¿Quién dijo que el tamaño no importa? Pues a lo mejor, sí que son importantes determinadas dimensiones para que fenómenos como los de la inteligencia artificial se puedan gestionar de manera correcta.
Puede pasar en empresas: a menor tamaño mayor control en la implantación de procesos y en la forma en la que los empleados la manejan. Y esta hipótesis se puede aplicar también al ámbito universitario. O, al menos, eso proponen desde La Rioja.
Así, Eva Sanz, rectora de la Universidad de La Rioja, afirmó en el discurso de apertura del curso 2026–2027 que "nuestro tamaño es una ventaja competitiva real frente al desafío de la inteligencia artificial".
Evidentemente, esta frase tan decisiva requiere un desarrollo. La rectora, que considera a la Universidad de La Rioja "joven en edad, modesta en tamaño e inmensa en ambición", ha asegurado que "nuestra presencialidad y nuestros grupos reducidos permiten un acompañamiento cercano en torno a la IA; conocemos a nuestro estudiantado por su nombre, seguimos su progreso de cerca, detectamos cuándo un trabajo refleja comprensión real y cuándo refleja un atajo".
Y ha señalado la que considera "la paradoja más hermosa de nuestro tiempo: cuanto más se digitaliza el mundo, más se revaloriza lo presencial; cuanto más fácil resulta obtener una respuesta generada por una máquina, más valioso se vuelve el momento en que una profesora mira a los ojos de su alumnado y le pregunta si de verdad ha entendido lo que acaba de escribir o lo que acaba de presentar".
En definitiva, la rectora Eva Sanz considera que la cercanía de la Universidad de La Rioja "nos sitúa en una posición ideal para afrontar, con rigor y sin miedo, los retos que la inteligencia artificial plantea al aprendizaje".
En este sentido, ha anunciado la puesta en marcha en el curso 2026-2027 de un plan de formación en inteligencia artificial (personal docente e investigador, personal técnico, de gestión y de administración; y estudiantes) que, a través de la Fundación General de la UR, se ofrece también "adaptada a necesidades concretas, a las empresas de nuestro entorno" a través de la oferta académica de microcredenciales y de formación permanente.
"Si la inteligencia artificial transforma la manera en que se genera, se transmite y se verifica el conocimiento", señaló en otro pasaje de su discurso la rectora de la Universidad de La Rioja, "esta tiene que transformar también la manera en que lo enseñamos, la manera en que investigamos y la manera en que gestionamos esta universidad".
Eva Sanz Arazuri ha recordado que, "tras 25 años sin implantar un grado nuevo", el curso 2026–2027 suma a la oferta académica de la Universidad de La Rioja "cinco titulaciones nuevas que responden a necesidades muy concretas de nuestro tiempo", como son el Grado en Medicina, el Grado en Tecnología del Lenguaje, y tres másteres universitarios en Marketing y Emprendimiento Agroalimentario, en Enseñanza del Español como Lengua Extranjera y en Trabajo Social en el Ámbito Sociosanitario.
En cuanto a datos, la rectora ha recordado los 68 grupos de investigación, más de 35.000 publicaciones científicas y 800 tesis defendidas como cosecha en la andadura de la Universidad de La Rioja; así como que el 95% de la producción científica en España "es generada por las cincuenta universidades públicas" cuando, por otro lado, "el apoyo económico menor en ciencia" es menor que en países de nuestro entorno: un 0,75% del PIB, frente al 1,5 % de Francia.
No obstante, ha agradecido el apoyo del Gobierno de La Rioja para infraestructuras y equipamientos, como el nuevo centro de procesamiento de datos –con una inversión de más de 800.000 euros–, el proyecto para la construcción del edificio II de la Facultad de Ciencias de la Salud y la remodelación de Corazonistas.
