Las claves
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Generado con IA
La inteligencia artificial "ha cambiado las reglas del juego", también en el sector del capital y lo hace en un momento convulso a escala global donde la tecnología se ha convertido en un pilar clave de la estrategia geopolítica.
Tras un 2025 positivo en España para la inversión del venture capital en startups, sobre todo en aquellas más maduras -esta semana conoceremos los datos oficiales de SpainCap-, los primeros compases del nuevo año arroja algunas incógnitas y varias certezas.
De las primeras, toma especial relevancia el impacto que los conflictos bélicos y diplomáticos a escala global tendrán en el ritmo de inversión en los próximos meses y, de las segundas, todo apunta a un mismo nombre: la inteligencia artificial, principal baza del sector emprendedor para afrontar los desafíos que llegan.
DISRUPTORES - EL ESPAÑOL radiografía cómo arranca 2026 para el sector de la inversión privada en el ecosistema startup en España de la mano de la patronal SpainCap y expertos de BIGBAN, Samaipata, Lanai Ventures y el equipo de análisis 'Thematics' de Barclays, y una primera lectura invita a la calma y la confianza en la solidez del ecosistema.
"No debemos caer en el alarmismo inmediato, ya que hemos convivido con riesgos similares durante los últimos 12 meses, como los cambios en política arancelaria, y, lejos de frenarse, el sector ha acelerado", explican desde Lanai Ventures a esta redacción.
Equipo de Lanai Ventures.
"El venture capital invierte con horizontes de siete a diez años, un ciclo que supera y trasciende los mandatos políticos. Las startups, por su propia naturaleza, tardan en sentir los impactos macroeconómicos; la incertidumbre por sí sola no frena la innovación", añaden las mismas fuentes.
Iñigo Laucirica, Principal en Samaipata, describe un ecosistema español que sigue siendo atractivo para invertir, lo que prolonga la estela del cierre de 2025, pero precisa: el capital mantendrá su alta exigencia con los proyectos.
Iñigo Laucirica, Principal en Samaipata.
"España continúa siendo un entorno atractivo para crear compañías tecnológicas desde fases tempranas y el inicio de año apunta a estar alineado con lo que ya veíamos a finales del anterior. Esperamos actividad inversora y un buen nivel de proyectos, aunque con un enfoque muy selectivo, y un despliegue de capital gradual y basado en criterios claros de calidad".
De hecho, la fase conocida como el 'invierno inversor' que arreció en 2022 tras el inicio de la guerra en Ucrania se da como superada por una doble palanca: "La primera, una menor incertidumbre económica general y, sobre todo, la irrupción de la inteligencia artificial, que está impulsando este cambio de ciclo", detalla el inversor.
"No definiría este momento como una 'corrección', ya que no estamos volviendo a la casilla de salida ni recuperando la normalidad anterior. Lo que estamos viviendo es el inicio de una nueva ola con un crecimiento renovado tanto a nivel emprendedor como inversor", incide Lauricica.
Ahonda en esta lectura Tom Horsey, vicepresidente primero de BIGBAN Investors Spain. "Ha habido un cambio de paradigma. La IA generativa ha aumentado las posibilidades de crecimiento exponencial, reduciendo a la vez las barreras de entrada y los tiempos de lanzamiento. La diferenciación ya no será tanto por etapa (early versus growth), sino entre empresas de crecimiento exponencial frente a incremental".
Tom Horsey en BIGBAN Investors Congress 2025.
"El capital, 'la pólvora', se dirigirá mayoritariamente a las de crecimiento exponencial. Esto no significa necesariamente que sean mejores inversiones per se, simplemente que su fuego arde más rápido", asevera.
Desde la patronal SpainCap se incide en la relevancia de la inteligencia artificial para entender a qué se enfrenta el ecosistema este 2026 y se defiende que existen herramientas para pensar en positivo.
IA aplicada y con impacto en el negocio: la evolución
La tendencia tecnológica del momento, no obstante, evoluciona respecto a estos dos últimos años: "Cada vez pesa más la IA aplicada, integrada en verticales concretos y con impacto real en negocio. Es ahí donde hoy coinciden el interés de founders, inversores y usuarios", explica a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL, Santiago Canalejo, vicepresidente de Spaincap y General Partner y COO en The Venture City.
"En España hay motivos para confiar. Hay mucho talento, sigue habiendo dry powder y una convicción creciente de que estos proyectos tecnológicos, a largo plazo, no solo generan mejoras estructurales necesarias en sectores clave, sino también rentabilidades muy atractivas", incide.
Santiago Canalejos, vicepresidente de SpainCap.
Y cita como ejemplo el último informe 2025 de EY Parthenon y SpainCap sobre la rentabilidad del capital privado en España, que confirma que este tipo de inversión "ha ofrecido retornos superiores a muchos otros productos financieros tradicionales". "Esto refuerza nuestro optimismo y compromiso de cara a los próximos años", recalca.
Se confía en el sector, pero no dejan de haber llamadas para la contención. Desde Lanai Ventures, advierten: "Existe un riesgo real de recaída, pero no tanto por la geopolítica en sí, sino por las propias dinámicas del sector. El mercado de inversión en startups es muy ineficiente a la hora de descontar la incertidumbre macroeconómica. Por su propia naturaleza, funciona con una alta volatilidad: las subidas son muy rápidas pero las caídas suelen ser igual de bruscas".
En cualquier caso, los expertos consultados coinciden en señalar que el protagonismo se lo llevará de nuevo este año la inteligencia artificial, con un foco que se está desplazando "claramente hacia la IA aplicada y hacia casos de uso concretos, donde destacan aquellas compañías capaces de generar valor medible desde el primer momento", coinciden desde Samaipata con SpainCap .
En cuanto al debate sobre una posible burbuja, Iñigo Lauricica lo tiene claro: "Ante una ola de disrupción tan profunda y con una movilización de capital tan elevada, es razonable que se produzcan en determinados momentos desfases temporales entre inversión y retorno, que deriven en correcciones. Este tipo de ajustes no es excepcional, sino que forma parte natural del proceso de implantación de nuevas infraestructuras tecnológicas".
En ese contexto, considera que los proyectos que no cuenten "con producto o con una adopción real se vean más afectados por esas correcciones, mientras que las compañías con tracción, clientes y modelos de negocio claros continúen creciendo. A largo plazo, el verdadero generador de valor estará en la capacidad de ejecución".
Ampliamos el foco sobre el impacto de la IA como tendencia tecnológica este 2026 a escala global. Laia Marín, miembro del equipo de análisis 'Thematics' de Barclays, explica, en entrevista con DISRUPTORES - EL ESPAÑOL que "ha pasado de ser un concepto a implementarse masivamente, pero la inversión se enfrenta ahora a un desafío de infraestructura".
IA y el desafío en la infraestructura
La experta centra su lectura en tres frentes, el primero, el coste energético de IA y su impacto en los centros de datos, una temática que desde su grupo de análisis llevan estudiando desde 2021.
"Ante la saturación de la red eléctrica, especialmente en EEUU, los grandes centros de datos -hyperscalers- no pueden esperar años para conectarse. Esto genera oportunidades en soluciones de generación de energía en el mismo sitio de construcción".
Laia Marín, miembro del equipo de análisis 'Thematics' de Barclays.
La regulación estricta en esta materia también entra en juego: "En lugares como Texas e Irlanda, las nuevas normativas exigen que los centros de datos generen entre el 50% y el 100% de su propia energía, lo que impulsa la inversión en independencia energética y sostenibilidad.
Por último, hay que tener en cuenta la sostenibilidad y el papel de las renovables: "Existe un giro hacia infraestructuras más sostenibles, incentivado por regulaciones que permiten conexiones directas con parques solares o eólicos, especialmente en Europa", indica Laia Marín.
Sectores estratégicos para la inversión en 2026
Además de la IA y la computación cuántica, Barclays identifica otros sectores estratégicos como la salud, "es el sector más interesante a corto plazo para aplicaciones de IA, específicamente en dispositivos médicos, debido a su mayor visibilidad en retorno de inversión y marcos regulatorios".
También el reciclaje de las conocidas como 'tierras raras': "Un área que ganará relevancia por necesidades políticas y de suministro", según la analista de Barclays, y por último, las soluciones para PFAS, una inversión en tecnologías para gestionar los llamados "químicos permanentes".
"La inversión se está desplazando desde el software puro hacia soluciones que resuelvan los cuellos de botella físicos y regulatorios de la tecnología, especialmente en energía y salud"
En resumen, según Marín, "la inversión se está desplazando desde el software puro hacia soluciones que resuelvan los cuellos de botella físicos y regulatorios de la tecnología, especialmente en energía y salud".
Desde Lanai Ventures apuntan también a dos sectores que han ganado peso de la mano de la geopolítica. "Sectores estratégicos como defensa y ciberseguridad van a cobrar un peso estructural cada vez mayor en el volumen inversor. Son necesidades de soberanía tecnológica que van a captar mucho capital público y privado".
Coincide Tom Horsey, de BIGBAN. "La respuesta obvia, dada la situación en Europa, es todo lo relacionado con defensa, tecnologías de uso dual, drones, ciberseguridad, logística y energía etc.. Sin embargo, se mantiene la regla general: funcionan las soluciones que responden a macro-tendencias claras".
Sin lugar a dudas, un 2026 apasionante, que no sólo despide el 'invierno inversor', sino que de la mano de IA, dibuja un nuevo paradigma, no exento de desafíos y riesgos, pero que invita a desterrar lecturas catastrofistas y a confiar en la solidez del ecosistema español, mucho más maduro y consolidado.
