En una consejería habitualmente dedicada a la movilidad y a la transformación digital, resulta llamativo que se aplique innovación a la red viaria sin necesidad de tecnología. O, al menos, había sido así hasta la fecha en Castilla y León.
Al fin y al cabo, lo importante de la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial de la Junta castellano y leonesa es dar una vuelta de tuerca a la movilidad viaria. Y aquí entra la tecnología puramente dicha, pero también el ingenio innovador.
En este último caso, encontramos un proyecto que aplica innovación a dar un segundo uso a tramos de asfalto en mal estado.
La consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, ha visitado las obras que se están desarrollando en la autovía A-601, en el tramo comprendido entre Cuéllar y Segovia, donde la Junta de Castilla y León, en colaboración con la sociedad concesionaria Autovía del Eresma, está llevando a cabo una actuación experimental para avanzar en la reutilización de materiales procedentes del propio firme de la carretera.
La actuación consiste en la ejecución de un tramo de prueba de un kilómetro de longitud, situado entre los puntos kilométricos 81 y 82 de la calzada en sentido Segovia, en el que se empleará una mezcla bituminosa que incorpora un 30% de material procedente del fresado de la propia autovía, junto con un aditivo rejuvenecedor destinado a recuperar las propiedades del material reciclado.
"Pretendemos que la conservación de nuestras carreteras sea también una oportunidad para avanzar en sostenibilidad. Estamos apostando por una red viaria más eficiente, innovadora y sostenible, sin renunciar en ningún momento a la calidad y a la seguridad que deben garantizar nuestras carreteras", ha señalado Cristina Sanchidrián durante su visita.
Esta actuación se enmarca en el programa de renovación de firmes que la concesionaria está desarrollando desde el año 2023 en el tramo segoviano de la A-601, comprendido entre los puntos kilométricos 56+363, en Cuéllar, y 105+140, en Valseca. El flujo diario de vehículos se sitúa en los 10.000.
El objetivo de este tramo experimental es analizar la conjugación de la mezcla y estudiar sus prestaciones y evolución a lo largo del tiempo. Para ello, se podrá comparar su comportamiento con el de otras soluciones, entre ellas las mezclas convencionales sin material de fresado y las que incorporan porcentajes de material reciclado dentro de los límites recomendados actualmente por la normativa.
La iniciativa se encuentra alineada con la normativa vigente y con el compromiso de la Junta de Castilla y León con una gestión más sostenible de las infraestructuras viarias. Los materiales procedentes del fresado de los firmes de las carreteras representan un volumen importante de residuos potencialmente reutilizables. En este sentido, el Decreto 5/2023, que regula la producción y gestión sostenible de los residuos de construcción y demolición en Castilla y León, establece que un mínimo del 3% del total de áridos empleados en obras de rehabilitación de firmes de carreteras debe corresponder a áridos reciclados.
La actuación prevista en la A-601 no sólo permite cumplir con este objetivo, sino que pretende avanzar en la utilización de porcentajes superiores mediante el análisis de soluciones que puedan incorporarse progresivamente a futuras actuaciones de conservación.
Además, la reutilización del material procedente del fresado de la propia A-601 permite reducir la necesidad de aportar materiales externos, disminuyendo los desplazamientos asociados a su suministro y favoreciendo un modelo de conservación basado en el aprovechamiento de los recursos disponibles en la propia infraestructura.
El carácter experimental de la actuación permitirá a la administración autonómica y a la sociedad concesionaria realizar un seguimiento de la evolución del tramo ejecutado y obtener datos que permitan valorar la viabilidad de extender este tipo de soluciones a futuras actuaciones de conservación y rehabilitación de firmes.
La experiencia se suma a otro tramo de prueba ejecutado durante el verano de 2024, en el que se empleó un porcentaje del 15% de material procedente del fresado, coincidente con el porcentaje máximo recomendado actualmente por la normativa para capas de rodadura de características similares a las existentes en la A-601.
De esta manera, el seguimiento conjunto de las distintas experiencias permitirá comparar soluciones con diferentes porcentajes de material reciclado y evaluar su comportamiento en condiciones reales de servicio, contribuyendo a mejorar progresivamente la sostenibilidad y eficiencia de las actuaciones de conservación de la red viaria autonómica.
La Junta de Castilla y León continúa así avanzando en la incorporación de criterios de economía circular a la conservación de sus carreteras, combinando la mejora de las infraestructuras y la seguridad vial con un uso más eficiente de los recursos y una reducción del impacto ambiental asociado a las obras de mantenimiento.
