J. Arnau
Publicada
Las claves

El data center campus proyectado en Talavera de la Reina (Castilla-La Mancha) no es un proyecto fácil de desarrollar… ni de tramitar. A los hechos hay que remitirse. Desde que la Junta aprobara la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que garantizaba el respeto del proyecto a la flora y fauna del territorio y la disponibilidad suficiente de recursos hídricos –siempre desde el punto de vista de la eficiencia- han pasado más de dos años.

Fue en marzo de 2024 cuando se aprobó la DIA y no ha sido hasta hace unos días, en pleno mes de agosto, cuando el gobierno autonómico ha formalizado el último paso dentro de sus competencias antes de pasar el testigo al Ayuntamiento.

El último trámite que faltaba era el de la aprobación del proyecto de reparcelación, es decir, la definición de todas las parcelas resultantes, la formación de las cesiones de suelo, dotaciones públicas, viales y espacios liberados contemplados en el plan de Meta.

El consejero de Fomento, Nacho Hernando, ha destacado que "gracias a una decisión clave del gobierno regional, Talavera de la Reina sigue avanzando hacia un futuro que conjuga sus raíces con la vanguardia tecnológica, a través de la aprobación de la reparcelación del campus de Meta con una inversión privada de 750 millones de euros".

Tras haber pasado más de dos años entre estos dos trámites decisivos, se puede aplicar el dicho de que las cosas se han desarrollado sin prisa y sin pausa… pero también sin plazos, ya que en ningún momento nadie, ni del propio gobierno autonómico, ni del ayuntamiento, ni tan siquiera de la multinacional se han atrevido nunca a dar un plazo aproximado de cuándo pueden comenzar las obras.

Es cierto que ahora, obviamente, es el momento en el que más cerca está la ciudad talaverana de ver cómo comienzan los trabajos en las parcelas elegidas para la ubicación del campus de centros de datos, pero no lo es menos que la tramitación aún no ha concluido.

Con el proyecto de reparcelación aprobado, según ha explicado Hernando, "se aporta la seguridad jurídica necesaria para continuar avanzando en la tramitación de los proyectos constructivos y en el desarrollo de la actuación".

Pero ahora la iniciativa entra en una nueva etapa centrada en la tramitación de los proyectos constructivos, la obtención de las autorizaciones sectoriales y municipales correspondientes y el posterior inicio de las obras. ¿Para cuándo? Nadie acierta a decirlo.

El futuro campus albergará infraestructuras destinadas al procesamiento y almacenamiento de datos que darán soporte a algunos de los principales servicios digitales de Meta, entre ellos Instagram, WhatsApp, Messenger y Facebook.

Cabe recordar que el proyecto contempla una inversión estimada de 750 millones de euros y permitirá la creación de 250 puestos de trabajo directos, además de otros 300 empleos durante la fase de construcción.

A ello se suman los efectos indirectos derivados de la actividad económica asociada, la atracción de talento especializado, el impulso a la formación vinculada al ámbito tecnológico y la generación de nuevas oportunidades empresariales en sectores relacionados con la economía digital.

Las obras se desarrollarán, según el mismo documento, en cuatro fases. La primera será la de la construcción de la subestación eléctrica interior del campus, la conexión exterior y la reposición del colector de aguas residuales; la segunda comprenderá la construcción del edificio de administración, el edificio de apoyo a las operaciones empresariales de infraestructura, la caseta de vigilancia, y el primer centro de datos; la tercera fase será la de la construcción del segundo centro de datos; y la cuarta, la construcción de la planta solar fotovoltaica.