Hay muchas empresas y startups volcadas en hacer una educación más accesible a través de la tecnología. Ahora bien, queda lejos aún la aplicación real y a escala de muchas de las soluciones.
Atrás quedaron los tiempos en los que tener ordenadores en las aulas era una auténtica revolución. Tampoco suena ya muy disruptivo la implantación de tablets o de pizarras inteligentes en los colegios e institutos.
Cuando se habla de tecnología aplicada a la educación ya se tiene que aspirar a dar un paso más. Y Extremadura ha tenido una idea.
La región extremeña dice ser pionera en la implantación de robótica de telepresencia. Eso será posible gracias a la firma de un convenio firmado entre la Consejería de Educación y Formación Profesional y otras dos entidades, la Fundación STEM y con la Federación Española de Familias de Cáncer Infantil (FEFC).
Este convenio dará como resultado el desarrollo del Proyecto ZOE. Se trata de una iniciativa que permitirá que el alumnado hospitalizado por tratamientos oncológicos pueda mantener el contacto con su aula y continuar su proceso educativo mediante el uso de robots de telepresencia.
En este próximo curso, "Extremadura será la primera comunidad que contará con dos robots, uno de ellos estará en la provincia de Badajoz y el otro en la de Cáceres", explican desde el gobierno regional.
Gracias a esta herramienta, el alumnado que no pueda acudir al centro educativo por motivos de salud tendrá la posibilidad de seguir las clases de forma virtual, tanto durante su estancia en el hospital como desde su domicilio.
El robot, situado en el aula, permitirá al estudiante participar en las sesiones e interactuar en tiempo real con sus profesores y compañeros, contribuyendo así a mantener la continuidad de su formación y los lazos con su entorno escolar.
Para el gobierno extremeño que preside María Guardiola, avanzar hacia una educación más inclusiva constituye una prioridad, con el objetivo de garantizar que todo el alumnado pueda ejercer su derecho a la educación y disponga de las mismas oportunidades, independientemente de sus circunstancias personales o de salud.
En este sentido, la incorporación de soluciones tecnológicas como las que plantea el Proyecto ZOE refuerza la apuesta por un modelo educativo más accesible, innovador y adaptado a las necesidades de cada alumno.
En las próximas semanas continuará el trabajo de coordinación y planificación necesario para concretar el desarrollo del Proyecto ZOE en Extremadura. En este proceso se establecerán los mecanismos de colaboración entre los centros educativos, los servicios sanitarios y las familias, con el propósito de facilitar una adecuada puesta en marcha de la iniciativa y ampliar su alcance al mayor número posible de alumnos y alumnas.
La puesta en marcha de esta iniciativa, recalcan desde la Junta de Extremadura, supone un nuevo avance en el compromiso de la Consejería de Educación y Formación Profesional con la innovación educativa y con la búsqueda de soluciones que permitan garantizar la continuidad del proceso educativo de aquellos estudiantes que, por razones de salud, no puedan asistir temporalmente a su centro.
El siguiente paso, seguramente el más complicado, debería ser el del escalado del plan para que otros colegios de la región se puedan beneficiar.
Y, más aún, sería importante también lograr que esta tecnología escalara a nivel nacional, de manera que cualquier alumno con este u otros problemas de salud que le impidan acudir a clase, pudiera disfrutar de estos robots.
Hasta ahora, este tipo de robots de telepresencia se habían empezado a aplicar en el cuidado y acompañamiento de personas mayores, aunque con otro tipo de funcionalidades.
