, en el ecosistema emprendedor español no se termina de asumir que el fracaso es una parte intrínseca del ADN startupero.

La emprendedora defiende la máxima de "fail fast", "para evitar el desgaste innecesario de chocar contra una pared de forma continuada". "No asumir el error a tiempo genera ciclos de frustración que se extienden y no permiten al talento nacional reorientarse hacia nuevas oportunidades más viables".

En esta línea, Múgica describe el emprendimiento como una "montaña rusa emocional" que requiere una gestión adecuada para no afectar la salud mental de los fundadores.

Foto grupal de los galardonados en los Premios Entalpía 2026.

Premios Entalpía 2026

Los ganadores de las distintas categorías de los Premios Entalpía 2026 son: Administración pública: Francisco de la Torre, alcalde de Málaga; Divulgación: Jordi Romero, CEO de Factorial, y Bernat Farrero, CEO de Itnig, lideran el podcast Itnig; Empresa corporativa: Carlos Aso, CEO de Andbank; Incubadora/aceleradora: Marta Nogueras: directora general de Lanzadera; Institución académica: Carlos Cosculluela: director en la Fundación Damián Rodríguez Olivares; Inversión: Carmen Pumariño: directora de inversiones en Zubi Capital y presidenta de Startup Galicia; Transferencia tecnológica: Inmaculada Rodriguez Cuervo: directora general de Unirisco.

El Premio Honorífico Entalpía 2026 ha sido otorgado a Jaime Carvajal y Urquijo. Cofundador y primer presidente de la Fundación Endeavor España, siendo actualmente su Presidente de Honor, durante sus palabras de agradecimiento por el premio puso en valor el trabajo de Endeavor España para contribuir al ecosistema de emprendimiento.