Javier Rodríguez Zapatero asumió a finales de 2016 la Presidencia Ejecutiva de ISDI, la primera escuela nativa de negocio digital que ayudó a fundar junto con otros destacados profesionales digitales de España, tras ocupar durante ocho años y medio el cargo de director general de Google España y Portugal.

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ISDI tiene como objetivo colaborar para acelerar el cambio hacia un nuevo modelo económico más competitivo y eficiente, que maximice el potencial de personas, empresas y mercados. En su nombramiento como presidente, Rodríguez Zapatero, ya manifestó su voluntad de contribuir a que individuos y organizaciones saquen "lo mejor de la era digital".

Sin embargo, la transformación digital no afecta solo a las empresas y a los individuos, sino que también es un aspecto fundamental para el conjunto de las Administraciones Públicas, que, según asegura Rodríguez Zapatero, podrían llegar a perder el rol que desempeñan en favor de las empresas privadas si no abordan el necesario proceso de digitalización. 

El presidente ejecutivo de ISDI admite que no es un experto en transformación digital de la Administración Pública, ya que está más especializado en la empresa privada, pero reconoce que no puede evitar echarse las manos a la cabeza cuando ve las oportunidades que tiene la administración y la situación en la que se encuentra. 

Rodríguez Zapatero apunta que, atendiendo a los datos del DESI, España está en la mitad del "pelotón europeo" en cuanto a digitalización. Sin embargo, añade que lo malo es que éste es "un pelotón de segunda división", por lo que el país está "peor de lo que debería" y todavía queda "muchísimo camino por andar".

En este sentido, incide en que, al igual que ocurre en la empresa privada, digitalizar no es solo incorporar tecnología sino cambiar el modelo de gestión, la organización y la cultura. Así, añade que es el momento de, por ejemplo, ver cómo se van a usar las tecnologías como el Big Data o el blockchain o de qué manera va a afectar esto al modelo organizativo de la propia Administración. 

El presidente ejecutivo de ISDI advierte de que, en un mundo tan abierto y en el que se está viendo morir a muchas compañías, la administración tiene un reto incluso mayor que el de una empresa, porque, si no sobrevive la Administración, no sobrevive el pacto social que tiene con los ciudadanos para proveerles de bienestar dentro de un marco de valores.

El papel de la administración pública

A este respecto, advierte de que estamos por primera vez en un momento histórico en el que las compañías grandes tecnológicas pueden suplir muchos de los aspectos que antes nos proveía la administración. "Creo que la Administración puede perder hasta su rol el día de mañana si no se transforma digitalmente", alerta. 

Por sectores, Rodríguez Zapatero señala que hay ejemplos positivos de cosas que se están haciendo bien en España, como es el caso de la Administración Tributaria, "una de las más avanzadas del mundo", o los servicios de sanidad de algunas comunidades autónomas.

Por el contrario, hay sectores en los que es importante actuar con urgencia, empezando por la educación, ya que esto lleva implícito preparar a los ciudadanos para la nueva era digital. Así, ve necesario tanto incorporar mucha más tecnología en las aulas, como cambiar el rol del docente.

En concreto, señala que este deber ser "muchísimo más digital" y estar "muchísimo más preparado", ya que tiene que ser capaz de ir más allá de su área de experiencia y convertirse en un 'sherpa' o un guía para los alumnos y ayudarles a identificar dónde está el conocimiento que tiene valor.

Asimismo, ve importante seguir avanzado en la digitalización de la justicia, pese al avance que ha supuesto Lexnet. A este respecto, asegura que estamos a "años luz de cómo se podría estar con blockchain", que permitiría tener toda una administración digital centralizada.

En cuanto a los distintos niveles de administración (estatal, autonómica, local...), admite que hay muchas diferencias entre ellos y critica que la Administración esté tan compartimentalizada y sea tan defensiva. Así, muestra su deseo de que este proceso de digitalización se lleve a cabo en un entorno cada vez más transparente y de innovación abierta, para que cada administración fuese cogiendo lo mejor de otras.

Analogía con la empresa privada

A la hora de abordar la transformación digital de la administración pública, Rodríguez Zapatero hace una analogía con el mundo empresarial. En una compañía lo más necesario es que los máximos responsables de la misma se formen en este tema y se pongan al frente de este progreso, así como que incorporen tecnología a sus procesos y se lleve a cabo un cambio cultural dentro de la empresa.

En el caso de la Administración, la situación no es exactamente la misma porque hoy en día ser funcionario es tener un trabajo para todo la vida y la Administración tiende a rechazar todo aquello que intente cambiar su statu quo. Por ello, considera que es necesario un cambio de visión, que necesariamente pasa por un Pacto de Estado para cambiar la Administración.

Así, señala el hecho de que cada vez que un partido gane las elecciones destruya lo que ha hecho el anterior impide afrontar un proceso de reconversión o de reestructuración de la Administración Pública en el que puedan estar de acuerdo, ya que los principales partidos del país coinciden en más del 80% de los puntos a este respecto. "O hacemos este cambio en esta década o habremos perdido el tren", alerta.

El segundo cambio que se debe abordar en la Administración, al igual que en la empresa, es cómo se incorpora la tecnología y la digitalización, especialmente inteligencia artificial y Big Data, para mejorar los procesos y dar así un servicio al ciudadano más rápido, más eficiente y más personalizado de una manera transparente.

El tercer paso que se debe dar es una reforma del modelo organizativo y cultural dentro de la Administración para que se parezca "un poquito más" a la empresa privada, con el fin de lograr alcanzar los principios para los que se creó, que en este caso no es el beneficio económico sino asegurar el sostenimiento del estado del bienestar.

En resumen, Rodríguez Zapatero aboga por una "administración trasparente", que sepa lo que gasta, dónde la gasta y quién lo gasta, así como ágil y al servicio del ciudadano. Así, defiende que todo ello se puede lograr introduciendo tecnología, capacitando al sector público y reorganizándolo. "No tiene más. Esto es organización empresarial", apostilla. 

Beneficios para el sector privado

Por otro lado, asegura que la digitalización de la Administración puede beneficiar al sector privado y hacer de España un país "hiperactrativo". "No está reñido el hecho de tener una buena y potente administración con el hecho de tener una agilidad que permita que el capital privado y la iniciativa privada e innovación vengan a España", afirma.

Respecto al impacto de los fondos europeos en la digitalización de la Administración Pública, se ha mostrado optimista y señala que única duda es si seremos capaces de administrarlos bien, ya que en el pasado la administración ha demostrado una "manifiesta incapacidad para aplicarlos". Así, agrega que la clave para tener éxito en este proceso radica en ser diligentes y en la colaboración público-privada